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BÁDMINTON

La vida privada de Carolina Marín: rutinas, inversiones y entorno

La jugadora española más laureada en la historia del bádminton ha anunciado su retirada del deporte profesional a los 32 años por culpa de las lesiones

Carolina Marín disfrutando de la costa

Carolina Marín disfrutando de la costa / @carolinamarin

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

La carrera de Carolina Marín ha llegado a su fin, cerrando una etapa histórica para el deporte español. A sus 32 años, la jugadora ha decidido retirarse del bádminton profesional, poniendo punto final a una trayectoria llena de éxitos, sacrificio y momentos inolvidables. Su figura ha trascendido más allá de las pistas, convirtiéndose en un símbolo de esfuerzo y superación.

El anuncio de su retirada llega tras un periodo complicado marcado por lesiones, especialmente en su rodilla derecha. La última de ellas se produjo durante las semifinales de los Juegos Olímpicos de París, en un momento en el que estaba cerca de alcanzar otra final olímpica. Esa lesión supuso un duro golpe, tanto a nivel físico como emocional.

La jugadora de bádminton más laureada de la historia ha construído una identidad más allá de la pista. Además de sus logros deportivos, su legado también se construye sobre valores como la perseverancia, la disciplina y la capacidad de superar la adversidad. En momentos difíciles, como sus lesiones o derrotas, logró conectar con el público, ganándose el respeto y el cariño de todo un país.

La rutina de Carolina Marín

La vida de Carolina Marín ha estado marcada por una rutina extremadamente exigente, propia de una deportista de élite. Durante años, sus días se organizaban en torno a dobles sesiones de entrenamiento, combinando trabajo físico en el gimnasio con largas horas en pista. La disciplina ha sido uno de los pilares fundamentales de su éxito.

En el plano físico, su preparación se centraba en la fuerza, la resistencia y la explosividad. Ejercicios de piernas, trabajo de core y entrenamientos de alta intensidad formaban parte de su día a día. Además, dedicaba tiempo específico a la velocidad y la agilidad, aspectos clave en un deporte tan rápido como el bádminton.

La parte técnica también ocupaba un lugar esencial en su rutina. Carolina entrenaba golpes, desplazamientos y situaciones de partido de forma constante. La repetición y la precisión eran fundamentales para perfeccionar su juego, especialmente frente a rivales de máximo nivel internacional.

Psicología deportiva para la presión

Otro aspecto clave en su preparación era la mente. La jugadora trabajaba con profesionales de la psicología deportiva para mejorar su concentración, gestionar la presión y reforzar su confianza. Esta fortaleza mental ha sido determinante en muchos de sus triunfos más importantes.

Sponsors

En cuanto a sus inversiones, aunque no ha destacado públicamente como empresaria, sí ha construido una sólida marca personal. A lo largo de su carrera ha contado con importantes patrocinios, especialmente con la marca Yonex, lo que le ha permitido generar ingresos más allá de la competición.

También ha participado en campañas publicitarias, eventos y conferencias, donde comparte su experiencia y valores.

Carolina Marín se clasifica para los cuartos de final tras derrotar a Beiwen Zhang

Carolina Marín se clasifica para los cuartos de final tras derrotar a Beiwen Zhang / Carolina Marín

Una vida discreta

Respecto a su vida privada, Carolina Marín siempre ha sido una persona discreta. Ha mantenido su entorno personal alejado del foco mediático, priorizando su carrera y su círculo cercano. Su familia ha jugado un papel fundamental como apoyo constante en los momentos más difíciles.

A pesar de la fama, ha sabido mantener los pies en la tierra. Carolina Marín mantuvo una relación con Gen Esteban San Millán pero no tiene hijos en la actualidad.