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ECONOMÍA

Un experto en pensiones alerta a los jubilados: "La subida no permitirá afrontar gastos crecientes como la energía, el alquiler o la alimentación"

Surgen nuevas preocupaciones sobre un posible desajuste en los próximos años

Carles Méndez Ortega, experto en pensiones

Carles Méndez Ortega, experto en pensiones

Ramón Baylos

Ramón Baylos

Si bien es cierto que se espera que la cifra media de las pensiones experimente una subida a corto plazo, muchos expertos en economía apuntan al mismo problema central: esta no sería suficiente para afrontar el futuro incremento en gastos cotidianos.

Así lo resaltaba el experto en pensiones Carles Méndez-Ortega: "Ayudará a no perder poder adquisitivo, pero no permite afrontar con holgura algunos gastos crecientes como la energía, el alquiler o la alimentación".

En este mismo sentido, el experto destaca que el precio de la compra está subiendo a un ritmo mayor que el de las pensiones, lo cual generará una brecha en los próximos años que será difícil de cerrar.

El quid de la cuestión, según el experto, reside en que este incremento en las pensiones servirá para hacer frente a ciertos gastos puntuales con subidas mínimas, pero no supondrán una mejora significativa en el presupuesto mensual de muchas personas.

Como ejemplo de esto último, hace referencia a dos gastos cotidianos. Por un lado, la subida del 2% de los gastos en farmacia y transportes sí pueden ser atajados por la subida de las pensiones, la cual se corresponderá con una media del 2,7%.

No obstante, este porcentaje queda muy lejos con respecto a lo que está ocurriendo con la energía y la vivienda, donde ambos mercados están experimentando subidas que rondan hasta el 7%, y se espera que la situación vaya a peor.

Esto último se hace más evidente si nos paramos a mirar las cifras concretas: con este incremento, las pensiones subirán una media de 40 euros mensuales, lo cual no sería suficiente dentro de la realidad económica que se construirá en los próximos años.

Ante esta situación, se plantean otros dilemas colaterales como, por ejemplo, la sostenibilidad del sistema de pensiones para la próxima década, por lo que la situación resulta incierta desde varias direcciones a la vez.