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ECONOMÍA

Un hombre se planta ante la Seguridad Social y logra jubilarse a los 58 años con 2.250 euros pese a que rechazasen su solicitud inicial

La justicia dicta sentencia contra la entidad y obliga a cambiar su decisión inicial

Imagen de un jubilado

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Ramón Baylos

Ramón Baylos

En los últimos meses se están dando casos insólitos de usuarios de la Seguridad Social que consiguen alcanzar la jubilación a pesar de, supuestamente, no haber cumplido con uno de los requisitos mínimos exigidos por la entidad.

Así ocurría con un hombre que logró jubilarse a los 58 años después de que el INSS desechara su solicitud inicial y, posteriomente, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria se pusiera seria con la entidad de cara a que rectificase su decisión.

Sin embargo, no hablamos de un caso común, sino que estuvo atado a varias condiciones especiales: el hombre trabajaba en el sector de la metalurgia hasta que en el año 2024 solicitó la incapacidad permanente por problemas físicos derivados de su espalda.

En los informes, el hombre alegaba un cuadro clínico de lumbalgia grave, lo cual constaba como un fuerte impedimento de cara a que pudiera desarrollar su actividad laboral de manera eficiente. No obstante, la Seguridad Social optó por denegar su primera petición.

Todo ello a pesar de que el informe médico también indicase que el hombre padecía de una patología psiquiátrica grabe derivada de un cuadro obsesivo y una situación de duelo prolongada que agravó sus síntomas psicológicos.

Ante esta situación, el hombre decidió recurrir por motivos evidentes: a sus 58 años de edad y ante la situación de no verse capacitado para trabajar, era improbable que pudiera seguir cotizando hasta la edad mínima requerida para alcanzar la jubilación en España.

Por suerte para el demandante, la Justicia se acabó poniendo a su favor y obligó a la seguridad social a otorgarle una pensión vitalicia del 55% (con un incremento del 20%) sobre 3.003,34 euros de base reguladora, lo cual se traduce en una paga mensual de 2.252,50 euros a sus 58 años de edad.

Pero, ¿Por qué el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria no se decantó por la pensión permanente absoluta? Según dicta la sentencia, el hombre podría haber trabajado en otros entornos laborales que no requieren de grandes esfuerzos físicos.