Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Juegos Olímpicos

Paloma del Río, excomentarista de RTVE: "He conseguido transmitir la emoción en deportes que poca gente conoce"

La conocida comentarista deportiva ha compartido su experiencia en 'Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos'

Cristina Moreno

Cristina Moreno

Con 16 ediciones de los Juegos Olímpicos (9 de verano y 7 de invierno) en su maleta, Paloma del Río es una de las grandes representantes del periodismo deportivo en España. Su voz es prácticamente más conocida que su propia imagen, tras incontables horas detrás del micrófono para acercar al público a deportes menos mediáticos como el patinaje o la gimnasia artística.

Tras colgar los auriculares y apagar el micrófono en 2023, Paloma sigue vinculada a la profesión, realizando charlas en diferentes escuelas y universidades, entre otras tareas. Ahora ha plasmado también su experiencia en 'Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos" (Almuzara), una obra en la que los lectores van a encontrar "sobre todo, lo que no se ve en la tele porque hay competiciones, pero hay partes de atrás, hay cosas invisibles hay procesos y logística previa que no se ve". Una recopilación de experiencias y anécdotas ("he tenido que quitar cosas", asegura) para contar los entresijos de la gran cita internacional del deporte.

Portada de 'Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos'

Portada de 'Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos' / Almuzara

Como explica la ya excomentarista en una entrevista a SPORT, "los atletas se preparan a lo largo de los años y nosotros nos preparamos televisivamente hablando", y es que "para cubrir las transmisiones hay que estudiar mucho y si ya te toca organizarlos, como me ha tocado a mí organizar, tanto de invierno como de verano...". Y es que organizar una cita olímpica implica "pensar, no solo en mi trabajo como comentarista y redactora, sino en el trabajo de todo el equipo de televisión de las transmisiones, de los horarios de quien presenta, de quién va, de quién cubre cada deporte o sea, todo lo que es la cobertura televisiva".

Entre esas anécdotas que no se ven, en 'Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos', Del Río recuerda especialmente el terremoto que generaban los casos de dopaje, como, por ejemplo, el de Ben Johnson en Seúl. "Él estaba en un hotel, no estaba en la Villa Olímpica, los periodistas corriendo a buscarle, le pillaron ahí de mala manera en el aeropuerto. Eso no sólo revoluciona a esos periodistas, sino que revoluciona a todos los periodistas de todas las televisiones que quieren tener esa imagen y lo que supone", comenta.

Los imprevistos suelen ser el día a día en unos Juegos. "Tienes una previsión de los deportistas españoles y de dónde puede haber medalla, pero de repente surge la sorpresa y tú no calculas que hay alguien que puede ganar una medalla como pasó en Seúl con José Guardiola. De repente nos encontramos con que '¿quién sonoriza esto?'. No estábamos preparados para sonorizar una competición de tiro porque no pensábamos que pudiera salir", comenta.

Evolución tecnológica

Desde sus primeros Juegos en Seúl, aunque el ritmo no ha cambiado, sí que hay elementos que han mejorado la forma de trabajar, "las retransmisiones se han hecho mucho más cómodas. La imagen, el sonido y nuestro propio conocimiento como comentaristas ha ido de la mano de la revolución técnica y de la informática". De cargar con pesadas cámaras y enormes cintas Betamax a cámaras "del tamaño de un puro" o subacuáticas que "han ayudado mucho visualmente para que el espectador tenga un formato diferente".

Además, la tecnología ha facilitado el trabajo a los periodistas en tanto que ha acercado la información. "Yo me iba a comprar libros por ahí cuando viajaba, a bibliotecas para aprender de gimnasia, de patinaje porque aquí no había documentación. Ahora lo tienes encima de la mesa... ¡Anda que no me he gastado dinero en suscripciones de revistas de patinaje y de gimnasia hechas en Estados Unidos, en Canadá o en Gran Bretaña o en Francia y ahora te metes en un foro y tienes todo".

En el caso de Paloma, esa información se trasladaba a fichas que transportaba de un país a otro y que "después las fui colgando en el sistema informático para crear una base de datos y ahí se ha quedado y ya lo llevas en el ordenador".

Pese a todas las ediciones de los Juegos que ha vivido Paloma del Río, "nunca he perdido la emoción y eso que he tenido motivos". "Para mi los Juegos Olímpicos son sagrados. Con el paso del tiempo vas cogiendo el ritmo a las transmisiones y ya llega un momento que solo me pongo nerviosa con las ceremonias de los Juegos Olímpicos. Me parece que es el momento clave más vistoso universalmente, todo el mundo, todo el universo, está pendiente de lo que pase en un estadio en esas tres horas que es el pistoletazo de salida para la competición", asegura la madrileña.

Más allá de la cita olímpica, el valor de Paloma del Río reside en haber acercado al público general a deportes con menos seguimiento como la gimnasia o el patinaje, disciplinas a las que llegó "por real decreto", ya que su jefe decidió que Olga Viza y María Escario se dedicaran a programas y no a las retransmisiones. "Yo no he escogido nada pero me lo he pasado bomba y me he preparado y lo he hecho lo mejor posible y sobre todo desde el primer momento tomé conciencia de que eran deportes super técnicos y que si yo explicaba con el lenguaje técnico que utilizan los técnicos, la gente no se enteraba", explica a SPORT.

"Yo creo que me he emocionado con cualquier deporte, con la gimnasia, con el patinaje con el que tuviera delante, me metía tanto dentro de la competición que si había que hablar de injusticias hablaba, si había que decir lo ha hecho bien o lo ha hecho mal... He conseguido transmitir la emoción en deportes que poca gente conoce y se lo han pasado bien", valora.

Los mejores Juegos

De entre todas las ediciones, "yo siempre me quedo con los de Barcelona porque son los de casa. Allí vivimos emociones dobles por ser Juegos Olímpicos y por ser juegos de casa y todo el mundo estaba muy implicado, pese a las reticencias previas". "Yo disfruté muchísimo porque veía el ambiente de la gente de la calle. Estaba muy contenta por ver aquel jolgorio deportivo que había y cómo estaba de bonita la ciudad y cómo la arreglaron y sobre todo lo bien que se ha quedado para los barceloneses", afirma la excomentarista.

El legado de Barcelona no solo se quedó en la ciudad, sino también en la organización como "por ejemplo el hecho de que la acreditación te la den en el mismo aeropuerto, es un invento de Barcelona", igual que el sistema AMIC para la gestión y difusión de información entre los implicados en la cita olímpica.

Referentes de alto nivel

Paloma del Río se ha convertido en todo un referente para las mujeres en el periodismo aunque en sus inicios ella misma tuvo los suyos aunque, "las primeras mujeres de referencia que yo tuve no fueron periodistas deportivas".

"Las dos personas que yo tengo en la cabeza que dije, 'si una mujer puede hacer esto, ¿por qué no voy a poder yo hacer periodismo deportivo?', fueron Ana Cristina Navarro, corresponsal de España en Colombia y luego también Rosa María Calaf", explica del Río, destacando el hecho de "que una televisión española, radio televisión española, le diera responsabilidad a una mujer y que no fuera un hombre, a mí me parece maravilloso. Yo ya conocí a Rosa allí en los Juegos (de Pekín) y con ella tuve una relación muy intensa y la sigo teniendo ahora".

Con Silvia Intxaurrondo, el presidente del CSD, la ministra de educación FP y Deportes, Corbalán y Ángeles López editora de Almuzara

Con Silvia Intxaurrondo, el presidente del CSD, la ministra de educación FP y Deportes, Corbalán y Ángeles López editora de Almuzara / CSD

Además, como recuerda, "cuando llegué a la tele de becaria tuve la suerte de que allí había tres o cuatro mujeres que querían también hacer deportes, Mari Carmen Izquierdo, María Antonia Martínez Elena Sánchez, María Escario, en Barcelona estaban Olga Viza y Mercedes Milà...es verdad que luego yo creo que he sido la que he empezado y he terminado como periodista deportiva porque todas ellas se han dedicado a otras cosas".

Ya retirada de la profesión, reconoce que "comento en alto y a veces soy un poco crítica con mis compañeros, pero procuro ir separándome ir soltando ese lastre porque ahora lo veo como espectadora y veo lo que me interesa a mí". Su última transmisión, en Valencia en 2023, aunque la preparó como cualquier otra, el apoyo de la gente "me sobrecogió". "Fue muy emocionante. Me había preparado para eso y hacerlo lo mejor posible", zanja al respecto.