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Dembélé es una caja de sorpresas

El extremo galo anotó el gol decisivo en la final de la Supercopa de Francia, parece que arranca este 2025 con las buenas sensaciones que dejó en el tramo final del 2024

Dembélé empieza el 2025 a lo grande

Dembélé empieza el 2025 a lo grande / X

Clàudia Espinosa

Clàudia Espinosa

Ousmane Dembélé es de esos elegidos que pueden ser capaces de lo mejor... y de lo peor en el fútbol. Su relación con Luis Enrique no era la idónea, pues la tensión aumentó tras su expulsión en Múnich. Llegaron los castigos por parte del técnico asturiano, que decidió dejarle en el banquillo ante Nantes y Auxerre. No viajó a Salzburg porque debía cumplir sanción, pero se reivindicó contra el Lyon, aprovechando su regreso al once titular. Y, a partir de ese partido, todo cambió.

Inauguró el marcador, con un buen gol, tras una gran acción individual de Desiré Doué. Recuperó la sonrisa y, en zona mixta, se pronunció sobre su relación con Luis Enrique, quien precisamente había hablado de ello en la previa del duelo.

Ousmane Dembélé, en el momento de la expulsión contra el Bayern Múnich

Ousmane Dembélé, en el momento de la expulsión contra el Bayern Múnich / EFE

UN INICIO CON TURBULENCIAS

“Como dijo el entrenador en la rueda de prensa, no somos hermanos, no es mi padre. No somos ‘bros”. Es una relación entrenador-jugador. Intentamos hacer todo lo posible para que el París Saint-Germain crezca, gane títulos, juegue bien y guste a todo el mundo", aclaró. Y es que el asturiano no había a nadie indiferente cuando dijo que tenía la misma relación con todos los jugadores: "Soy un entrenador. No soy su padre, hermano o ‘bro’".

Dembélé está de dulce: doblete al Mónaco y dos partidos consecutivos marcando

Dembélé está de dulce: doblete al Mónaco y dos partidos consecutivos marcando / @Ligue1_ENG

Golpe sobre la mesa, el del galo, que reclamaba a gritos la confianza de un Luis Enrique que volvería a apostar por él en el crucial duelo ante el Mónaco. Y no le defraudó. '¿Partido decisivo por el título de la Ligue 1? Pues firmo un doblete'. Además, anotó el cuarto tanto, el de la sentencia, con una vaselina mágica que silenció el Louis II. Sus números se estaban acercando a lo que se esperaba de él, ya sumaba ocho goles y seis asistencias en la liga francesa.

ANTI-HÉROE EN DOHA

Quedaban en el olvido las tensiones vividas entre ambos, pues Dembélé había asumido el rol que se le demandaba desde la salida de Kylian Mbappé. Estaba hablando en el campo. Cerró el 2024 siendo decisivo para el París-Saint Germain e iniciaría el 2025 de la misma forma, brindando al equipo el título de la Supercopa de Francia ante un combativo Mónaco.

No había quien desatascara una final que apuntaba marcharse a los penaltis, hasta que apareció Ousmane Dembélé. Arrancó como falso '9' y fue uno de los más activos en la primera mitad, y anotó el gol de la victoria en el añadido, en el 92' para ser exactos. Anti-héroe y primer título del año para el PSG.