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COPPA ITALIA

Edoardo Motta, de desaparecido en la Serie B a parar cuatro penaltis y llevar a la Lazio a la final de la Coppa Italia

El guardameta de la Lazio, fichado en este mercado de invierno, detuvo cuatro lanzamientos desde los once metros de la Atalanta en las semifinales

Edoardo Motta, de la Lazio, celebra su clasificación a la final de la Coppa Italia

Edoardo Motta, de la Lazio, celebra su clasificación a la final de la Coppa Italia / MICHELE MARAVIGLIA / EFE

Jordi Delgado

Jordi Delgado

Hay noches que cambian la carrera de un futbolista. Y, si no, que se lo digan a Edoardo Motta, portero de la Lazio. El joven italiano copó todas las portadas por lo que hizo en Bérgamo. En la vuelta de las semifinales de la Coppa de Italia ante la Atalanta, firmó una actuación histórica. Detuvo cuatro penaltis (a Gianluca Scamacca, Davide Zappacosta, Mario Pasalic y Charles De Ketelaere) en la tanda desde los once metros y clasificó a su equipo para la final copera, la undécima en toda su historia.

Edoardo Motta, de la Lazio, le para un penalti a Charles De Ketelaere, de la Atalanta, en las semifinales de la Coppa Italia

Edoardo Motta, de la Lazio, le para un penalti a Charles De Ketelaere, de la Atalanta, en las semifinales de la Coppa Italia / MICHELE MARAVIGLIA / EFE

Su historia es de esas que emocionan en el fútbol. Nacido en Biella en 2005, Motta se formó en la cantera de la Juventus, pero su camino a la élite ha estado lleno de obstáculos. Desde el fútbol base de la 'Vecchia Signiora' encadenó varias cesiones en clubes de menor rango como Alessandria, Monza y Reggiana, donde acabó asentándose y firmando su primer contrato profesional. Aun así, la temporada pasada apenas disputó tres partidos, ya que estaba por detrás de Francesco Bardi y todo parecía que volvía a estancarse. Pero este verano todo cambió.

La Reggiana le dio continuidad al inicio de temporada en Serie B y Motta respondió con minutos, regularidad y una progresión que llamó la atención de varios clubes. La Lazio se movió en enero y pagó 1,2 millones de euros para incorporarlo tras la salida de Christos Mandas al Bournemouth. En Roma aterrizó como suplente de Ivan Provedel, titular indiscutible, hasta que llegó su lesión en el hombro en marzo, lo que le permitió a Motta tener la oportunidad.

Sarri no lo tenía demasiado claro pero a sus 21 años, el joven guardameta cumplió. Encadenó varias porterías a cero y ofreció seguridad y estabilidad en la meta celeste. Pero lo que pasó en el New Balance Arena puede ser un punto de inflexión. El Atalanta partía como favorito, jugando la vuelta en casa, y apareció Motta. No solo en la tanda de penaltis, sino que durante el partido fue uno de los más destacados. En los tiros decisivos, detuvo los cuatro lanzamientos de los jogadores de 'La Dea', y eso que los suyos también fallaron dos de los tiros.

Perdoname, estoy emocionado, nunca me había pasado algo así. Dedico esto a todos, a los aficionados, a cualquiera que me conozca, gracias”, admitió emocionado después del encuentro, tras ser manteado por sus compañeros.

Edoardo Motta, manteado por los jugadores de la Lazio tras clasificar al equipo a la final de la Coppa Italia

Edoardo Motta, manteado por los jugadores de la Lazio tras clasificar al equipo a la final de la Coppa Italia / MICHELE MARAVIGLIA / EFE

Por su lado, su entrenado, Maurizio Sarri, se encargó de mantener los pies en el suelo: “Esos penales, hay que estudiarlos. Pasamos mucho tiempo analizando para un posible desempate por penales. Edoardo Motta tiene cualidades excepcionales, detuvo 4 de 5 más 1 en Bolonia (por Serie A), nadie en Italia tiene tales números. Espero que siga siendo modesto”.

La Lazio se medirá ahora al Inter de Milán en la final de la Coppa Italia, con el Olímpico de Roma como escenario. Otra oportunidad para Motta para mejorar su carta de presentación a un país en busca de nuevos ídolos futbolísticos.