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SOCIEDAD

La nueva vida de Adam Jonhson, exjugador del City, tras salir de prisión por pedofilia y perder la mansión de Cristiano Ronaldo

Seis años después de su liberación, Adam Johnson se vio obligado a vender la antigua casa de Cristiano Ronaldo por una deuda millonaria

Adam Johnson, exjugador del City, salió de prisión en 2019

Adam Johnson, exjugador del City, salió de prisión en 2019 / SPORT.es

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

La vida de Adam Johnson dio un giro inexplicable. El exfutbolista, uno de los mayores talentos del fútbol inglés, ganó la Premier League 2011/12 con Agüero y Carlos Tévez con la camiseta del Manchester City. Pero su carrera quedó en el olvido cuando fue declarado culpable de tener actividad sexual con una menor de 15 años.

Pasó por equipos como el Sunderland, Watford, Leeds o Middlesbrough, incluso llegó a ser internacional con la selección absoluta. Estuvo presente en gol agónico de Sergio Agüero ante el Queens Park Rangers. Un año antes, había ganado la FA Cup junto a Carlos Tévez.

Problemas financieros tras salir de la cárcel

Pero su relación con una aficionada del Sunderland le cambió todo, y fue condenado por pederastia. El exjugador estuvo seis años en la cárcel y cumplió la mitad de su condena, antes de ser puesto en libertad condicional en marzo de 2019. Desde su salida, ha reconstruido su vida con la ayuda de su pareja y madre de sus dos hijos, Stacey Flounders.

Johnson, durante su etapa en el City, vivió en una mansión de 4 millones de euros, que anteriormente perteneció a Cristiano Ronaldo. Sin embargo, la pérdida de sus contratos publicitarios y las deudas acumuladas le han obligado a vender la mansión y se mudó a una casa más modesta de 470.000 de euros, para tener una vida cómoda y alejada de los focos fuera de la cárcel.

Johnson ya no trabaja y se le suele ver jugando al golf en su club local. "Durante su carrera como jugador, ahorró suficiente dinero como para que puedan vivir muy bien sin preocupaciones. Tienen una buena vida, a los niños no les faltará de nada", afirmó.

Además, perdió una batalla legal con la administración y el inglés tuvo que pagar más de 574.612,50 euros. Además, la empresa de eventos de su esposa quebró el pasado 30 de septiembre.