Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

FÚTBOL INTERNACIONAL

PSG y Madrid, unidos por un objetivo común

Después de verse las caras en la semifinal del Mundial de Clubes, parisinos y madridistas piensan en el nuevo curso

Marquinhos admite que el Chelsea estudió muy bien al PSG

EFE

Àlex Calaff

Àlex Calaff

Del sueño al naufragio en apenas unos días. El Mundial de Clubes, celebrado por primera vez con formato de 32 equipos, ha terminado con una doble humillación para dos 'gigantes' europeos: Real Madrid y PSG. Primero fueron los blancos quienes sucumbieron ante el cuadro de Luis Enrique (4-0) en semifinales. Pero los galos no culminaron la faena en la final: el Chelsea de Enzo Maresca les pasó por encima en el MetLife Stadium de Nueva Jersey con un incontestable 3-0. Dos goleadas, mucho desgaste y una queja común: el calendario es una locura.

Ni Madrid ni PSG han tenido un verano normal, aunque sí extremadamente rentable, a nivel económico. Presentes en el Mundial de Clubes, que arrancó a mediados de junio en Estados Unidos, se han cubierto de oro gracias a Infantino. Eso sí, su 'peaje' ha sido un desgaste innegable: viajes largos, temperaturas extremas y partidos bastante seguidos. Todo eso, condicionando la habitual pretemporada y con la mayoría de los internacionales acumulando demasiados partidos en las piernas.

No es no: LaLiga y la Ligue 1 no ceden

El PSG disputó su último partido en el torneo de la FIFA el pasado domingo 13 de julio, la final contra el Chelsea. Exactamente un mes después, el 13 de agosto, disputará la Supercopa de Europa ante el Tottenham. Por eso, contemplando un escenario optimista en el Mundial de Clubes, solicitó a la Liga de Fútbol Profesional de Francia (LFP) el aplazamiento de su debut liguero, previsto para el 17 de agosto ante el Nantes, con el objetivo de disponer de más días de recuperación. Por lo menos, después de jugarse el citado título ante el cuadro londinense.

La petición fue rechazada. Una decisión que ha encendido aún más los ánimos en París, donde consideran que el club está siendo castigado por haber representado al fútbol francés a nivel internacional. El PSG ya teme un inicio liguero condicionado por el cansancio y las lesiones.

Ousmane Dembélé y Achraf Hakimi, compañeros en el PSG

Ousmane Dembélé y Achraf Hakimi, compañeros en el PSG / EFE

En España, el Real Madrid y el Atlético, que fueron los representantes de LaLiga en Estados Unidos, también solicitaron el aplazamiento de sus respectivos estrenos en la temporada 2025-26, previstos para el 19 y el 17 de agosto. Ambos clubes valoraban la posibilidad de llegar a la final del Mundial de Clubes, programada para el 13 de julio, y trasladaron su propuesta alegando un acuerdo verbal con el sindicato de futbolistas (AFE).

La AFE, de hecho, llegó a proponer que toda la primera jornada se aplazara al 24 de agosto. Finalmente, aceptó que se mantuviera la fecha inicial, pero si al menos Real Madrid y Atlético podían aplazar su debut, garantizando así las tres semanas de descanso y las tres de pretemporada recogidas en el convenio colectivo. Pero LaLiga no lo vio igual.

La cara de la derrotado del Real Madrid en 2025

La cara de la derrotado del Real Madrid en 2025 / AP

En su respuesta, la patronal aseguró que Javier Tebas “nunca dio validez pública” al citado acuerdo y que, por tanto, se ceñirán a las condiciones estrictas del calendario. El caso del Atlético quedó resuelto por su eliminación prematura en la fase de grupos del Mundial, sumando días de descanso que no se contemplaban en un principio. No así el del Real Madrid, que cerró el torneo en semifinales, el miércoles 9 de julio, y afrontará ahora un estreno exprés ante Osasuna, el 19 de agosto. Por lo menos, los hombres de Xabi Alonso podrán descansar algo más que los de Luis Enrique.

La última palabra la tiene la RFEF

Ahora debe decidir el Juez Único de Competición de la RFEF, que tendrá la última palabra sobre si acepta o rechaza la petición del Real Madrid. Desde LaLiga consideran que es “improbable” que la Federación acceda, al no tratarse de una “causa mayor” ni cumplirse los requisitos establecidos para modificar el calendario de la competición. El pulso está servido. Mientras las instituciones se pasan la pelota entre ellos, los futbolistas siguen acumulando minutos que pueden derivar en graves lesiones.