Abraham clasifica a la Roma para su primera final europea en 31 años

Abraham clasifica a la Roma para su primera final europea en 31 años

Resumen, goles y highlights del Roma 1 - 0 Leicester de la vuelta de las semifinales de la Conference League | TELEFÓNICA

El conjunto 'giallorosso' eliminó al Leicester en semifinales con un gol del ariete inglés (1-0)

Tal y como pidió Mourinho, el Olímpicio ejerció de jugador número 12 con un lleno casi absoluto

Tras 31 años de espera, la Roma disputará una final europea después de eliminar este jueves al Leicester en la semifinales de la Conference League (1-0). Un tempranero gol en un córner cabeceado por Tammy Abraham, que se marchó renqueante, decantó la eliminatoria, igualada 1-1 de la ida, y el pase a la final frente al Feyenoord. El Olímpico, tal y como pidió en la previa José Mourinho, ejerció de jugador número doce para llevar en volandas a su equipo en una noche histórica.

FICHA TÉCNICA
Conference League

ROM

1 ________________ 0

LEI

ALINEACIONES

Roma

Rui Patricio; Mancini, Smalling, Ibañez; Karsdorp, Cristante, Oliveira, Pellegrini, Zalewski (Viña, 84'); Zaniolo (Veretout, 78') y Abraham (Shomurodov, 88').

Leicester

Schmeichel; Pereira, Fofana, Evans, Justin; Maddison, Tielemans, Dewsbury-Hall (Ayoze Pérez, 77'); Lookman (Amartey, 46'), Vardy y Barnes (Iheanacho, 46').

Gol

1-0 M. 10 Abraham.

Árbitros

Srdjan Jovanovic (Serbia). T.A.: Mancini (41'), Karsdorp (87') / Fofana (68').

Incidencias

Partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Conference League (1-1 en la ida) disputado en el Estadio Olímpico de Roma ante unos 70.000 espectadores.

Claudio Ranieri no lo podía creer. La cámaras de televisión captaron la imagen del veterano entrenador, historia viva de ambos equipos y espectador de lujo en el palco, presenciando con la boca abierta el estruendoso recibimiento del coliseo romano a los jugadores. Unos 70.000 espectadores, lleno casi absoluto, cantando a capela al himno del club. Banderas batiendo al viento por todas partes, la grada teñida con un mural 'giallorosso'. Y una gran pancarta: "En Bretaña todo el mundo temía el nombre de los romanos".

Encendida por el ambiente, la 'Loba' salió a comerse el césped. Al igual que en la ida, hizo daño por la banda izquierda gracias a la sociedad formada por el carrilero Zalewski y las llegadas de Pellegrini desde segunda línea. El primer remate del capitán, en una falta provocada por el lateral, lo sacó con dificultades Schmeichel. El segundo, lo desvió un defensa.

A la tercera, en un saque de esquina. Abraham desató la locura en el Olímpico al cabecear con violencia el 1-0 al fondo de la red. El inglés quedó emparejado con Pereira, mucho más bajo, y no perdonó desde el corazón del área. A renglón seguido, la sociedad Zalewski-Pellegrini repitió la fórmula, pero Schmeichel rechazó el tiro mordido del centrocampista.

La baja de Mkhitaryan, lamentada por Mourinho en la previa ("No tenemos otros jugador igual"), comportó la titularidad de Oliveira, una pieza más adecuada para contener el talento en la medular de Maddison, Tielemans y Dewsbury-Hall. Un tiro desviado de este último fue el único apunte de peligro antes del descanso por parte del Leicester, que adelantó líneas al filo del asueto, cuando en el cuadro italiano empezó a notarse la fatiga.

Brendan Rodgers aprovechó el paso por vestuarios para adoptar el esquema de Mourinho, pasando de un 4-3-3 a un 3-5-2 mediante dos cambios. La modificación, junto con la presión adelantada en campo rival, mejoró al Leicester. En la Roma todo era balones largos, sin opciones para Abraham. Y el cuadro inglés achuchaba, pero se topaba con el solidario esfuerzo defensivo de los 'giallorossi'.

El carrusel de cambios no alteró la tendencia. La Roma, impulsada por el Olímpico en su derroche energético. El Leicester, previsible, sin ideas ni precisión. El pitido final desató el delirio y confirmó la noticia. Después de perder la final de la Copa de Europa contra el Liverpool en 1984 y la Copa de la UEFA contra el Inter en 1991, la 'Loba' jugará por su segundo título continental tras la muy lejana Copa de Ferias de 1960-61 contra el Birmingham.