Macron se fija como objetivo un mecanismo para bajar el precio de la energía que sea "al menos" como la excepción ibérica

Macron se fija como objetivo un mecanismo para bajar el precio de la energía que sea "al menos" como la excepción ibérica

Macron quiere al menos las reglas de la excepción ibérica en la cumbre del día 30
El presidente francés, Emmanuel Macron, pronuncia un discurso en la Subprefectura de Saint-Nazaire tras una visita al parque eólico marino de Saint-Nazaire, en el oeste del país, este jueves. EFE/EPA/STEPHANE MAHE | sport
EFE

"Con el gas vamos a intentar conseguir, al menos, lo mismo que han obtenido nuestros amigos españoles y portugueses", asegura el presidente francés

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se ha fijado como objetivo para la cumbre europea extraordinaria del próximo día 30 sobre la energía un mecanismo para bajar los precios que sea "al menos" lo que obtuvieron España y Portugal con la llamada "excepción ibérica".

"Con el gas vamos a intentar conseguir, al menos, lo mismo que han obtenido nuestros amigos españoles y portugueses" con un techo al gas que se utiliza para la generación de electricidad, que ha dado "resultados" en el mercado mayorista, señaló Macron en un discurso centrado en las energías renovables en Saint Nazaire, donde inauguró el primer parque eólico marino de Francia.

El presidente francés hizo notar que, gracias a ese mecanismo sobre el gas, "los precios (de la electricidad) en España son ahora dos a tres veces más bajos que en el resto de Europa".

En la reunión de ministros de Energía de la UE que se celebró el 9 de septiembre, Francia había propuesto a los otros países extender esa "excepción ibérica" para la fijación de precios de la electricidad, como forma de moderar la escalada que se ha producido por el efecto inducido del encarecimiento del gas.

Pero Macron no precisó hoy si esa será su posición en la cumbre del día 30 o si se conforma con que esa "excepción ibérica" se aplique solo a Francia.

La cotización de la electricidad en los mercados mayoristas se ha disparado en Francia (a finales de agosto llegó a un récord de más de 1.000 euros por megavatio) por efecto de la escalada de los precios del gas en Europa, pero también por el temor a problemas de escasez este invierno debido al parón de casi la mitad de los reactores nucleares por mantenimiento o defectos detectados.

Macron defendió la "solidaridad europea" en el terreno de la energía, que en el caso de Francia va a suponer la exportación de gas, sobre todo a Alemania, y a cambio va a seguir importando electricidad (también sobre todo de ese país) para evitar apagones.

Una defensa que cobra más sentido porque unas horas antes la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen, había manifestado su "profundo desacuerdo" con la idea de enviar gas a Alemania porque dijo que en las actuales circunstancias "hay que proteger al pueblo francés".

"Nadie podrá entender que se racione el gas en Francia (...) para aprovisionar a Alemania", declaró Le Pen al término de un encuentro con la primera ministra francesa, Élisabeth Borne.

Pide a EEUU bajar los precios

Macron avanzó, por otro lado, que los europeos van a iniciar conversaciones con sus aliados que son proveedores de gas para pedirles que bajen los precios, en un mensaje dirigido claramente dirigido a Estados Unidos, que conforme Rusia ha cerrado los grifos de los gasoductos en dirección de la UE, se está convirtiendo en el principal exportador hacia los Veintisiete.

Para el presidente francés, esos aliados de la UE no pueden extraer gas con costos bajos y utilizarlo en sus países a 30-40 euros el megavatio hora mientras "nos lo venden a 140 o 150".

Según su análisis "hay una serie de aberraciones" en los mercados energéticos europeos, incluidos fenómenos especulativos, y la consecuencia es que peligran algunas actividades industriales que dejan de ser competitivas, como la fabricación de fertilizantes.

Macron dijo que con la "batalla de la electricidad" en la UE lo que pretende es reformar el mercado "para que sea más coherente" y los precios mayoristas no estén determinados por la escalada del gas, sino que "se correspondan más con los precios de producción".

Lo que está en juego, repitió, es "mantener nuestro tejido industrial". La reforma del mercado eléctrico, se enfrenta todavía a resistencias de algunos países miembros reticentes a abandonar el sistema marginalista de fijación de precios, que la propia Comisión Europea ha estado defendiendo hasta hace pocas semanas.

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