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Trump bloquea a España uno de los aviones más potentes del Ejército

El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha descartado comprar los aviones furtivos de quinta generación F-35, fabricados por Lockheed Martin

El Gobierno estadounidense ha tomado la medida tras el aumento de las tensiones en Irán

El Gobierno estadounidense ha tomado la medida tras el aumento de las tensiones en Irán / SPORT.es

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Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

El presidente de la Casa Blanca, Donald Trump, ha vetado la venta de aviones de combate a España debido a las diferencias diplomáticas en los últimos meses. La escalada de tensión se debe principalmente a la negativa del Gobierno español a permitir el uso de su espacio aéreo y de las bases de Rota y Morón para operaciones relacionadas con la guerra en Irán, además del descarte previo por parte de Madrid del caza estadounidense F-35.

Esta situación afecta especialmente a la Armada española y a su capacidad de aviación embarcada. El Gobierno de Pedro Sánchez decidió no continuar con la compra de los F-35, aeronaves fabricadas por Lockheed Martin y consideradas esenciales para sustituir a los Harrier actualmente en servicio. La decisión podría provocar que la Armada pierda durante años su capacidad de operar cazas de ala fija desde el mar.

Algunos analistas consideran que la única vía rápida para recuperar ese proyecto sería un futuro Gobierno del Partido Popular que retomara las negociaciones con Estados Unidos. Incluso si el actual Ejecutivo cambiara de opinión, el contexto político con Washington dificultaría reactivar los contactos. Mientras tanto, España continúa utilizando sistemas estadounidenses en otros ámbitos militares, como el sistema Aegis integrado en las fragatas F-100.

Alternativas a los aviones

España afronta un importante desafío estratégico porque el buque Juan Carlos I únicamente puede operar con aeronaves de despegue vertical. Actualmente la Armada dispone de once 'Harrier', modelos veteranos cuya retirada se acerca, y el F-35B es el único avión moderno del mercado con capacidad VTOL. Aunque inicialmente se consideró casi segura su adquisición, el Gobierno español optó por priorizar una menor dependencia militar de Estados Unidos y reforzar los proyectos europeos de defensa.

En el caso del Ejército del Aire, el Ejecutivo apuesta por soluciones europeas como el programa FCAS y la llegada de nuevos Eurofighter Halcón. También se estudian alternativas internacionales, como el caza turco KAAN. Sin embargo, ninguna de estas aeronaves puede operar desde el Juan Carlos I, por lo que el problema de la aviación naval continúa sin resolverse.

Ante este escenario, la Armada intenta prolongar la vida útil de los Harrier más allá de 2030 mediante la compra de piezas y componentes procedentes de unidades retiradas por Estados Unidos. Paralelamente, el Gobierno ha encargado a Navantia un estudio para evaluar la construcción de un futuro portaaviones convencional capaz de operar hasta treinta cazas modernos. No obstante, se trataría de un proyecto a muy largo plazo que tardaría al menos una década en hacerse realidad.

Contratiempo en defensa

La pérdida de la aviación embarcada reduciría notablemente las capacidades operativas de la Armada española. Sin estos aviones, España tendría menos capacidad de vigilancia aérea, defensa marítima y apoyo a operaciones anfibias. Aunque helicópteros y drones podrían asumir parte de las funciones, no alcanzarían el nivel de alcance, rapidez y versatilidad que ofrecen los cazas de ala fija desplegados desde un portaaviones.

Mientras tanto, el F-35 continúa consolidándose como uno de los aviones militares más demandados del mundo. Más de una decena de países ya lo utilizan y otros han realizado pedidos para incorporarlo en los próximos años. La versión F-35B, diseñada para despegues cortos y aterrizajes verticales, es precisamente la que más interesaba a España.

Sin embargo, las dudas sobre la dependencia tecnológica de Estados Unidos, los elevados costes de mantenimiento y la búsqueda de mayor autonomía europea han llevado al Gobierno español a replantear completamente su estrategia de defensa aérea.