Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

CULTURISMO

Esteban Calatayud, exculturista: "La gente empieza con los anabólicos orales, y es lo más chungo, el hígado te lo destroza en poco tiempo. No existe una forma segura de utilizar química"

Los secretos del uso de química en el culturismo, contados por un atleta que abandonó el uso de sustancias

Esteban Calatayud, en su etapa como culturista no natural

Esteban Calatayud, en su etapa como culturista no natural / @esteban.calatayud

Iker Lloveras

Iker Lloveras

Esteban Calatayud (Alcoy, 1997) se ha convertido en la gran excepción dentro del mundo del culturismo profesional. En el mejor momento de su carrera, y cuando estaba a punto de hacerse PRO, decidió abandonar el deporte y el uso de sustancias para apostar de lleno por su salud y dedicarse a compartir un mensaje anti-química para avisar de sus graves efectos secundarios.

Tal como explicó en una entrevista con SPORT, el exculturista de Alcoy ha sacado a la luz sus peores momentos cuando hacía uso de estas sustancias y ha contado verdades que pocos se atreven a decir sobre el día a día de un culturista. En una entrevista en Youtube con 'No Limit Podcast', ha abordado varias polémicas con fuertes declaraciones que dejan muy clara su postura sobre el tema.

Antes de abordar el tema de la química, Esteban ha contado una de sus peores experiencias en su etapa como atleta, y ha avisado del peligroso papel del preparador en este deporte: "Hice un cambio de preparador y cuando iba a hacer ya la última competición, estaba 3 kilos o 4 por encima de mi peso límite el día de antes. Al día siguiente cuando me levanté, le pasé el peso a mi preparador y no me contestaba. Tuve que pedir ayuda a un amigo para ver qué hacía para dar el peso, porque me tenía que quitar 3,5 kilos, 4 kilos, creo que era. Claro, en 2-3 horas. Y total, que conseguí quitármelo y di el peso. ¿Qué pasa? Al día siguiente, cuando me levanté, pesaba creo que eran 6 kilos más. Entonces, claro, mi cuerpo era como un globo de agua. O sea, todo el trabajo que había hecho se había ido al traste. Me dio mucha vergüenza, lo pasé mal".

En un ejercicio de transparencia, Esteban habla sin tapujos de cómo fue su relación con los esteroides y cuáles son los peligros reales del uso de química en un deporte donde el dopaje está más que normalizado. Es más, aquel que no usa está condenado al fracaso. A no ser que se dedique al culturismo natural, una alternativa que no le llama la atención a Calatayud, "porque no son físicos estratosféricos".

"Yo quería ponerme más fuerte, y hacía lo que decía mi entrenador. Si decía que tenía que tomar más (química), yo tomaba más. Si me moría con 50 o 60 años me daba igual. Lo más normal es que la gente empiece con los anabólicos orales, y es lo más chungo, el hígado te lo destroza en poco tiempo. No existe una forma segura de utilizar química. Te arriesgas a que dentro de una semana te de un infarto. El culturismo es puro ego. Sólo piensas en verte bien en el espejo, en que la gente te vea bien, y por eso la gente luego es tan incapaz de dejarlo (química)", confiesa.