Machada del Defensa y Justicia que conquista la Recopa en los penaltis

El conjunto argentino ganó 1-2, con un gol en el minuto 94 y se impuso al Palmeiras en las penas máximas

El Verdao desaprovecha el 1-2 de la ida y pierde su segundo titulo en cuatro dias en otra tanda de penaltis

El Defensa y Justicia vivió la noche más mágica de su historia
El Defensa y Justicia vivió la noche más mágica de su historia | AFP

El Defensa y Justicia agranda su leyenda ganando la Recopa Sudamericana y proclamándose supercampeón continental. Lo tenia todo en contra el equipo argentino, que había caído 1-2 en la ida, y delante tenía un Palmeiras mucho más curtido en partidos de máxima presión, pero fue a por una noche mágica y la encontró.

PAL

1 (3)-(4) 2

DYJ

Palmeiras

Weverton; Marcos Rocha (Luiz Adriano, 105'), Luan, Gustavo Gómez, Viña; Patrick De Paula (Felipe Melo 82'), Danilo, Raphael Veiga (Gabriel Menno, 76') ; Wesley (Gabriel Veron 62' (Alan Empereur, 82')), Breno Lopes (Mayke, 62') y Rony

Defensa y Justicia

Unsain; Rodríguez (Brítez, 105'), Frías, Meza, Benítez (Breitenbruch, 110'); Fernández, Loaiza (Hachen, 76'), Pizzini (Merentiel, 84'), Rotondi (Isnaldo, 80'); Braian Romero y Bou (Escalante, 105')

Goles

1-0, Raphael Veiga (23'); 1-1, Braian Romero (31'); 1-2 Benitez (94') Penaltis: 1-0 Gabriel Menino, gol; 1-1 Frias, gol; 1-1 Luiz Adriano, al palo; 1-2 Merentiel, gol; 2-2 Gustavo Gómez, gol; 2-3 Isnaldo, gol; 3-3 Rony, gol; 3-4 Fernández, gol; 3-4 Weverton, fuera.

Árbitro

Leodán González (Uruguay). T. A. Wesley (58'), Patricik de Paula (81'), Marcos Rocha (90'), Rony (110') / el técnico Beccacece (31'), Loaiza (62'), Benítez (83'), Frías (110') T.R. Viña (68') / Braian Romero (97').

Incidencias

Partido disputado a puerta cerrada en el Estadio Nacional Mané Garrincha, en Brasilia

El conjunto de Beccacece, que empezó perdiendo, llevó el partido a la prórroga con un tanto in extremis de Benítez en tiempo añadido. Sobrevivió en los 30 minutos complementarios, en que estuvo a un paso del KO en un penalti que atajó su portero. Y en la tanda de penas máximas, transformó sus cuatro lanzamientos para llevarse el titulo. La ambición tuvo su premio

El Palmeiras, por su parte, encaja una nueva decepción. Un tremendo mazazo para el campeón de la Libertadores, ya que el domingo perdió la Supercopa do Brasil, contra el Flamengo, también desde los penaltis.

.El Defensa siempre dio la cara

El partido fue a mil, porque Beccacece, como buen discípulo de Sampaoli, no acepta la especulación como posible recurso táctico y lanzó a su equipo a por la victoria, que era lo único que le valía Y, Abel Ferreira lo contrarrestó de salida con un equipo leve, con los canteranos De Paula y Danilo en el doble pivote, y un tridente ofensivo muy rápido, con Breno Lopes, Wesley y Rony. Era una invitación a echarse un pulso.

El efecto natural de todo ello fue un choque vistoso, acelerado y con un cierto punto de descontrol, ya que nadie tuvo los recursos, ni la paciencia, para hacerse con el control de la medular.

Al Palmeiras le faltó madurez para frenar el encuentro y bajar las revoluciones: aceptó el intercambio de golpes, que era, en principio, lo pretendido por los argentinos. Marcaron primero los paulistas con un penalti muy claro de Meza sobre el correoso Rony, ejecutado con frialdad por Raphael Veiga.

No se arrugó el Defensa, que empataría con una jugada muy bien articulada en que Pizzini le ganó las espaldas a Gustavo Gómez y asistió, hacia atrás, para que Braian Romero, que ya había marcado en la ida, finalizara con maestría. Los de Beccacece se autoconvencieron que estaban en el camino cierto y si no llega a ser por Weverton hubieran llegado al descanso con el marcador a favor.

Sufrimiento palmeirense

El Verdao, que había abusado del juego directo, dio un paso atrás en el segundo tiempo con la idea de contemporizar el juego y compactarse. El sistema defensivo brasileño, sin embargo, continuó presentando desajustes y el Defensa no solo se hizo con la posesión sino que creó las mejores oportunidades.

Los paulistas tuvieron que jugar los últimos 22 minutos con 10, por la expulsión, un punto rigurosa de Viña, por darle un puntapié a Meza, en una acción donde había recibido una falta previa no pitada.

Los problemas para los brasileños se acumularon ya que la joya Gabriel Veron solo estuvo 20 minutos en campo por culpa de unas molestias musculares.

El partido se convirtió en una lucha contra el reloj. El campeón de la Libertadores sacó la casta en la contención ante un Defensa que obró el milagro en el minuto 94 con un trallazo de Benítez desde fuera del área que llevó la final a la prórroga. 

Una prórroga caótica

Toda la tensión acumulada afloró en los 30 minutos complementarios. Rony forzó el segundo penalti de la noche, cuando fue empujado por el portero Unsain. La jugada era clarísima, pero el árbitro decidió consultarla en la pantalla del VAR. Los ánimos se exaltaron. Hubo una tangana y Braian Romero fue expulsado, al igual que dos auxiliares del Palmeiras. Los dos equipos se quedaban con diez. Gustavo Gómez chutó la pena máxima muy deficientemente y Unsain, deshizo el error y lo atajó (min 99).

El Verdao sacó fuerzas de flaqueza, fue a por el empate que le daba el titulo, pero no le alcanzó. Y en los penaltis, el Defensa fue mucho más diligente y se llevó el título.

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