CALCIO
La insólita historia de los últimos '10' del Nápoles
El Napoli retiró el dorsal de Maradona hace 25 años, pero por su refundación en la Serie C dos jugadores volvieron a usarlo y luchan por ser 'El último 10 de Nápoles'

Maradona, el 10 de Nápoles / Goal
Retirar un dorsal en el mundo del deporte es una cita con la eternidad. Pasarán los años y cuando alguien se pregunte: "¿Por qué nadie lleva ese dorsal?", la respuesta siempre será el nombre y leyenda del último jugador que defendió los colores de un club con ese número. En el fútbol lo hemos visto con el 5 de Franz Beckenbauer en el Bayern de Múnich, el 3 de Paolo Maldini en el Milan, el 4 de Javier Zanetti en el Inter de Milan, el 26 de Miki Roqué en el Real Betis o, como no podía ser de otro modo, el 10 de Diego Armando Maradona en el Nápoles.
A pesar de que el 'Diego' abandonó Nápoles en 1991 tras una sanción por 'dopping', que él siempre describió como una "vendetta" de la Federación Italiana por eliminarlos en las semifinales del Mundial de 1990, su dorsal no fue retirado hasta hace, exactamente, 25 años. El 8 de agosto del 2000, el conjunto 'Azzurri' retiró el dorsal en un homenaje a la figura más importante de su historia, pero la quiebra del club en 2004 y su refundación en Serie C tiró por los suelos el homenaje, obligándolos a recuperar un dorsal sagrado.
Del cielo a la quiebra: El camino del Nápoles post-Maradona
Para entender porqué el Napoli tuvo que descolgar la 10 para dársela a otro que no fuera su dios, debemos retraernos a 1991, justo en el momento en que Maradona abandonó Italia. El Diego puso punto y final a una prolífica relación que comenzó en 1984 y terminó convirtiendo al conjunto de la Campania en un referente en todo el país. La figura del Diego fue mucho más allá del terreno de juego, fue la figura que desafió al poder establecido y con su gambeta y sus goles, destruyó a los poderosos del Norte. En sus años en el San Paolo, Maradona ganó los primeros dos 'Scudettos' de la historia del Napoli, su primer título continental y se consagró como una leyenda.

Maradona celebrándo con el Napoli / RTVE
Su influencia en Nápoles fue descomunal y la caída del club, como no podía ser de otro modo, fue estrepitosa. Ocho años después de la marcha del 'Pelusa', el conjunto italiano descendió a Serie B tras 32 años ininterrumpidos en la Serie A. Poco después, en 2004, el club desapareció por una deuda de casi 80 millones de euros y fue refundado en Serie C1, tercera categoría del fútbol italiano. El club fue "salvado" por el polémico productor de cine Aurelio De Laurentiis, quien desde entonces ha mandado como un dictador en el vigente campeón de Italia.
Los últimos 10 del Nápoles
Además de ver al club en uno de los momentos más bajos de su historia, sus seguidores debieron ver resignados como la camiseta sagrada del Diego era profanada. No fue por capricho de Di Laurentis, ni por la eclosión de un jugador de época, sino porque la Serie C obligaba a todos los equipos a jugar con números del 1 al 11. Sacrilegio. Muchos tuvieron la suerte, o la desgracia, de llevar el dorsal 10 durante las dos temporadas que el Napoli jugó en Tercera División (2004/05-2005/06), pero entre muchos destacaron dos sudamericanos: Roberto Sosa y Mariano Bogliacino, los dos jugadores que se pugnan ser el último 10 del Napoli.
Roberto Sosa y Mariano Bogliacino, una lucha por la história
Roberto Sosa llegó al Napoli en 2004. Lo hizo procedente del Udinese tras haber jugado cedido en el Messina de Serie B. Sosa, nacido en Santa Rosa, fue uno de los máximos goleadores de esos años y ha pasado a la posteridad como el último 10 del Nápoles. De hecho, él mismo publicó un libro con este mismo título, "El Último 10", donde asegura ser el último jugador en usar la histórica camiseta propiedad del Diego. Él mismo se autodedicó la 'maglia', apuntando la fecha del 30 de abril de 2006, coincidiendo con un partido entre el Napoli y el Frosinone, respectivo a la jornada 33 de Serie C, que terminó en empate a uno. En los cuatro años que estuvo en la Campania, Sosa jugó 131 partidos y anotó 30 goles. Fue clave en el retorno del equipo a la Serie A, pero jamás volvió a usar el dorsal número 10. Antes de regresar a su Argentina natal para jugar con Gimnasia, portó el número 18 y el 9, mucho más adiente a su condición de 'killer'.

Maradona y Sosa posando con la camiseta del Napoli dediucada / La Plata
A pesar de que Sosa se haya autoproclamado como el último heredero de Maradona, Mariano Bogliacino defiende su protagonismo en esta historia. Bogliacino nació en Uruguay y aterrizó en la Campania en 2005, procedente del Sambenedettese de Serie C. En la loma del Vesubio, el habilidoso mediapunta llevó, principalmente, dos dorsales: el 18 y el 10. Este último, según explicó en una entrevista en 'El Observador', "Sosa jugó por el campeonato en la última fecha con ese número. Pero yo jugué después de haber ganado el campeonato contra el ganador de la otra serie. Y ahí sí, la última vez, la usé yo. Pensando ahora, es algo tremendo, el haber usado esa camiseta”.

Bogliacino posando con la "última 10" / El Observador
Un dorsal intocable en Nápoles
Los años siguen pasando y, sea Sosa o sea Bogliacino, la realidad es que el 10 del Nápoles siempre le pertenecerá a Maradona. Sino que se lo pregunten a Kevin De Bruyne, que vio el 10 en su camiseta de entrenamiento y empezó a tener sudores fríos. Finalmente, se decidió por el 11.
Y es que el 10 en Napoli no es un simple dorsal, es el dorsal de Maradona. Un jugador que, por mucho que pasen los años y vayan llegando estrellas, jamás podrá ser desbancado en un estadio que lleva su nombre y una ciudad que sigue latiendo por él cinco años después de su fallecimiento.
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