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WORLD SPORTS SUMMIT

Deporte, negocio y legado: el World Sports Summit deja a Dubái en el centro del mapa mundial

La cumbre internacional reunió a líderes, campeones e instituciones para dejar una radiografía clara del deporte actual

Así es el World Sports Summit en Dubái desde dentro

WSS

David Boti

David Boti

Dubái

Durante dos días, Dubái logró la foto que persigue cualquier capital del deporte: decisión política, industria, grandes campeones y relato humano compartiendo escenario. El World Sports Summit 2025 convirtió el lujoso Madinat Jumeirah en un punto de encuentro global con más de 1.500 asistentes de 50 países, bajo un lema que funcionó como declaración de intenciones: “Uniendo al mundo a través del deporte”.

Desde la apertura institucional, el tono quedó claro: el deporte ya no es solo competición, es gobernanza, inversión, talento, tecnología y cooperación internacional. Dubái quiso presentarse no como anfitrión puntual, sino como plataforma estable de decisiones, capaz de sentar en la misma mesa a federaciones, clubes, ligas, inversores y protagonistas históricos.

Gianni Infantino puso cifras al poder del fútbol y al debate que lo rodea. “No hay demasiado fútbol”, defendió, para después afinar el diagnóstico: el problema es el equilibrio entre clubes y selecciones y el sentido de los partidos.

El presidente de la FIFA habló de un fútbol “más justo y más ofensivo”, de un VAR “mejorado”, de reducir pérdidas de tiempo y hasta de revisar el fuera de juego. Y dejó un dato que recorrió el mundo: 150 millones de solicitudes de entradas en solo 15 días para el Mundial 2026, además del anuncio de que Dubái acogerá los FIFA World Football Awards en 2026, reforzando el peso del emirato en el ecosistema futbolístico.

Los premios de la FIFA se darán en Dubái en 2026

Los premios de la FIFA se darán en Dubái en 2026 / WSS

Djokovic y Badosa y su relación con la presión

Pero el evento en Dubái no se quedó en el poder. Bajó al interior del deportista. Novak Djokovic explicó que la longevidad empieza en la mente, en salir de la zona de confort y en aceptar la presión como parte del camino. Recordó que en la era Federer-Nadal “no había sitio para el tercero” y que tuvo que fabricarse su espacio. La española Paula Badosa fue aún más directa: habló de expectativas a los 17-18 años, de depresión con 18-19 y de la soledad del tenis. "No somos robots", recordó, reclamando normalizar lo que no se ve cuando llega el trofeo.

Manny Pacquiao aportó el relato crudo. Del baloncesto al boxeo por necesidad, de dormir en la calle a ser campeón en ocho divisiones. "Metí la ciencia en el boxeo", explicó, reivindicando método y estudio frente a la improvisación y lanzando un aviso al boxeo espectáculo.

Manny Pacquiao, en el evento de Dubái

Manny Pacquiao, en el evento de Dubái / WSS

Khabib Nurmagomedov, por su parte, dibujó el choque entre deporte y show desde las MMA. Defendió el mérito frente al "trash talk", explicó que en sus gimnasios de Dagestán entrena a 500 luchadores amateurs y asumió su nuevo rol como líder: enseñar, ordenar y proteger el legado de su padre.

En el plano de clubes y ligas, Nasser Al-Khelaifi defendió la transformación del PSG y señaló a Luis Enrique como figura clave de un modelo basado en el grupo: “No existe el mejor once, existe el mejor 23”. Apostó por jóvenes, por disciplina y por una inversión silenciosa que considera estructural: el training center.

En baloncesto, el español Jorge Garbajosa elevó la mirada como presidente de FIBA Europa: habló de meritocracia, de cuidar el baloncesto global y de la necesidad de tender puentes entre continentes sin perder el ADN del deporte europeo.

El toque del Barça en Dubái con Puyol e Iniesta

El cierre volvió a la emoción. Los exblaugranas Carles Puyol e Andrés Iniesta recordaron el Mundial 2010 desde dentro: familia, sufrimiento y todo lo que costó llegar. Eso fue también el World Sports Summit: un espacio donde el deporte habló de sí mismo con cifras, sí, pero también con memoria.

La organización, precisa y ambiciosa, reforzó el mensaje de Dubái conecta y ejecuta. En dos días dejó claro que quiere estar en el centro de las prioridades del deporte global y Sport lo vivió desde dentro.