Refuerzo Gustavo Maia

Así entrena Gustavo Maia en Brasil preparando su llegada al Barça B

Así entrena Gustavo Maia en Brasil  / sport

Joaquim Piera

Gustavo Maia ya es jugador del Barça B. El extremo brasileño, de 19 años, llega procedente del equipo sub-20 del Sao Paulo, donde ha destacado por su polivalencia táctica y su olfato goleador. El Atlético de Madrid y el Liverpool estaban observando al futbolista, pero el Barça se adelantó al bloquearlo en el mes de marzo.

Es un delantero con una técnica depurada que le permite ofrecer las prestaciones propias de un ambidiestro y puede ocupar las tres posiciones del ataque. Su lugar natural, sin embargo, es el de extremo izquierdo, donde juega a pierna cambiada, y donde puede explotar sus mejores virtudes: su rápido regate, el descaro en las jugadas de uno contra uno y su buena finalización tanto de media como de corta distancia.

Su dominio del balón, típico de la escuela brasileña, es un recurso que utiliza constantemente para romper las líneas de presión del rival. Como todos los futbolistas creativos es un jugador con personalidada veces ha tenido que ser frenado por su ímpetu y convencido de sus propias posibilidades.

Los scoutings del Barcelona tenían muy buenos informes de él desde el 2018 cuando explotó en la base del Sao Paulo, marcando 30 goles en 36 partidos. Su fichaje se cuajó en enero, a partir de sus buenas actuaciones en la Copa Sao Paulo de Juniores, uno de los torneos de base con más prestigio en Brasil, donde marcó tres tantos en siete encuentros. Los emisarios blaugranas decidieron que había llegado al punto de madurez necesario para aceptar el reto de jugar en el Barça B. La secretaría técnica entiende que tiene la filosofía de juego que se le pide a un extremo que se incorpore en el filial: técnica, lectura táctica y gol. Se valora que tiene una gran capacidad de crecimiento. Su traspaso ha costado 4,5 millones de euros, que el Barça ya ha desembolsado. El Sao Paulo, que es su club de formación, mantiene el 30% de los derechos económicos en caso de que se produzca una futura venta.

Maia es un producto de Cotia, el moderno centro de entrenamiento que el Sao Paulo tiene en el área metropolitana de la capital paulista y donde Colombia se concentró en el Mundial del 2014. Allí llegó con tan solo 14 años este menudo extremo (ahora mide 1,68m) nacido en Brasilia, la capital del país. El Tricolor Paulista siempre se ha destacado por el trabajo integral en la formación de sus jóvenes valores y sobre Maia, que aún no había debutado en el primer equipo, había depositado grandes esperanzas.

El nuevo fichaje blaugrana lleva cuatro meses sin jugar a causa de la crisis del Covid-19, nefastamente gestionada en Brasil por el gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro. El coronavirus llegó a Sudamérica en marzo y paralizó todas las competiciones. Maia se estaba preparando para disputar el Campeonato Brasileño sub-20, que no pudo iniciar.

Desde entonces, lleva realizando un exhaustivo plan de preparación durante seis días a la semana, que incluye en algunas ocasiones entrenamientos en jornada doble, en un campito de hierba artificial situado en el barrio de Lauzane Paulista, una región residencial en la zona norte de Sao Paulo. Todo bajo la supervisión de su personal trainer.

El joven extremo quiere llegar a Barcelona físicamente en dinámica de entrenamiento para poner todos sus sentidos solo en aspectos técnicos y tácticos. Para facilitar su adaptación, ya ha empezado hace un mes a recibir clases de castellano con un profesor particular. Esta fue una recomendación que el club azulgrana realizó a su entorno profesional.

Gustavo Maia se siente fuerte y preparado para afrontar el reto de hacerse un hueco en el filial blaugrana, que seguirá militando en Segunda B tras ver ayer como se le escapaba la final de play-off ante el Sabadell.