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SOCIEDAD

Adiós a la pensión: pierde su jubilación a los 71 años por una deuda de 13.000 euros

A pesar de tener 33 años cotizados, no podrá acceder a su pensión

Un jubilado pasea por la calle.

Un jubilado pasea por la calle. / ·

Cristian Miguel Villa

Cristian Miguel Villa

Imagina haber estado cotizando durante más de 33 años para encontrarte con la sorpresa de que no podrás acceder a tu jubilación. ¿La razón de ello? Una deuda no pagada. Esto es lo que le ha pasado a un hombre de 71 años.

Cómo perdió la pensión con más de 12.000 días cotizados

El hombre acumulaba más de 12.000 días cotizados, lo que en un principio parecía darle derecho a una pensión. Sin embargo, una deuda de 13.900 euros de cuando era autónomo le acabó quitando ese derecho. Básicamente, estuvo casi 2 años sin pagar cuota alguna.

La Seguridad Social le dio al hombre un plazo de tiempo limitado para saldar sus cuentas, pero este nunca llegó a pagar lo que le tocaba. Fue así que el caso llegó a los tribunales y el Tribunal Superior de Justicia acabó ratificando la decisión.

En este sentido, la ley española no deja lugar a dudas: si se quiere cobrar una pensión, es necesario que la persona se encuentre al corriente de todos sus pagos. Al fin y al cabo, las cuotas impagadas no cuentan realmente como cotización válida del usuario.

Pero este no fue el único problema que se encontró el hombre. Unos años más tarde, intentó volver a solicitar su pensión, pero en este punto le dijeron que ya no cumplía otro requisito: haber cotizado al menos 2 años en los últimos 15.

Jubilado

Jubilado / sport

Es decir, este caso pone de manifiesto dos elementos integrales que toda persona que aspire a cobrar una pensión debe tener siempre en cuenta: la legalidad de sus cuentas y el período en el que estuvo activo profesionalmente.

El sistema de pensiones está pensado para que todo trabajador cuente con una compensación adecuada, pero nunca en detrimento de otros. Esto quiere decir que alguien con deudas o pocos períodos de actividad, y que por lo tanto no ha cumplido como el resto, pierde su derecho a la contribución.

Este caso deja una lección clara: no basta con haber trabajado toda la vida. Si no estás al día con la Seguridad Social en el momento clave, puedes perder el derecho a la pensión… incluso después de décadas cotizando.