Romário, qué vergüenza

Romário, qué vergüenza

Romário en una foto de archivo
Romário en una foto de archivo | EFE

El exdelantero de los 1.002 goles fue elegido como candidato de la extrema derecha, abrazado al presidente Jair Bolsonaro

Ser ‘bolsonarista’ en Río de Janeiro significa defender a los paramilitares que ya ocupan el 10% del área metropolitana

Lo de Romário ya hace demasiado tiempo que no hace gracia ni como figura folklórica. Este domingo, a sus 56 años, revalidó su mandato como senador por el estado de Río de Janeiro para los próximos ocho años. Hasta aquí todo correcto.

El pueblo es soberano y nada en contra si le tira elegir a exdeportistas del tirón mediático y la talla de ‘O Baixinho’. La cuestión clave es que el exdelantero de los 1.002 goles fue elegido como candidato de la extrema derecha, abrazado al presidente Jair Bolsonaro, que ha perdido la primera vuelta ante el histórico Lula da Silva.

Ser ‘bolsonarista’ en Río de Janeiro significa defender a los paramilitares que ya ocupan el 10% del área metropolitana, donde se dedican a extorsionar a la población pobre en un grado muy superior a lo que puedan hacer las bandas de narcotraficantes.

También es alentar y blanquear o una de las policías más letales del planeta que, con total impunidad, realiza matanzas en las favelas contra, principalmente, chicos inocentes, negros y pobres, como era Romário en su juventud cuando estaba en las categorías de base del Vasco da Gama y vivía con su familia en la favela de Jacarezinho.

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