Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Champions League

Kairat Almaty-Olympiacos, el partido más frío y loco de la Champions: "Parecía el infierno"

El Kairat se desplazó de Almaty a Astaná para poder jugar en un estadio habilitado para protegerse de unas temperaturas inferiores a -20 °C, una decisión que no gustó a los aficionados locales

Las temperaturas en Astaná cayeron hasta los -20°C

Las temperaturas en Astaná cayeron hasta los -20°C / X

Roger Meya Pla-Giribert

Roger Meya Pla-Giribert

El duelo entre Kairat Almaty y Olympiacos pudo haber sido uno más de la sexta jornada de la Champions, si no fuera por un pequeño detalle: los locales tuvieron que desplazarse más de 1.000 kilómetros de casa para poder jugar en un estadio con sistema de calefacción.

El Kairat es uno de los equipos más singulares de esta edición del torneo. Situado en el extremo oriental de Kazajistán, a poco más de 200 kilómetros de la frontera con China, cualquier desplazamiento para ellos implica recorrer miles de kilómetros.

A los pies de las montañas de Tian Shan, el Estadio Central de Almaty, inaugurado en 1958 y con capacidad para 28.000 espectadores, es un recinto abierto, antiguo y sin techo. Ofrece una protección invernal limitada tanto para el césped como para las gradas, lo que aumenta los riesgos asociados a la nieve, las bajas temperaturas y la incomodidad de los aficionados.

El periodista de 'DAZN', Rafa Escrig, estuvo en el estadio y habló con SPORT, donde confirmó la imposibilidad de jugar allí: "Estaba todo completamente nevado, parecía una película de apocalipsis. El campo es impracticable, las gradas estarían totalmente cubiertas de nieve, además que el césped es natural y no soporta algo así". La UEFA y el propio Kairat ya habían acordado que disputar partidos allí a principios de invierno era inviable, ya que el estadio no cumplía con los estándares mínimos de seguridad.

Para mantener el partido en territorio kazajo, Kairat y Olympiacos tuvieron que trasladarse a la capital, al Astana Arena, donde juega la selección nacional. Este estadio cuenta con techo retráctil y mejor infraestructura para soportar el duro invierno, lo que permitió que el encuentro se jugara pese a las temperaturas exteriores gélidas.

Fuera del estadio, aficionados y medios resistían al frío extremo de Astaná, pero una vez dentro, el techo cerrado y la calefacción mantuvieron un ambiente agradable. El césped también se mantuvo en condiciones óptimas gracias al sistema de calefacción por suelo radiante y al uso de césped artificial. Pese a que el frío en Astaná es todavía más intenso, con una media de -15 °C, entre 5 y 10 grados menos que en Almaty, el estadio climatizado hizo posible que el partido se disputara sin incidentes en la capital.

Escrig también se desplazó a Astaná para ver el partido: "Lo más peligroso es el viento. Cuando abrieron las puertas al final del partido ya para marcharse, se producía la corriente entre una salida y el viento que entraba parecía el infierno". Fuera, el frío era insoportable y el paisaje, desolador: "No se veía nada entre la bruma, la nevada y el frío".

Boicot local

La decisión desató la ira de los aficionados del Kairat, que expresaron su descontento en redes sociales calificándola de “bofetada” y denunciando la “falta de respeto” que suponía no disputar el partido en casa y tener que recorrer tantos kilómetros. “Les habéis escupido en la cara a todos los aficionados; jamás lo perdonaremos”, escribían en un comunicado.

ASTANA (Kazakhstan), 09/12/2025.- Dan Glazer (L) of Kairat Almaty in action against Ayoub El Kaabi (C) of Olympiacos during the UEFA Champions League soccer match between Kairat Almaty and Olympiacos, in Astana, Kazakhstan, 09 December 2025. (Liga de Campeones, Kazajstán) EFE/EPA/STRINGER. kairat . olympiacos. liga campeones 2025/2026 kairat . olympiacos. 06. accion. astana arena

Dan Glazer disputa un balón con Ayoub El Kaabi / STRINGER / EFE

El club también redujo de forma drástica el precio de las entradas para el encuentro en Astaná, que pasaron a costar entre 15.000 y 50.000 tenges (25-80€), en comparación a los 30.000-250.000 (50-415 €) fijados inicialmente. Una medida que contradijo la versión previa del Kairat, según la cual los precios establecidos por la UEFA no podían modificarse.

El boicot anunciado por parte de la afición se hizo evidente en las gradas: la asistencia fue de 19.463 espectadores en un estadio con capacidad para 30.000. El Astana Arena ya había vivido grandes noches europeas con llenos absolutos cuando el FC Astana disputó la fase de grupos de la Champions hace una década, por lo que una entrada por debajo de los 20.000 asistentes resulta, cuanto menos, discreta para una cita de este nivel.

Sin embargo, Escrig apunta que detrás de las condiciones climáticas hay otro interés oculto: Astaná y Kazajistán buscan ser sede de una final de Conference o de una Supercopa de Europa en 2027 o 2028. La UEFA está intentando repartir las sedes en territorios más diversos, alejados del centro de Europa. A Astaná le interesaba también enseñar ese estadio y organizar un partido de Champions y demostrar que estaban a la altura", revela.