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FÚTBOL INTERNACIONAL

Bastoni, la excepción que retrata la crisis de Italia

Tras consumar su tercera ausencia consecutiva en el Mundial, el fútbol italiano atraviesa una crisis estructural. El posible fichaje del central del Inter por el Barça rompería la tendencia de la escasa presencia italiana en la élite europea

Inter - Bodo | El gol de Alessandro Bastoni

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Pau Bartolí

Pau Bartolí

Italia ya no es lo que era. El ‘calcio’ llevaba tiempo dando señales de desgaste, pero este ‘annus horribilis’ ha terminado de confirmarlo. La tercera ausencia consecutiva en un Mundial, tras la eliminación ante Bosnia en la repesca, supuso un nuevo golpe de realidad para una potencia histórica. Ello se suma al nefasto papel de los equipos italianos en la Champions League. Sin rastro de ninguno de ellos en cuartos de final, solo el Atalanta fue capaz de alcanzar los octavos. En este escenario, el fichaje de Alessandro Bastoni por el FC Barcelona, que parece estar cada día más cerca, cobra un significado especial. De darse su llegada al equipo de Hansi Flick, sería la excepción que reflejaría el declive del fútbol italiano.

La posibilidad de que un jugador nacido en Italia recale en otra de las cuatro grandes ligas de Europa más allá de la Serie A es cada vez más remota. Más aún si se trata de un futbolista top. Basta con observar la última convocatoria de la ‘azzurra’: solo tres nombres compiten en la élite europea lejos de su país —Gianluigi Donnarumma, Riccardo Calafiori y Sandro Tonali—. A priori, esto no debería ser un problema… si no fuera por la ausencia de equipos italianos en las fases avanzadas de la Champions League.

Italia-Estonia

Solo tres jugadores de la 'azzurra' juegan en las otras cuatro grandes liga europeas / EFE

Que un italiano destaque tanto como para salir de la Serie A se ha convertido en una anomalía. Así lo refleja la ínfima presencia italiana en las grandes ligas europeas. El caso más flagrante es el de España, donde solo militan dos italianos: Ruggeri (Atlético de Madrid) y Luiz Felipe (Rayo Vallecano), aunque este último es oriundo de Brasil. Incluso países como República Democrática del Congo, Angola o Serbia cuentan con mayor representación. Parecida es la situación en la Bundesliga y la Ligue 1, donde solo juegan 4 italianos en cada competición. En la Premier League el número asciende a 11, aunque representan el 2,9% de los extranjeros. Este claro déficit indica una realidad tan cruda como peligrosa: Italia ya no exporta talento. Lo retiene o, simplemente, no es capaz de crearlo.

FALTA DE TALENTO DIFERENCIAL

Todos estos datos apuntan a una crisis estructural con múltiples causas que, en las últimas semanas, varias figuras del mundo del fútbol han señalado. El exfutbolista alemán del Inter Jürgen Klinsmann subrayó algunas de ellas con claridad: “Italia está pagando las consecuencias de la falta de líderes, de jugadores con buena técnica y de confianza en los jóvenes”, afirmó en la ‘RAI’. Y fue más allá: “Lamine Yamal o Musiala probablemente estarían jugando en la Serie B para ganar experiencia".

Lamine Yamal o Musiala probablemente estarían jugando en la Serie B para ganar experiencia

Jürgen Klinsmann

Unas palabras duras, pero que dan luz a una de las razones por las que no afloran talentos diferenciales italianos en los últimos tiempos. La falta de confianza en los jóvenes en Italia es un hecho. Las plantillas de equipos como Nápoles, Inter o Milán están envejecidas y la apuesta por las promesas nacionales no está siendo firme. Sorprende especialmente el caso del Como, con un proyecto repleto de jóvenes, pero que, paradójicamente, es el equipo que menos minutos concede a jugadores del país en la Serie A. Su técnico, Cesc Fàbregas, lo explicó sin rodeos: “Entre un joven italiano y un español, siempre elegiría a uno de los vuestros. ¡Pero no hay! Los mejores jugadores están en el Inter o en la Juve… y acceder a ese nivel es muy difícil para nosotros”, justificó el técnico catalán.

En Italia muchísimos clubes juegan con 3-5-2 y eso ha generado que no haya extremos, no hay un jugador que sea capaz de hacer uno contra uno.

Alessio Lisci

Aun así, también existe un problema en el estilo de juego, que limita la libertad de los jugadores para desarrollar su talento. Algo que el entrenador de Osasuna, Alessi Lisci, en un diagnóstico muy preciso del mal momento del fútbol italiano, se encargó de recalcar hace unos días. “En Italia muchísimos clubes juegan con 3-5-2 y eso ha generado que no haya extremos, no hay un jugador que sea capaz de hacer uno contra uno. No existe un jugador capaz de hacer lo que hace Lamine cuando se atasca un partido”, apuntó. Además, los planteamientos tácticos conservadores siguen muy presentes. Como apuntó el propio Klinsmann, “muchos entrenadores trabajan con el objetivo de no perder en lugar de querer ganar a toda costa”.

EXCESO DE EXTRANJEROS

La falta de confianza en el talento nacional también se refleja en la composición de las plantillas. La Serie A es una de las ligas con mayor presencia extranjera de Europa: de los 534 jugadores inscritos, 366 no son italianos (68,5%), solo por detrás de la Premier League (72%). Una cifra alarmante muy por encima de LaLiga (43,7%), Bundesliga (58,9%) o Ligue 1 (62,1%).

Modric Milán

El porcentaje de extranjeros en el AC Milan asciende al 78% / EFE

Esta tendencia también se reproduce en las canteras. En los filiales de Inter, Milan o Juventus, el porcentaje de extranjeros oscila entre el 28% y el 47%, con picos como el 48,4% en el equipo sub-20 de la ‘Vecchia Signora’. Un dato que pone de manifiesto que el problema no es solo de presente, sino también de futuro, por lo que la mejoría de la ‘azzurra’ no será instantánea.

LA RAREZA DE BASTONI: DOS RETOS POR DELANTE

En este contexto de crisis, el posible fichaje de Bastoni por el Barça no solo sería un refuerzo de primer nivel para la zaga culé, sino también el reflejo de una generación escasa que logra romper el techo del fútbol italiano. Su llegada, además, sería una rareza histórica en el club catalán. Apenas cuatro futbolistas italianos han vestido la elástica azulgrana: Thiago Motta, formado en Brasil; Francesco Coco, que pasó una única temporada cedido; Demetrio Albertini, con una breve etapa de apenas medio curso; y Gianluca Zambrotta, el último precedente, que sí logró continuidad durante dos campañas (85 partidos), aunque sin dejar huella.

Zambrotta, único italiano

Zambrotta, único italiano que ha tenido cierta continuidad en el Barça / PACO LARGO

Más allá de demostrar que todavía hay talento que puede triunfar fuera de la Serie A, Bastoni tendría el gran reto de ser el primer jugador nacido en Italia que logra asentarse y labrarse un nombre en el FC Barcelona. Algo que podría ser plausible dado su nivel. Habrá que ver cómo evoluciona su situación durante los próximos meses.