ECONOMÍA
Confirmado: si eres jubilado y has nacido entre 1960 y 1970 podrás solicitar hasta el 100% de tu pensión
A partir de 2027, la jubilación a los 67 años será la norma para quienes no cumplan los requisitos de cotización, con dos métodos de cálculo de la pensión

José, un jubilado de 70 años. / SPORT.es / YouTube (@ciudadano-medio)
La generación nacida entre 1960 y 1970 se encuentra en la recta final de la reforma de las pensiones en España, un proceso de endurecimiento progresivo que culminará en 2027. Este grupo se encontrará con requisitos más exigentes para acceder al 100% de la base reguladora, especialmente en lo que respecta a la edad de retiro y al número de años cotizados. La evolución del sistema ha endurecido progresivamente las condiciones, lo que obliga a planificar con mayor antelación esta etapa.
A partir de 2027, cuando finalice el periodo transitorio actual, la edad ordinaria de jubilación se situará en los 67 años para la mayoría de trabajadores. No obstante, será posible retirarse antes si se acredita una larga carrera de cotización. En concreto, quienes hayan cotizado al menos 38 años y 6 meses podrán acceder al 100% de la pensión sin necesidad de esperar a esa edad.
El 100% de la base reguladora no garantiza cobrar la pensión máxima
Esto implica que las personas que no alcancen ese mínimo de cotización deberán retrasar su jubilación hasta los 67 años si desean cobrar la totalidad de la prestación. Además, el sistema incorpora cambios en el cálculo de la pensión, ofreciendo dos métodos distintos: uno basado en los últimos 25 años cotizados y otro que permite considerar los últimos 29 años, descartando los dos peores.
Es importante señalar que alcanzar el 100% de la base reguladora no garantiza cobrar la pensión máxima. La cantidad final depende de diversos factores, incluidos los topes establecidos anualmente. A esto se suma el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), diseñado para reforzar la sostenibilidad del sistema ante el aumento de jubilaciones en generaciones numerosas.
Otro aspecto clave es la jubilación anticipada, especialmente cuando se solicita de forma voluntaria. Adelantar el retiro conlleva penalizaciones económicas que reducen la cuantía mensual de la pensión. Estos coeficientes reductores se aplican directamente sobre la pensión resultante, lo que puede suponer una disminución significativa de los ingresos.
El sistema español contempla diversas modalidades de jubilación para adaptarse a diferentes circunstancias. La jubilación anticipada permite retirarse antes de la edad legal, aunque con recortes económicos. Dentro de esta opción existen variantes voluntarias y forzosas, además de condiciones especiales para profesiones con alta exigencia física o riesgo laboral.
Jubilación parcial y activa
Por otro lado, la jubilación parcial ofrece una transición gradual hacia el retiro, combinando trabajo a tiempo parcial con el cobro de una parte de la pensión. Esta fórmula permite reducir la jornada laboral mientras se empieza a percibir ingresos del sistema, facilitando una adaptación progresiva al cambio de etapa.
También existen alternativas como la jubilación activa, que permite seguir trabajando tras alcanzar la edad legal mientras se cobra parte de la pensión, o la jubilación demorada, que incentiva prolongar la vida laboral a cambio de una prestación más elevada. Ambas opciones reflejan la tendencia actual de flexibilizar el acceso a la jubilación y fomentar carreras laborales más largas.
