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FÚTBOL INTERNACIONAL

Bronca monumental entre Íñigo Martínez y su entrenador: lo tienen que separar sus compañeros

Se produjo una acalorada discusión entre el central vasco y Jorge Jesús tras el tempranero gol del Al-Ahli Doha. El Al Nassr reaccionó y se impuso 5-1

Íñigo Martínez frustrado con Jorge Jesus.

Íñigo Martínez frustrado con Jorge Jesus. / @SNE_Sports

Clàudia Espinosa

Clàudia Espinosa

Cómo se echa de menos a Íñigo Martínez en Barcelona. Su liderazgo, compromiso, carácter y su exquisita zurda… ahora los disfrutan en Riad. Ya no es solo el Al Nassr de Cristiano Ronaldo, sino también el de Kingsley Coman, João Félix y el exculé.

El de Ondarroa, implicado desde el primer día, se ha convertido en una de las caras visibles del proyecto y en uno de los líderes del equipo dirigido por Jorge Jesús.

Con 36 partidos a sus espaldas y cuatro goles —algunos de ellos decisivos—, se ha adueñado de la defensa, convirtiéndola en un auténtico muro y ganándose el respeto de sus compañeros.

Iñigo Martínez, defensa del Al Nassr

Iñigo Martínez, defensa del Al Nassr / Instagram: @inigomartinez

El club está tan satisfecho con su rendimiento que los dirigentes saudíes ya planean ampliar un vínculo que expira en poco más de dos meses. La intención es clara: como mínimo, prolongarlo una temporada más.

El Al Nassr endosó ayer una manita al Al-Ahli Doha en la Copa AFC (5-1). Los de Jorge Jesús, sin embargo, se vieron sorprendidos por el tempranero tanto de Yansané y tuvieron que darle la vuelta al partido. La reacción fue inmediata y Coman anotó el 1-1 un par de minutos después del gol del conjunto qatarí.

Acalorada discusión

Ese gol encajado, precisamente, provocó el enfado del técnico del Al Nassr, al que se le vio reprochar a Íñigo su posicionamiento en esa acción. Unas palabras que no sentaron demasiado bien al central vasco, que reaccionó con rabia lanzando una botella de agua contra el suelo y gesticulando con intensidad.

Incluso algunos compañeros tuvieron que intervenir para calmar la situación y devolverlo a su posición habitual sobre el césped. La posterior goleada del equipo, probablemente, sirvió para rebajar la tensión entre ambos y encauzar el ambiente en el banquillo.