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FÚTBOL INTERNACIONAL

La 'Next Gen' pisa fuerte: los hijos de Ibrahimovic, Van der Vaart, Van Persie y Sneijder llaman la atención en Holanda

Apellidos que marcaron una era regresan al escaparate del fútbol neerlandés, ahora en las camisetas de sus hijos, decididos a convertir la herencia en una historia independiente

La 'Next Gen' pisa fuerte en Países Bajos

La 'Next Gen' pisa fuerte en Países Bajos / SPORT

Àlex Calaff

Àlex Calaff

El fútbol siempre ha tenido un aura casi mística cuando hablamos de herencias y apellidos ilustres. Cuando las botas pasan de generación en generación (a veces el talento se queda por el camino), las expectativas se disparan mucho más que si se tratara de un joven anónimo. Es tan cierto como injusto. Porque, en estos casos, el potencial no se mide únicamente por lo que el jugador aporta sobre el césped, sino también por la historia y los logros de su progenitor. Y cuanto más legendario es el apellido, más difícil resulta estar a la altura.

En Países Bajos lo saben muy bien. Este 2026 está marcando los primeros pasos de una generación muy especial. Los hijos de algunas leyendas de la Eredivisie y del fútbol europeo en la última década (y en algunos casos también de la 'Oranje') empiezan a escribir sus propias historias. Una 'Next Gen' que carga con apellidos que dejaron huella, pero que poco a poco comienzan a dejar la suya.

En el Jong Ajax de la Eerste Divisie, el filial del gigante de Ámsterdam, dos nombres comienzan a resonar con fuerza: Van der Vaart e Ibrahimović. Pero no hablamos de Rafael ni de Zlatan, que compartieron vestuario a principios de los 2000 en el Ajax y que, tras un incidente durante un partido entre Suecia y Países Bajos, terminaron muy distanciados. Los protagonistas ahora son sus hijos: Damián y Maximilian. Caprichos del destino, supongo.

Damián Van der Vaart: la herencia de un genio creativo

Damián, hijo de Rafael van der Vaart, ex del Real Madrid o del Ajax, entre muchos otros, comenzó su formación en la cantera del Ajax tras etapas en Victoria (Alemania) y en Esbjerg (Dinamarca), club en el que su padre se retiró. Actualmente es una pieza importante en el Jong Ajax, donde ya suma varios partidos en la segunda división holandesa, mostrando un fútbol técnico, vertical y con visión de juego que recuerda, aunque con una identidad propia, al talento de su padre, que también se depuró en Ámsterdam.

Damián Van der Vaart, con su padre Rafael, en la renovación con el Ajax

Damián Van der Vaart, con su padre Rafael, en la renovación con el Ajax / Ajax

El chaval, de solo 19 años (Zaanstad, Países Bajos, 2006), está comprometido con el Ajax hasta el 30 de junio de 2029, por lo que la magia de los Van der Vaart parece tener mucho recorrido aún en el Johan Cruyff Arena.

Maximilian Ibrahimović: el legado de Zlatan

Zlatan Ibrahimović se presentó al mundo en el Ajax, después de crecer en su Suecia natal, en el Malmö. Fue en Ámsterdam donde se convirtió en uno de los delanteros centros más letales del mundo. Y ahora es su hijo quien quiere aprovechar su aventura en Países Bajos para dar el salto al siguiente nivel.

Maximilian Ibrahimovic, en su presentación con el Ajax

Maximilian Ibrahimovic, en su presentación con el Ajax / Ajax

Sin embargo, a diferencia de Damián Van der Vaart, su continuidad en el Johan Cruyff Arena no está asegurada. Maximilian Ibrahimović (Lund, Suecia, 2006) está cedido por el AC Milan y, si el Ajax no ejecuta la opción de compra, tendrá que volver a Italia, al Milan Futuro, el filial del cuadro 'rossonero'. Como no podía ser de otra manera, de él se destaca una progresión física muy por encima de lo habitual.

La gran pregunta, un tanto morbosa, es si podrán estos dos jóvenes, con apellidos que en su momento rozaron tensiones personales importantes, forjar juntos una asociación deportiva que devuelva al Ajax a la cima de Europa. Como siempre, el fútbol será juez de ello.

Shaqueel Van Persie: un golazo que emocionó a la familia

Pero no solo hay diamantes por pulir en Ámsterdam. También los hay en Róterdam. Y el encargado de hacerlo no es otro que su propio padre: Robin van Persie, leyenda del club y actual entrenador del Feyenoord. El fútbol es emoción en estado puro, y pocas veces un instante consigue capturar la esencia de una saga familiar como lo hizo el último gol de Shaqueel van Persie (Londres, Inglaterra, 2006).

Shaqueel van Persie, junto a su padre Robin, durante un entrenamiento con el Feyenoord

Shaqueel van Persie, junto a su padre Robin, durante un entrenamiento con el Feyenoord / Feyenoord

En el filial del Feyenoord, pero ya en dinámica del primer equipo, el hijo de Robin, que pasó por las categorías inferiores del Manchester City y del Fenerbahçe, ciudades donde también dejó huella su padre antes de regresar a casa para retirarse en Róterdam, se inventó una chilena espectacular en un partido de Eredivisie que dejó a su familia visiblemente emocionada en la grada. Delantero centro, 1,86 metros, poderoso físicamente y con recursos técnicos como el citado… resulta casi imposible no establecer paralelismos con su progenitor. La diferencia es que Shaqueel no los rehúye: los asume, los honra y empieza a convertirlos en argumentos propios sobre el césped.

Jessey Sneijder: un mediocampista con sangre de campeón

Y también conviene tener un ojo puesto en Utrecht. Otro apellido clásico del fútbol neerlandés está empezando a trenzar su carrera. Jessey Sneijder (Utrecht, Países Bajos, 2006), hijo de Wesley Sneijder, ya ha firmado su primer contrato profesional con el FC Utrecht hasta 2028 y compite con el equipo sub-21 en la Keuken Kampioen Divisie. La responsabilidad es enorme.

Jessey Sneijder, con su padre Wesley, en la firma de su primer contrato profesional con el Utrecht

Jessey Sneijder, con su padre Wesley, en la firma de su primer contrato profesional con el Utrecht / Utrecht

Su padre fue uno de los centrocampistas más creativos del fútbol europeo en los 2000, pasando por gigantes como el Ajax, el Real Madrid o el Inter de Milán, donde consiguió el triplete en 2010. Ahora Jessey, formado en Utrecht desde los 15 años, trata de hacer suyo ese linaje técnico.

Más allá del talento que atesoren ahora, o de la dimensión de futbolistas a la que puedan llegar en un futuro, lo que define a esta nueva generación es la capacidad de transformar la historia en presente. De activar una nostalgia impresionante en aquellos que disfrutaron del fútbol de sus padres y que ahora se ilusionan pensando en si pueden llegar a ese excelso nivel o no. El tiempo dirá.