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MUNDIAL 2026

El sueño de Christiansen con Panamá

La selección del exjugador del Barça está luchando por superar la Tercera Ronda de CONCACAF y conseguir clasificarse al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá

Thomas Christiansen, seleccionador de Panamá

Thomas Christiansen, seleccionador de Panamá / Ellas

Pau Osorio Farell

Pau Osorio Farell

El camino al Mundial 2026 para las selecciones de CONCACAF está llegando a su fase final y más emocionante. Los 12 supervivientes a las dos rondas anteriores luchan por conseguir cuatro plazas en un torneo que se disputará al lado de sus fronteras (Estados Unidos, México y Canadá) y entre todas ellas se destaca Panamá, segunda clasificada en el Ranking de la región y trigésima en el Ranking FIFA. Un equipo con mucho sabor azulgrana.

Y es que 'los Canaleros' vivieron un salto cualitativo con la llegada al banquillo de Thomas Christiansen y su ayudante, Javi Sánchez Jara, en 2020. Ambos con pasado azulgrana en el 'Dream Team' de Cruyff han llevado a los panameños hasta el Grupo 3 de la Tercera Ronda donde, a pesar de haber comenzado con dos empates ante Surinam y Guatemala, sueñan con revertir la situación y conseguir su segunda participación en un Mundial.

Cuatro finales para cumplir un sueño

Panamá, que superó la Segunda Ronda invicta y como primera clasificada del Grupo D, quedó encajada en una exigente liguilla junto a Surinam, El Salvador y Guatemala. El objetivo: conseguir la primera plaza que les daría acceso directo al Mundial 2026, o ser uno de los dos mejores segundos entre los equipos de los otros dos grupos para optar al repechaje.

1-3. Fajardo, Guerrero y Yanis meten a Panamá en cuartos de final de la Copa América

1-3. Fajardo, Guerrero y Yanis meten a Panamá en cuartos de final de la Copa América / Agencias

Su misión no ha comenzado del todo bien, pues el empate a cero ante Surinam en el Dr.Franklin Essed Stadion y el 1-1 ante Guatemala en casa frustraron un arranque que aún tienen tiempo de enmendar. Por delante les quedan cuatro partidos -ante El Salvador y Surinam en octubre, y Guatemala y El Salvador en noviembre-, en los que se jugarán el objetivo deportivo del equipo y la ilusión de todo un país.

Obligados a repetir la gesta de 2018

Pues, como explicó el propio Christiansen a SPORT en abril, "para mí y para el país es, entre comillas, una obligación llegar al Mundial. Ya con Estados Unidos, México y Canadá clasificados, somos los siguientes en el ranking y por juego y resultados deberíamos estar ahí. Aun así, no podemos relajarnos porque vamos a jugar contra países que son difíciles de ganar, sobre todo, fuera de casa". Toda una premonición del exjugador del Barça.

La tarea es complicada, más aún si recordamos que Panamá tan solo ha jugado una vez el Mundial. Fue en Rusia, en 2018, cuando bajo las órdenes de Hernán Gómez terminaron en la última posición de un grupo junto a Túnez, Bélgica e Inglaterra. No fueron capaces de ganar ningún partido. De hecho, quedará para el recuerdo la pasional celebración del tanto de Felipe Baloy ante Inglaterra, el primer tanto del país en el mayor torneo del mundo, que llegó cuando ya caían por 6-0.

Un proyecto que necesita un Mundial

Sea cual sea el resultado, la realidad es que Panamá ha crecido mucho desde que el internacional con Dinamarca llegó al banquillo. Como él mismo nos contó "hemos dado un paso importante. Cuando llegué estábamos en el puesto 78 del Ránking FIFA, y ahora estamos en el 33. También hemos mejorado a nivel de resultados, clasificándonos tres veces a la Nations League, a la Copa Oro y pasando de la fase de grupos en la Copa América 2024, un hecho que nunca había sucedido en toda la historia. El último paso lo dimos al llegar a la final de la Nations League ante México".

En la final de la Copa Oro ante México cayeron en el minuto 88 de una forma muy cruel. Ese día podrían haber ganado su primer gran título internacional, pero todo quedaría olvidado con la clasificación al Mundial. Un torneo que se celebrará al lado de casa, que es el acontecimiento más grande para el país y que consagraría el proyecto de Christiansen como uno de los más potentes de Centro América.