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ECONOMÍA

La justicia se pone seria con la Seguridad Social y da la razón a un jubilado de 60 años que cobra casi 3.000 euros de pensión

Se trata de un caso insólito que rectifica la decisión tomada por la entidad

José, un jubilado de 70 años.

José, un jubilado de 70 años. / SPORT.es / YouTube (@ciudadano-medio)

Ramón Baylos

Ramón Baylos

En los últimos meses se ha instaurado un intenso debate sobre la sostenibilidad de la Seguridad Social a largo plazo, pero también con respecto a cómo la entidad cuenta con ciertas condiciones que dificulta la jubilación de muchas personas.

Sobre todo, en base a la idea troncal sobre la que se construye el concepto de pensión. Al fin y al cabo, esta última debe constar como una prestación que sirva para que las personas mayores consigan cierto grado de suficiencia económica.

En este mismo sentido, hay ciertas ocasiones en las que la justicia se ve obligada a dar la razón a ciertos usuarios cuya solicitud es rechazada inicialmente por la entidad. Algo que se hace siguiendo el principio que describíamos antes.

El último caso tiene que ver con un hombre que intentó jubilarse a los 60 años de edad con el 100% de su base reguladora, lo cual supondría que contaría con una pensión equivalente a 2.862,49 euros mensuales.

No obstante, la Seguridad Social intentó aplicar los famosos coeficientes reductores a causa de que el usuario no había alcazado todavía la edad mínima de jubilación. No obstante, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid se vio obligado a intervenir.

Cuando el hombre recurrió la decisión de la entidad, el juez dictaminó que la Seguridad Social no podía penalizar su pensión por un motivo concreto: los coeficientes reductores no se pueden aplicar al personal de la Administración pública en caso de que exista el factor de penosidad.

El quid de la cuestión es que el hombre trabajó desde el año 1987 para la DGT (Dirección General de Tráfico) y el Tribunal constató que aplicarle un coeficiente reductor sería injusto, por mucho que trabajase para un organismo público.

Por tanto, la Seguridad Social se vio obligada a rectificar ante la decisión final de la justicia y accedió a otorgarle la jubilación a los 60 años de edad; siendo esta cifra algo menor a la mínima requerida por la entidad en condiciones normales.