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Leon Goretzka, ¿más fuera que dentro del Bayern Múnich?

El internacional alemán, relegado a un rol secundario con Kompany, cumple su contrato en 2026

Leon Goretzka con la camiseta de la selección alemana

Leon Goretzka con la camiseta de la selección alemana / @leon_goretzka

Joel Delgado Sánchez

Joel Delgado Sánchez

La relación entre Leon Goretzka y el Bayern de Múnich ha entrado en territorio incómodo. El centrocampista, que hace no tanto era una pieza intocable en el Allianz Arena, vive ahora una suma de señales inquietantes: menos protagonismo con Vincent Kompany, gestos de enfado al ser sustituido y, en las últimas horas, un borrado casi total de sus fotos con el club en Instagram. Un movimiento que ha encendido las especulaciones sobre su salida y que confirma que, a estas alturas, puede haber "caso Goretzka" en Múnich.

De músculo del centro del campo a actor secundario

Hace apenas unas temporadas, Goretzka representaba la versión más física y dominante del mediocampo bávaro. Hoy, en cambio, su rol se ha encogido. La medular del conjunto dirigido por Vincent Kompany se organiza alrededor de Joshua Kimmich y de Aleksandar Pavlovic, el canterano que se ha adueñado de los partidos importantes y ha desplazado al ex del Schalke a un papel mucho más circunstancial.

El giro se ha hecho visible sobre todo este curso. Goretzka suma 22 encuentros oficiales, pero solo ha completado los 90 minutos en tres de ellos y apenas ha alcanzado la hora de juego en Champions League, donde ha pasado más tiempo en el banquillo que sobre el césped.

El último gesto visible de desgaste ha llegado este fin de semana en el empate frente al Mainz (2-2). Goretzka fue titular y, con el marcador igualado, fue sustituido en el minuto 61. "Scoretzka" se marchó al banquillo con gesto serio, sin participar apenas en las tímidas celebraciones del final de partido. La imagen reforzó la sensación de que el malestar del jugador venía de lejos.

El borrado en Instagram, un grito sin palabras

Horas después del partido, el conflicto se trasladó a las redes sociales. El centrocampista eliminó de su cuenta de Instagram todas las imágenes relacionadas con el Bayern, incluidas las de las celebraciones y los recuerdos de títulos ganados. También han desaparecido las publicaciones de su etapa en el Schalke.

Solo ha quedado una imagen antigua donde aún se le ve con la camiseta del gigante alemán. Esa fotografía se ha convertido en un pequeño muro de mensajes. Muchos aficionados le piden que siga en el Allianz Areba, le recuerdan su importancia en los últimos años y le animan a no dejarse llevar por la presión.

Sin embargo, el gesto del '8' de "Die Roten" no debería interpretarse solo como un movimiento de mercado. En Alemania apuntan a un trasfondo más incómodo, ya que, desde hace tiempo, el futbolista recibe críticas muy duras e incluso insultos en los comentarios de sus publicaciones. La limpieza del perfil se podría entender, entonces, como un intento de cortar ese ruido y recuperar algo de tranquilidad.

Contrato en cuenta atrás y un futuro lleno de incógnitas

Mientras se multiplican las interpretaciones sobre lo ocurrido en Instagram, el calendario contractual avanza sin freno. El ex del Schalke afronta su octava temporada en el Bayern y su vínculo con el conjunto bávaro expira en verano de 2026. Desde el país germano aseguran que, por ahora, no se conoce ningún movimiento claro del club para ampliar el contrato y en el entorno del jugador crece la sensación de que ya no forma parte del proyecto a largo plazo.

Esa ausencia de diálogo coincide con una situación deportiva delicada. La escasez de minutos disputados por el centrocampista alemán compromete, incluso, su condición de fijo en la selección alemana de cara al Mundial de 2026. Además, el mercado invernal no parece ofrecer una salida inmediata. Desde el club se ha filtrado que no contemplan grandes movimientos en enero, ni entradas ni salidas, lo que dejaría al centrocampista en una especie de limbo competitivo durante al menos medio año más, salvo giro inesperado.

Entre el "Ich liebe den FC Bayern" y la sospecha de despedida

El contraste con el discurso público de los últimos meses es llamativo. Hace poco, en pleno intento por recuperar su sitio, Goretzka se declaraba "Ich liebe den FC Bayern" ("Me encanta el FC Bayern"), una frase que sonaba a compromiso casi romántico con el club y que alimentaba la idea de que quería terminar de escribir su carrera en Múnich.

Hoy, esa misma frase convive con un perfil casi desnudo en redes y con la imagen de un futbolista que tiene que pelear minutos contra un compañero varios años más joven y con la inercia del futuro de su lado. La pregunta ya no es solo si el Bayern quiere seguir contando con él, sino cuánto tiempo está dispuesto Goretzka a aceptar un rol secundario en el vestuario.