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FÚTBOL INTERNACIONAL

Lluvia de críticas a Brahim tras su 'error imperdonable'

El futbolista del Real Madrid falló un penalti decisivo al lanzarlo al estilo 'Panenka', provocando el descontento de numerosos aficionados marroquíes

El lamentable lanzamiento de penalti de Brahim en la final de la Copa África

SPORT.es

Marc Gázquez

Marc Gázquez

La final de la Copa África entre Marruecos y Senegal lo tuvo absolutamente todo. Lo que debía ser un espectáculo futbolístico sobre el césped terminó convirtiéndose en una sucesión ininterrumpida de polémicas y jugadas controvertidas que situaron al fútbol africano en el centro de la atención mundial.

Los minutos finales fueron de auténtica locura y estuvieron marcados por la polémica. El colegiado del encuentro decidió anular un gol de Senegal por una supuesta falta previa sobre Achraf Hakimi. Aunque existe un ligero contacto, lo cierto es que es mínimo y perfectamente interpretable como una acción de juego, por lo que se podría haber dejado continuar la jugada y conceder el tanto con total normalidad.

Sin embargo, la acción más controvertida llegó ya en el tiempo de descuento. En un saque de esquina, Brahim fue ligeramente agarrado por Diouf dentro del área en el momento en que este despejaba el balón de cabeza. En un primer instante, el colegiado congoleño Jean-Jacques Ngambo Ndala no señaló infracción alguna. No obstante, tras revisar la acción en el VAR y en medio de la presión y el contexto del encuentro, terminó decretando la pena máxima.

Brahim falló en el momento decisivo

Brahim falló en el momento decisivo / JALAL MORCHIDI

La decisión provocó una profunda indignación entre los jugadores y el cuerpo técnico de Senegal, hasta el punto de que llegaron a plantearse abandonar el terreno de juego. Finalmente, optaron por continuar y depositaron todas sus esperanzas en Mendy ante un penalti que podía decidir el campeón de la Copa Africana de Naciones.

Y, ya sea por justicia divina o porque el fútbol es, al fin y al cabo, un juego de aciertos y errores, Brahim desperdició la pena máxima con un 'Panenka' que fue directamente a las manos del guardameta senegalés. El jugador del Real Madrid falló una de las acciones más decisivas de su carrera y el desenlace fue aún más cruel: en la prórroga, Senegal encontró el gol definitivo para proclamarse campeón de la Copa de África.

Tras fallar el penalti, Brahim se mostró visiblemente afectado, hasta el punto de que el seleccionador de Marruecos decidió sustituirle durante la prórroga. Sin embargo, el foco se desplazó más allá del terreno de juego. Al término del encuentro, una lluvia de críticas situó al futbolista en el ojo del huracán, señalándole por no haber sido decisivo en un momento clave. Parte de la afición canalizó su frustración proyectando la derrota sobre su figura, y basta con entrar en su Instagram para comprobar los miles de comentarios en su contra por este error.

Brahim, señalado en Marruecos por su fallo a lo 'Panenka'

Brahim, señalado en Marruecos por su fallo a lo 'Panenka' / Themba Hadebe

En ese sentido, en Marruecos apuntan que Brahim Díaz pidió disculpas en el vestuario a todo el grupo antes de romper a llorar, tras el fallo que marcó el desenlace del partido. La situación ha generado tensiones internas: los ejecutivos del equipo se muestran extremadamente enfadados con el jugador y aún no le han perdonado, mientras que el vestuario atraviesa un clima de devastación e incomprensión entre los jugadores.

También se pronunció acerca de este error el seleccionador de Marruecos. Walid Regragui señaló que "paramos el partido delante de todo el mundo durante al menos diez minutos; no le ayudó a Brahim. "Eso no justifica la forma en que disparó. Pero no vamos a volver atrás. Vamos a asumir la responsabilidad", agregó.

El papel de Brahim Díaz en la final se convirtió, así, en el centro de un debate encendido que trascendió el propio resultado del partido. Su fallo desde el punto de penalti, aunque fruto de la presión extrema del momento, desató una ola de críticas que cuestionaron su capacidad para asumir protagonismo en instantes decisivos. Más allá de la derrota colectiva, buena parte de la afición y de la prensa marroquí colocaron sobre sus hombros la responsabilidad de no haber cambiado el rumbo del encuentro.