España: Reyes del fútbol, reyes de Europa

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Campeones de Europa en el 2008, campeones mundiales en el 2010 y otra vez campeones de Europa en el 2012. El 1 de julio del 2012, a las 22:37 horas, en el instante en el que el árbitro portugués Pedro Proença acabó con el martirio de Italia en Kiev, la selección española certificó su supremacía en el fútbol europeo y lanzó un aviso de que hay España para rato a quienes intentarán discutirle su título mundial en Brasil dentro de dos años.

FICHA TÉCNICA

Eurocopa

España

4-0

Italia

España

Casillas; Arbeloa, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Sergio Busquets, Xabi Alonso, Xavi; Iniesta (Mata, min. 86), Silva (Pedro, min. 58) y Cesc (Fernando Torres, min. 75).

Italia

Buffon; Abate, Barzagli, Bonucci, Chiellini (Balzaretti, min. 21); Pirlo, Marchisio, De Rossi; Montolivo (Motta, min. 56); Cassano (Di Natale, min. 46) y Balotelli.

Árbitro

Pedro Proença (Portugal). Mostró tarjetas amarillas a Piqué, por parte española y a Barzagli, por parte italiana.

Goles

1-0, min, 14. Silva, a pase de Cesc. 2-0, min. 41, Jordi Alba, tras servicio de Xavi. 3-0, min. 84, Fernando Torres, a pase de Xavi. 4-0, min. 88, Mata, a servicio de Fernando Torres.

Incidencias

Casi lleno en el Estadio Olímpico de Kiev. El Príncipe Felipe y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, fueron las máximas autoridades españolas en el palco.

El marcador final de 4-0 no deja pie a ningún tipo de discusión. La selección de Vicente del Bosque aplastó literalmente a una escuadra italiana que se le esperaba pero que no estuvo en ningún momento. En parte, por el planteamiento excesivamente reservón de Prandelli, confiando en que Balotelli, Cassano o en la segunda parte Di Natale aprovechase alguna de las escasas ocasiones que pretendía tener. En parte, también, por la mala suerte en forma de lesiones. Primero, la de Chiellini en el minuto 21, que le obligó a realizar el primer cambio y después, en plena segunda parte, la de Thiago Motta con las sustituciones agotadas, lo que le hizo acabar el partido con 10 jugadores.

Pese a esos contratiempos, la 'squadra azzurra' no dio nunca la sensación de poder llevarse esta Eurocopa. Ni por asomo. España salió presionando y con ganas de sentenciar cuanto antes. Pudo hacerlo en las dos primeras ocasiones que tuvo Sergio Ramos. La primera, en un libre directo que el de Camas envió a las nubes. Después, rematando un balón de Xavi también por encima del larguero.

PRIMERA ANDANADA

Pero la final empezó a decantarse en el minuto 14, cuando Cesc Fàbregas apuró hasta la línea de fondo para levantar el balón y encontrar la cabeza del canario David Silva, enviando el balón lejos del alcance de Buffon. Primera andanada a la línea de flotación transalpina.

Llegaron después minutos de agobio italiano, con tres córners seguidos sobre la meta de un seguro Casillas. El de Móstoles estuvo en su sitio en todo momento y fue infranqueable para los de Prandelli. Ni dejaba rematar a Balotelli ni tampoco marcar a un Cassano que rompía la cintura de Arbeloa. Imposible. Por contra, la máquina española funcionaba a la perfección, en un centro del campo bien contenido por Sergio Busquets y Xabi Alonso, mejor dirigido por el gran Xavi y con los momentos de genialidad de ese crack de Fuentealbilla llamado Andrés Iniesta.

El tiempo corría a favor de España a la vez que los italianos iban dejando resquicios en su defensa. Por uno de ellos coló un balón genial Xavi para aprovechar la velocidad de Jordi Alba. El nuevo fichaje del Barça, a cuatro minutos del descanso, enviaba otro torpedo que casi hundía la nave 'azzurra'.

DI NATALE, EL RECURSO

A Cesare Prandelli se le acababan las ideas. Era previsible que tras el descanso apostara por el olfato goleador de Di Natale. No tanto que cambiara pieza por pieza, tal y como estaba el marcador. E Italia encontró un momento de aire en los primeros minutos, cuando Abate se decidió a buscar al recién incorporado, con un remate que se fue por encima de la meta de Casillas.

Hubo tiempo para la polémica cuando una vez más se puso de manifiesto la incompetencia de tanto árbitro en el campo. Ni Proença ni su asistente de banda ni su asistente de gol -¡tres jueces, tres!- vieron las claras manos de Bonucci tras un remate de Sergio Ramos en el área transalpina. Penalti que se fue al limbo de Kiev poco antes de que Di Natale volviera a poner a prueba a Iker, más santo que nunca.

Del Bosque y los suyos seguían siendo superiores cuando el técnico italiano, con 32 minutos por delante, quemó su último cartucho. Retiró a Montolivo para dar entrada a la garra de Thiago Motta. Fue un cambio maldito, ya que el exbarcelonista, cuatro minutos después, notó un tirón en la parte anterior de su pierna y, sin opción de más sustituciones, tuvo que dejar el campo.

Italia se quedaba con diez y el grabador del nombre del campeón en el trofeo de la Eurocopa ya iba por la S. España se dedicó a controlar y a buscar ocasiones con la velocidad de un Pedro que entró en sustitución de Silva. En el minuto 78 de encuentro, el canario se plantó en el área pero no acertó a disparar al marco de Buffon.

Siguieron los cambios y llegaron los dos últimos en España. Dos cambios que tuvieron mucho que ver en el resultado final. Primero entro Fernando Torres por Cesc. Y el de Fuenlabrada celebró su entrada aprovechando otro excelente servicio de Xavi para batir a Buffon y lograr su tercer gol en el campeonato. Poco después de ese tercer tanto, entro Mata por Iniesta. Solo necesitó dos minutos para culminar una nueva contra de España, esta vez con servicio de Torres. Juanín logró el 4-0 que demuestra a las claras que, como decía Manolo Escobar en su famosa canción, en esto del fútbol "España es la mejor".

Es una generación de futbolistas irrepetible, que coincide con el mejor Barça de la historia, la base de esta selección que enamora a todo el mundo. ¡Felicidades, campeones!

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