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RCD ESPANYOL

Marko Dmitrovic, el héroe que no pudo ser en la imagen que define la situación del Espanyol

El guardameta serbio, que ya marcó de penalti con el Eibar, trató de lanzar la última falta ante el Rayo, pero tanto desde el banquillo como Ngonge se lo negaron

Marko Dmitrovic salvó al Espanyol hasta que Camello le batió en el mano a mano

Marko Dmitrovic salvó al Espanyol hasta que Camello le batió en el mano a mano / Europa Press

Marc Marín

Marc Marín

El RCD Espanyol es el segundo peor equipo de Europa. Lo dicen los números, pero también las sensaciones sobre el verde y la imagen que transmite un vestuario tocado. Son cinco puntos de distancia con el descenso, pero ya nadie duda de que el conjunto de Manolo González deberá sudar sangre para lograr la permanencia.

Y es que todo lo relacionado con el Espanyol roza el surrealismo. La mejor prueba de ello fue el intento de Marko Dmitrovic de lanzar una falta en el último minuto de partido contra el Rayo Vallecano. Una imagen que ni siquiera algunos de sus compañeros entendían.

El conjunto perico caía por 1-0 tras el gol de Camello y, en el 97', habiendo añadido siete, el colegiado señaló una falta a favor de los blanquiazules en la frontal. Era algo lejana, pero Cyril Ngonge cogió el balón rápidamente teniendo claro que él era el lanzador asignado, mientras Dmitrovic corría desde su propia portería.

Pero la cara de incredulidad del belga llegó cuando el portero apareció por la zona para decir que la falta era suya y no con la intención de subir al remate a la desesperada. Según captaron las imágenes de televisión, incluso Dmitrovic se lo afirmaba a otro compañero o al colegiado como si ya estuviera hablado de antes, mientras Edu Expósito 'pasaba' del tema.

Pero tanto Ngonge como Omar El Hilali no terminaban de creérselo. Ambos miraron hacia el banquillo preguntándose qué estaba sucediendo. Las cámaras no captaron ninguna orden de Manolo González, pero el técnico perico debió decidir que el lanzador era el belga, porque fue quien terminó mandando prácticamente fuera de Vallecas su golpeo en la última acción del partido, que supuso la decimoquinta jornada seguida sin ganar del Espanyol.

Dmitrovic acató la orden lanzada desde el área técnica, pero hasta entonces se había mostrado muy convencido de poder darle un punto al Espanyol en un día en el que se había convertido en el héroe perico con dos paradones estelares que evitaron el 1-0, antes de que Camello sí acertase en el mano a mano tras el enésimo error de la defensa catalana.

Volviendo a la falta, no es la primera vez que el guardameta serbio intenta adjudicarse una jugada a balón parado. De hecho, el portero ya lanzó un penalti cuando militaba en el Eibar para adelantar al cuadro armero en el marcador. Sucedió en la temporada 2020/2021 contra el Atlético de Madrid, mientras ambos equipos empataban a cero y con el cronómetro marcando tan solo el minuto 12. Dmitrovic se sacó un cañonazo con la zurda, engañando a Oblak y marcando el 1-0. Pero en esta ocasión, en el Espanyol, no le dejaron.