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¿Messi a la Libertadores?

El presidente de la CONMEBOL busca la inclusión de equipos de la Liga MX y la MLS en la Copa Libertadores

Messi y Beckham posan con la MLS Cup

Messi y Beckham posan con la MLS Cup / Associated Press/LaPresse / LAP

Roger Meya Pla-Giribert

Roger Meya Pla-Giribert

El mapa del fútbol americano se encuentra ante la posibilidad de una reconfiguración sin precedentes. Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, ha vuelto a poner sobre la mesa la inclusión de equipos de la Liga MX y la MLS en la Copa Libertadores, el torneo de clubes más prestigioso de Sudamérica.

El regreso de los clubes mexicanos es, quizás, el punto que despierta más nostalgia. Durante casi dos décadas, México no solo elevó el nivel competitivo de la Libertadores con la calidad de sus plantillas, sino que también forjó rivalidades históricas que aún permanecen en la memoria colectiva. Sin embargo, en 2016 anunció su salida debido a conflictos de calendario.

A ese escenario se suma ahora el factor disruptivo de la MLS. El crecimiento de la liga estadounidense en la última década ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad estructural y financiera. La llegada de figuras de talla mundial, encabezadas por Messi en el Inter de Miami, ha sido un catalizador para reabrir estas conversaciones.

Players of Brazil's Flamengo celebrate with the trophy after defeating Brazil's Palmeiras in the Copa Libertadores final soccer match in Lima, Peru, Saturday, Nov. 29, 2025. (AP Photo/Martin Mejia) Associate Press/ LaPresse Only Italy and Spain

Flamengo ganó la última Libertadores / Associated Press/LaPresse / LAP

El interés de los propietarios de franquicias estadounidenses por medirse con rivales del sur añade un atractivo comercial sin precedentes: la posibilidad de ver al astro argentino compitiendo en estadios legendarios como la Bombonera o el Maracaná. Para la CONMEBOL, esto supondría un salto enorme en ingresos por derechos de transmisión y una expansión global del torneo, hoy todavía limitado a su zona de influencia tradicional.

Las trabas de la negociación

Pese al optimismo que despiertan las declaraciones del directivo, el camino no está exento de obstáculos. La CONCACAF actúa como guardián en esta negociación, ya que cualquier acuerdo debe respetar la integridad de sus propios torneos y calendarios. A ello se suman las distancias geográficas, los viajes agotadores, la disparidad de presupuestos entre ligas y la saturación de partidos en el calendario anual.

Las palabras de Domínguez confirman que el diálogo ya no es un tabú y que la voluntad política empieza a estar alineada. Si los intereses económicos logran convivir con las exigencias del juego, el fútbol americano podría estar a las puertas de una nueva era dorada.