Los hoteles de Baleares deberán instalar camas elevables para mitigar los problemas físicos de las Kellys

Armengol presenta en Madrid una reforma de la ley turística que vinculará la categoría de los establecimientos a mejoras laborales, la reducción de agua y energía, y una apuesta por productos de las islas

Francina Armengol.
| JOSÉ LUIS ROCA

Jaume Bauzà

El Govern ha presentado esta mañana en el Museo Reina Sofía de Madrid una reforma de la ley turística que supondrá "una transformación histórica" para el sector y que implicará cambios de calado desde el punto de vista laboral, medioambiental y social. La presidenta del Ejecutivo, Francina Armengol, ha desgranado el grueso de las medidas que afectarán específicamente a la planta hotelera y que, ha subrayado, son fruto de "meses de trabajo" con los empresarios y los sindicatos.

La categoría de los hoteles se vinculará a partir de la aprobación de la reforma a la implementación de medidas para garantizar la salud laboral de sus trabajadores, reducir su consumo energético y acreditar que los alimentos que sirven en sus establecimientos son de las islas. 

"A partir de 2023, los hoteles deberán instalar camas elevables para reducir las patologías de las camareras de piso. El 29,8% de los accidentes en el sector, y el 35% de los que sufren las kellys se relacionan con sobreesfuerzos que reducirán gracias a esa sustitución de camas, unas 300.000 en las islas. Empezando por los hoteles de categorías superiores, de cuatro y cinco estrellas. Contarán con ayudas de los fondos europeos gracias a la colaboración de los ministerios de Turismo y Trabajo", ha afirmado Armengol en un acto celebrado en el marco de Fitur en presencia de la ministra de Turismo, Reyes Marato, y de la de Trabajo, Yolanda Díaz.

Balears quiere ser "el primer destino circular del mundo", ha señalado la presidenta. Una fórmula que dará soluciones para "regenerar el entorno y a la vez multiplicar la rentabilidad" de las empresas. En este sentido, "se vinculará la categoría de los establecimientos hoteleros a la reducción de residuos y el aprovechamiento de recursos tan escasos como el agua y la energía". 

De este modo, cada hotel estará obligado a realizar un plan de circularidad. "Para formularlo, deberán revisar su situación de partida y cuantificar los residuos que genera, los gases que emite o cuanta energía y agua consume. Deberán presentar una estrategia de actuación a cinco años en la que detallen cómo reducirán esos consumos y generarán menos residuos y reciclarán más. Y después tendrán que cumplirlo", ha indicado Armengol.

En este sentido, la nueva normativa exigirá a los hoteles la sustitución de las calderas de fuel oil por otras eléctricas o de gas natural porque son la mayor fuente de emisiones del sector hotelero. "Solo con esta medida, las emisiones se reducirán cada año en 57.600 kilos de co2 por hotel", ha destacado la jefa del Ejecutivo balear. "Algunos establecimientos ya han empezado a adecuarse para consumir hidrógeno verde, una fuente de energía limpia que se produce en nuestras islas", ha celebrado.

Para frenar el consumo de agua, los hoteles deberán instalar limitadores de presión en baños y lavabos, y aprovechar las pluviales con la ayuda de inversión pública. Y en cuanto a los residuos, se eliminarán de las habitaciones las 'amenities' de un solo uso -productos de higiene personal de pequeño formato como champú- y será obligatoria sustituir el papel por el QR

También habrá novedades con respecto a los alimentos que se sirvan en los establecimientos. El Govern quiere asegurarse de que carnes, pescados y verduras son producidos en las islas, por lo que comprobará su trazabilidad para asegurarse.

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