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FÚTBOL INTERNACIONAL

La nueva vida de Umtiti: "En Barcelona estaba solo, no quería hablar con nadie"

El exdefensa francés, retirado profesionalmente desde septiembre, repasó su carrera en 'La Gazzetta dello Sport'. Ahora, comentarista en DAZN, tiene una gran ilusión

Samuel Umtiti, durante un entrenamiento con el Barça

Samuel Umtiti, durante un entrenamiento con el Barça / VALENTI ENRICH

Àlex Calaff

Àlex Calaff

Samuel Umtiti decidió, a los 32 años, poner punto y final a sus lesiones e imprevistos. Su carrera futbolística se empezó a truncar tras el Mundial de 2018, que ganó con Francia. De ser uno de los mejores centrales del mundo, pasó a sufrir un calvario constante con sus problemas físicos.

El pasado mes de septiembre puso fin a una carrera que no pudo reanimarse ni en el Lecce ni en el Lille, y ahora ha hablado de todo ello en 'La Gazzetta dello Sport'. Ya alejado del fútbol profesional, Umtiti vive en París, aunque reconoce que "suelo ir por Barcelona a desconectar". Comenta fútbol italiano para DAZN en Francia y estudia para dar el salto a los banquillos como entrenador.

Umtiti, homenajeado en el Parque de los Príncipes

Umtiti, homenajeado en el Parque de los Príncipes / YOAN VALAT

Tras pasar por equipos como Lyon, Barça, Lecce o Lille, el exdefensor ha aprendido diferentes estilos de juego: "La perspectiva me fascinó, y después de jugar en Francia y España, sentí la necesidad de descubrir su fútbol (el italiano). Arturo Canales, mi agente, me habló del Lecce y, afortunadamente, me convenció: en Italia, uno se desarrolla muchísimo tácticamente, sobre todo si es defensa", explicó.

Quiero ser un entrenador versátil, capaz de potenciar las cualidades individuales

Samuel Umtiti

— Exjugador de fútbol

En este sentido, 'Big Sam' tiene claro qué tipo de entrenador quiere ser en el futuro: "Quiero ser un entrenador versátil, capaz de potenciar las cualidades individuales. El aspecto humano es crucial: hay que hablar con los jugadores y construir una relación sincera. Nos preocupamos mucho por la salud física, pero también debemos prestar atención a la salud mental. A menudo, ambas van de la mano", señaló.

Triste desenlace en Barcelona

Umtiti no lo pasó bien en sus últimos años como profesional. "En Barcelona sufría de soledad; no quería hablar con nadie. Mientras tanto, me lesionaba y jugaba muy poco. Si no estás bien psicológicamente, tu cuerpo no rinde al máximo y tu rendimiento se resiente. Necesitamos ayudar a los futbolistas, que a menudo se ven catapultados a realidades gigantescas. Hay que tener la valentía de decir que no estás bien", comentó.

Umtiti, Messi, Dembélé, Coutinho, Jordi Alba y Suárez celebran un gol del Barça en la Champions 2018/19

Umtiti, Messi, Dembélé, Coutinho, Jordi Alba y Suárez celebran un gol del Barça en la Champions 2018/19 / David Ramírez

Uno de sus intentos para recuperar la ilusión y la regularidad sobre el césped fue Lecce: "Soy un hombre de pocas palabras; mi corazón se comunica mejor que mi boca. Quizás esas lágrimas salieron directamente del corazón. Venía de un momento difícil; la gente no me entendía. Necesitaba amor sincero, y me lo demostraron desde el primer minuto en Lecce", explicó sobre su llegada al club italiano en calidad de cedido.

Sin embargo, nunca acabó de ser el de antes: un central dominador, bueno con los pies y con unas posibilidades físicas privilegiadas. "Después del Lecce, me habría gustado quedarme en Italia un tiempo. Había jugado bien contra los grandes equipos de la Serie A, y algunos me tenían en la mira. A diferencia de los clubes italianos, que querían ficharme tras hacer algunas ventas, el Lille me ofreció ficharme inmediatamente: acepté, pero no me arrepiento", finalizó un Umtiti que está ilusionado con la carrera que empezará, más pronto que tarde, en los banquillos.