Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

ECONOMÍA

Esther, con 44 años cotizados, se rinde ante el sistema de pensiones: "Me quitan hasta un 20% si me jubilo"

Una mujer de 63 años pone de manifiesto uno de los problemas recurrentes con el sistema de pensiones

Esther, mujer de 63 años, habla de jubilación y pensiones

Esther, mujer de 63 años, habla de jubilación y pensiones / SPORT.es / Antena 3

Cristian Miguel Villa

Cristian Miguel Villa

Tiene 44 años cotizados y aun así no puede jubilarse sin perder dinero. Esa es la situación que se ha encontrado Esther al intentar acceder a su pensión, un escenario que cada vez más personas encuentran: la espera es demasiado larga y el resultado, en ocasiones, agridulce.

Jubilarse antes le supone perder más de 1.000 euros al mes

Esther, una mujer de 63 años, ha explicado públicamente cómo a pesar de tener 44 años cotizados, no puede acceder a la jubilación anticipada sin perder una importante cantidad del dinero que le corresponde en el proceso.

En el caso de Esther, la penalización por acceder a la jubilación anticipada sería de entre un 17 y un 21%. En su caso, a efectos monetarios supondría que perdería cerca de 1.300 euros al mes. De ahí lo que denuncia Esther: puede jubilarse, pero no le compensa.

El incumplimiento de este requisito puede causar la suspensión temporal de la pensión no contributiva

El incumplimiento de este requisito puede causar la suspensión temporal de la pensión no contributiva / La FM

El motivo de que ocurra esto es bien simple: el modelo de pensiones actual cuenta con una serie de penalizaciones que busca crear un sistema sostenible. Por eso, si te jubilas antes cobras menos, pero bajo la lógica de que lo harás durante más años de lo que deberías.

Con un ejemplo práctico: imaginemos que cada persona tiene asociada a su pensión 20.000 euros (obviamente no es cómo funciona el sistema ni mucho menos). Pues la idea es que si se accede a ese dinero antes de tiempo, las cantidades se disminuyen ya que se realizan más pagos a lo largo del tiempo.

El caso de Esther tiene miga, ya que habiendo cotizado 44 años lo ha hecho por 6 años más del mínimo exigible para cobrar el 100% de su pensión. Es decir, la sensación que le queda es de haber trabajado de más innecesariamente.

Muchos expertos reconocen que el sistema puede parecer injusto hoy en día, pero la realidad es que las personas mayores viven por más tiempo y los jóvenes no cotizan tanto. Es por eso que se toman medidas como esta para mantener la viabilidad de las pensiones a largo plazo.

En cualquier caso, la realidad es que la situación de Esther pone de manifiesto una obviedad: para jubilarte antes debes estar preparado para afrontar un recorte en tu pensión, por mucho que hayas trabajado más que suficiente a lo largo de tu vida.