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Fútbol catalán

El otro Espanyol también es sexto

El filial perico crece con personalidad y consolida un estado de forma que lo sitúa a las puertas de los puestos nobles

Ferran Gómez, otra vez decisivo, encarna el espíritu de un equipo en pleno despegue

El Espanyol B, lamentando una ocasión fallada

El Espanyol B, lamentando una ocasión fallada / @RCDE_La21

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El Espanyol B vive uno de sus momentos más sólidos de los últimos años. La victoria por 1-0 ante el Barça Atlètic no solo devolvió un derbi de filiales que llevaba casi un lustro en pausa: confirmó el salto competitivo de un equipo que ya encadena ocho partidos sin conocer la derrota y que avanza con paso firme, sin ruido, pero con una convicción creciente.

La Dani Jarque presentó un ambiente de grandes citas. El cartel de “no hay billetes” simbolizaba la expectación que generaba el reencuentro con el eterno rival, y el filial blanquiazul estuvo a la altura. Tras un primer tiempo de respeto mutuo, el choque se decidió en la segunda mitad con un nombre propio: Ferran Gómez. El capitán, ya héroe hace dos jornadas contra el Olot, volvió a aparecer en el área con la determinación que lo caracteriza para anotar el único gol del partido. Una diana que desató la euforia en la grada y en todos los hogares pericos que seguían el choque.

El triunfo tiene un impacto que va más allá de los tres puntos. Deportivamente, permite al Espanyol B colocarse sexto y a solo tres puntos del propio Barça, segundo clasificado, mientras el líder, el Poblense, ya siente el aliento del pelotón perseguidor. En lo emocional, supone un respaldo contundente al proyecto de Raúl Jardiel, que ha construido un equipo maduro, disciplinado y capaz de competir de tú a tú con cualquiera.

Al término del encuentro, el técnico no pudo ocultar su satisfacción: «Estoy muy orgulloso de los chicos. Sé que es una alegría para mucha gente perica, pero la más grande me la llevo por los jugadores. Han conseguido una victoria merecida, de mucho trabajo y de mucha personalidad». Jardiel destacó especialmente el papel de su capitán: «Ferri representa a la perfección lo que es este equipo. Es un futbolista ejemplar, con valores que contagian».

El espanyolismo amaneció este lunes con una sonrisa amplia. No solo por ganar un derbi, sino por la sensación de que este filial tiene recorrido, ambición y una identidad cada vez más marcada. Ocho partidos invicto son más que una estadística: son la prueba de que el Espanyol B está creciendo de verdad. Y, sobre todo, que lo está haciendo a tiempo.

Jardiel dejó claro que este no era un partido más: “No escondí a los jugadores que era un partido especial, que se vive y se siente en la familia perica. No era un partido más. Llevo poco tiempo aquí, pero el suficiente para saber cómo se viven estos partidos y estoy feliz”.