Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

ECONOMÍA

Importante cambio en la Ley de Alquileres: los propietarios asumirán un gasto nuevo

Los propietarios deberán hacer frente un nuevo pago que tiene que ver con los arreglos en la casa

La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez

La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez / SPORT.es

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

La normativa en 2026 ha cambiado. Los propietarios deberán costear llas reparaciones para mantener la habitabilidad de la vivienda, además de asumir los costes de gestión inmobiliaria y formalización del contrato.

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) define qué responsabilidades corresponden a cada parte. Recientemente, varios conflictos legales han recordado que mantener la vivienda en condiciones habitables no es un favor del propietario, sino una obligación. Aspectos que históricamente se atribuían al inquilino ahora recaen claramente sobre el dueño, lo que ha generado una reinterpretación en cómo se reparten los costes dentro de los contratos de arrendamiento.

El propietario debe asumir todas las reparaciones necesarias

Este cambio no implica que la normativa haya sido modificada de forma reciente. La diferencia está en la aplicación práctica: los tribunales han subrayado que garantizar la habitabilidad es obligatorio y que cualquier reparación esencial debe correr a cargo del propietario. En la práctica, esto afecta a muchos casos donde antes los acuerdos se realizaban de manera informal.

El artículo 21.1 de la LAU señala que el propietario debe asumir todas las reparaciones necesarias para mantener la vivienda en condiciones de uso. Esto incluye desde fallos en la electricidad hasta tuberías rotas, calentadores averiados o humedades graves que dificulten la vida diaria. Todas estas situaciones son responsabilidad del dueño del inmueble.

Un detalle importante que muchos desconocen es que el propietario no puede trasladar estos gastos al inquilino mediante un aumento del alquiler. La ley prohíbe usar una reparación obligatoria como justificación para subir la renta, lo que protege al arrendatario de costes adicionales indirectos.

Las reparaciones incluyen:

  • Las estructurales: Arreglo de grietas, humedades estructurales, o mantenimiento de techos y paredes.
  • Instalaciones funcionales: Averías en cañerías, cloacas, calefacción, termotanques o calderas.
  • Electrodomésticos: Reparación o sustitución de los electrodomésticos incluidos en la vivienda, salvo averías por mal uso. 

No deberían prolongarse más de 20 días

Aunque el propietario debe cubrir los gastos, el inquilino tiene un papel clave: notificar a tiempo cualquier incidencia, permitir el acceso a la vivienda para realizar los trabajos y distinguir entre reparaciones urgentes y tareas de mantenimiento regular. Esto asegura que las obras se ejecuten correctamente y reduce el riesgo de disputas.

Además, la ley establece que las reparaciones no deberían prolongarse más de 20 días, salvo en obras especialmente complejas. Si la reparación afecta tanto la habitabilidad que obliga al inquilino a dejar la vivienda temporalmente, se activa otro derecho: la reducción proporcional del alquiler durante ese período.