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Felipe Perrone, el brasileño que conquistó el waterpolo español: "Lo he dado todo"

Tras más de dos décadas en la élite, el veterano jugador del CNBA y de la selección española, ha disputado su última temporada como profesional

Felipe Perrone, jugador del At. Barcelonelta

Felipe Perrone, jugador del At. Barcelonelta / Javi Ferrándiz

Cristina Moreno

Cristina Moreno

El pasado mes de mayo, el Atlètic Barceloneta no pudo cerrar la temporada con el título de campeón de Europa, tras caer eliminado contra el Novi Beograd en las semifinales de la Final 4. Hubiera sido el broche de oro no solo para el curso, sino para una carrera, la de un Felipe Perrone que tras dos décadas peleándose en las piscinas, cuelga este 2025 el gorro y el bañador.

Perrone, el veterano de la sonrisa permanente, disputó su último partido de clubes en Malta, en el partido contra el Nantes por el tercer puesto de la Champions, en el que el conjunto marinero arrolló a su rival (19-9). Se cerraba así un capítulo que arrancó en 2005, cuando el '10' fichó por el Atlètic Barceloneta convirtiéndose con los años en uno de los grandes emblemas de la entidad marinera.

Fue en las piscinas de Sant Sebastià donde se forjó su leyenda, aunque con pequeños paréntesis: sus etapas en el Savona (2007-2008), en el Pro Recco (de 2010 a 2012) y en el Jug Dubrovnik (de 2015 a 2017). En esas mismas piscinas con vistas a la Barceloneta, Perrone se despidió este lunes de su deporte, rumbo a nuevos objetivos. Atrás quedan 14 ligas con el conjunto marinero, además de la Champions de 2013/2014. Con el Pro Recco y el Jug conquistó dos títulos europeos más que sumar a su extenso palmarés.

Felipe Perrone, durante el entrenamiento del At. Barceloneta

Felipe Perrone, durante el entrenamiento del At. Barceloneta / Javi Ferrándiz

Emotivo adiós

Dijo adiós, a sus 39 años, en las instalaciones del Club Natació Atlètic Barceloneta. Y lo hizo con un emotivo discurso, sin poner el foco en los tantos títulos coleccionados a lo largo de su carrera: “Lo he dado todo. He vivido este deporte con entrega total. Desconectar de los sueños es difícil. Han sido una parte fundamental del día a día”. "Ahora es difícil explicarlo. Tengo treinta y nueve años. He podido jugar con Chava Gómez y con Biel Gomila y mi sobrino", bromeó. "Es una sensación rara, pero lo he dado todo y creo que no quedaba mucho más por dar. Veo al lado a estos super preparados jugadores. Son chicos increíbles y me sentiré parte de lo que hagan”.

Emprenderá una nueva aventura tras el Mundial de Singapur: "Siempre tienes dudas y da vértigo lo que me espera, porque es la muerte del deportista. Pero estoy preparado. Me asusta, pero por otro lado hay muchas cosas que puedo hacer por el deporte desde otra perspectiva. Han sido treinta años aquí”, aseguró.

Preguntado por su legado, tuvo claro que "espero haber podido transmitir la cultura de esfuerzo, del trabajo y de asumir la responsabilidad". "Pienso que mis compañeros y mucha gente han visto que para llegar al máximo nivel y conquistar muchas cosas da igual dónde has nacido o la altura que tengas. Lo puedes hacer", concluyó.

Orígenes catalanes

Felipe Perrone nació en Río de Janeiro, Brasil, y allí, a orillas del océano atlántico se forjó su interés por el waterpolo. Con 15 años, ya formaba parte de la Selección de su país, y en 2001 ya debutó en las filas de la 'canariha' en el mundial disputado en casa. Ese mismo año tomaba la decisión que cambiaría su carrera. Volver a los orígenes, a la tierra que su abuela había abandonado medio siglo antes: Catalunya.

El resto ya es historia. Cambió Brasil por España y se convirtió en uno de los estandartes de la selección española, con podio en todas las grandes competiciones, con una excepción, los Juegos Olímpicos. Entre los éxitos más importantes destaca el oro del Mundial de Hungría 2022, en el que fue nombrado además MVP del torneo.

Felipe Perrone celebra su gol

Felipe Perrone celebra un gol con España / AP

“Yo nací en Brasil, pero me vine a Barcelona muy joven. Mi abuela era de aquí. Me identifico con ambos países. Barcelona es la cuna del waterpolo en España. Yo dejé mi país por cumplir el sueño de ser jugador de waterpolo. No lo dudé. Me hacía tanta ilusión todo esto que ni pestañeaba. No pensé en ningún segundo en tirar la toalla”, recordaba hace unos años Perrone en una entrevista para los medios Olímpicos.

Nacido en una familia de waterpolistas, tras jugar desde los 18 a los 28 con España, tomó la decisión de cambiar de nuevo para cumplir otro sueño, representar a su país natal en una cita olímpica, la de Río 2016, la de su ciudad, la de una parte de su corazón. "Fue una experiencia fantástica", afirmaba, pese a que Brasil solo pudo ser novena, por detrás precisamente de España. En 2018, tras el año de parón que marca la normativa, volvía a representar a España, selección con la que se despide de su deporte.

Para el recuerdo quedan seis citas olímpicas, empezando por Pekín 2008, quizás una de las más especiales, con su hermano Ricardo como compañero de equipo. Dos Perrone cumpliendo el sueño de su padre, que se quedó a las puertas de participar en los Juegos de Múnich 1972.

Falta por conocer si disputará un último baile más, a la espera de la convocatoria de la selección española para el Mundial de Singapur (del 11 de julio al 3 de agosto).