Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Fútbol catalán

El Girona B se desata

El filial del Girona firma su techo goleador tras un partido de máxima eficacia

El equipo de Quique Álvarez marcó cuatro goles al Terrassa en la cuarta jornada

Shin, del Girona B

Shin, del Girona B / @GFCAcademia

SPORT.es

SPORT.es

El Girona B firmó en Vidreres una de esas tardes que quedan para el recuerdo. El filial rojiblanco explotó su versión más desatada para aplastar al Castelló B (7-3) y firmar su goleada récord de la temporada, en un partido que explicó en noventa minutos todo lo que había negado el curso hasta ahora: gol, continuidad y pegada.

Hasta esta jornada, el equipo de Quique Álvarez vivía instalado en la intermitencia ofensiva. Solo había sido capaz de marcar cuatro goles en un partido, en la jornada 4 ante el Terrassa, y únicamente en dos encuentros logró anotar más de un tanto: frente al Sant Andreu (2-1) y en campo del Atlético Baleares (2-2). En seis partidos, directamente, se quedó a cero. Por eso lo sucedido ante el Castelló B tuvo algo de liberación colectiva.

La avalancha fue inmediata. A la media hora, el marcador ya reflejaba un 5-0 que desbordó cualquier previsión, y al descanso se llegó con un 6-2 que resumía una primera parte excelsa del filial. Arango abrió el festival de cabeza, Shin amplió tras una gran acción de Pol Arnau, y el propio lateral firmó el tercero tras una jugada individual de enorme calidad. Papa Ba y Gibi completaron una manita que dejó el partido sin control.

Los valencianos reaccionaron antes del descanso, aprovechando dos desconexiones defensivas, pero Papa volvió a golpear para cerrar una primera mitad de ritmo altísimo. Tras la reanudación, el Castelló B recortó de nuevo, aunque la expulsión de Gabarri frenó cualquier intento de remontada. Momo selló el 7-3 definitivo.

El dato curioso lo deja el reparto del gol: Papa Ba, Arango y Pol Arnau lideran la tabla interna con tres tantos cada uno, y todos los goles del equipo han llegado desde defensas y delanteros. Ningún centrocampista ha visto aún puerta.