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Habrá una solución para el Narcís Sala

El alcalde Jaume Collboni ha garantizado que Barcelona desbloqueará la situación para que el CE Sant Andreu juegue en la categoría de bronce

Aunque se decidiera instalar césped natural de inmediato, el terreno de juego no estaría listo para el inicio de la competición en septiembre

El Narcís Sala, imprescindible para el Sant Andreu

El Narcís Sala, imprescindible para el Sant Andreu / @uesantandreu

SPORT.es

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El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha asegurado en el pleno municipal que la ciudad encontrará una salida técnica para que el CE Sant Andreu dispute sus partidos en la categoría de bronce tras su histórico ascenso. El consistorio negocia con la federación y el club una moratoria imprescindible, ya que el Narcís Sala no dispondría de césped natural a tiempo.

El reciente ascenso del Sant Andreu ha desatado una tormenta política en el Ayuntamiento de Barcelona. Durante el pleno de este viernes, el grupo municipal de Junts, encabezado por el concejal Josep Rius, ha exigido al Gobierno de Jaume Collboni un compromiso firme para instalar césped natural en el estadio Narcís Sala. La normativa de la Primera RFEF prohíbe el uso de superficies artificiales, una barrera que ya obligó al CE Europa a desplazarse a Can Dragó la pasada campaña. Rius ha instado al alcalde a posicionarse claramente con el club cuatribarrado, preguntando si el consistorio “le dará la espalda” a una entidad histórica en un momento tan crucial.

Por su parte, Collboni ha evitado concretar los detalles técnicos de la operación, aunque ha garantizado que se “encontrará una solución” para que el equipo no sufra las consecuencias de la rigidez federativa.

El principal escollo es el calendario: aunque se decidiera instalar césped natural de inmediato, el terreno de juego no estaría listo para el inicio de la competición en septiembre.

Ante esta situación, la prioridad absoluta de la administración local es obtener una moratoria excepcional. Sin este permiso federativo, el Sant Andreu se vería abocado a un exilio forzoso a otros campos de la provincia, algo que el alcalde desea evitar a toda costa para no penalizar a la masa social del club