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Fútbol catalán

El Gimnàstic se suma a la fiesta

Europa, Sabadell y Nàstic están entre los cinco primeros a la caza del líder

El equipo grana recupera por fin su mejor versión tras un inicio titubeante

Álex Cano, celebrando el primer gol del Europa

Álex Cano, celebrando el primer gol del Europa / @CEEuropa

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Europa, Sabadell y Nàstic firmaron una jornada perfecta que refuerza el peso del fútbol catalán en la zona alta de la clasificación. Los tres ganaron, ninguno encajó un solo gol y todos siguen mirando de frente al Atlético Madrileño, líder provisional. Segundo el Europa, tercero el Sabadell y quinto el Nàstic, la fotografía de la tabla confirma una realidad: los equipos catalanes han encontrado regularidad, identidad y ambición en el momento clave de la temporada.

No fue una coincidencia ni una victoria cualquiera. Fue una jornada de autoridad. El CE Europa volvió a imponer su ley en el Nou Sardenya, un estadio que se ha convertido en un bastión inexpugnable. El conjunto escapulado dominó los tiempos del partido, supo castigar los errores del rival y volvió a exhibir una fiabilidad defensiva que explica por qué se mantiene en la segunda posición. No necesita grandes alardes para ganar; le basta con saber exactamente qué partido quiere jugar.

El CE Sabadell ofreció otra lección de madurez lejos de casa. En un escenario exigente y ante un rival en plena dinámica positiva, el conjunto de Ferran Costa fue práctico, competitivo y resistente. Golpeó pronto, tuvo opciones para ampliar la ventaja y acabó defendiendo con orden y determinación. Este Sabadell ya no es un proyecto en construcción, sino un equipo que entiende los partidos largos y sabe sufrir cuando toca. Su tercera plaza es el premio a esa evolución.

Y en Tarragona, el Nàstic confirmó que ha regresado a la conversación grande. Su victoria fue la de las sensaciones, la del equipo que transmite algo más que resultados. Intensidad, presión alta, valentía y un Nou Estadi que vuelve a creer. El Nàstic ganó con dos goles de enorme calidad y con una puesta en escena que recordó a los mejores momentos recientes del club. No fue un triunfo aislado, sino la confirmación de una identidad recuperada.

Hay un hilo común que une a los tres. Los tres ganaron sin encajar, los tres mostraron solidez y los tres dejaron la sensación de que su crecimiento no es puntual, sino estructural. En una categoría donde cada error se paga y cada punto se defiende como oro, esa fiabilidad se ha convertido en el principal argumento para aspirar a todo.