Damián Quintero: "Mi sueño es ser olímpico en Tokio 2020"

sin-ttulo-1
| sport

El diario ‘Marca’ le ha elegido entre los diez mejores  deportistas españoles del 2015...

Todo un honor para el mundo del kárate y también para mí, claro.

Usted nació en Buenos Aires...

Sí, pero cuando tenía  seis años llegamos a Madrid y a los pocos meses nos instalamos en Málaga, concretamente en Torremolinos.

¿Cómo llegó al kárate?

Delante de la plaza donde estaba el colegio había un gimnasio y mis padres me apuntaron. Querían que hiciera un deporte distinto al de la mayoría, fútbol, baloncesto...

Y le gustó...

¡No me querían dejar entrenar porque era muy pequeñito! Y como era y soy muy cabezón, insistí. A los ocho años ya participé en el campeonato de España alevín y con trece fui campeón nacional infantil.

¡Menuda progresión!

Al principio solo era un hobby, pero cuando con dieciséis años me seleccionaron para el equipo cadete español, entendí que tenía que dedicarme de cuerpo y alma al kárate.

Y se instaló en Madrid.

Llegué a la selección absoluta de forma muy precoz, con solo diecinueve años, y me dieron una beca para vivir en la Residencia Blume. También me iba bien instalarme en Madrid para poder asistir a la Universidad.

Se especializó en Kata y no en combate. ¿Qué es un Kata?

¡Hay más de cien Katas! Cuando compites, el karateka debe decirle con antelación a los jueces qué Kata va a realizar. Hay que tener en cuenta que el kárate es un arte marcial para defenderse, no para atacar. El Kata es una asociación de movimientos, giros, tanto de puños, piernas, brazos, que engloban unas técnicas ya establecidas. Es como si te estuvieras enfrentando a un rival imaginario.

El Kata por equipos, por cierto, es precioso.

Sí, es muy visual y espectacular.

¿Puede vivir del kárate?

Ahora sí, de hecho estoy de excedencia en mi trabajo. Desde enero de 2015 compito profesionalmente para el Al-Ahli de Dubai. Gané para ellos la Liga Mundial. La pena es que el kárate todavía no es deporte olímpico y por tanto, a nivel federativo, hay pocas subvenciones y no puede beneficiarse del Plan ADO.

¿Lo será en Tokio 2020?

¡Ojalá! Sería extraordinario que fuera olímpico precisamente en la cuna del kárate. En unos meses lo sabremos. El gran sueño de mi vida es poder disputar los Juegos de Tokio.

Por si acaso, ha sabido labrarse un brillante futuro. Es Ingeniero aeronáutico.

Me he especializado en aeronaves, amén de haber hecho un máster en materiales compuestos. Trabajo para la empresa de ingeniería Atos Spain  y mi trabajo principal consiste en el cálculo de estructuras. Fue muy sacrificado y muy difícil poder acabar la carrera.

Y es del Barça...

¡A muerte! Soy culé acérrimo.

¿Y eso?

Mi segundo apellido es Capdevila, porque mi abuelo paterno era catalán. Y cuando llegamos a Málaga nos aficionamos al Barça porque viste muy parecido al San Lorenzo, nuestro equipo en Argentina. No me pierdo un solo partido del Barça. Ojalá pudiera ir un día al palco y conocer a Messi.

¡Eso está hecho!

cerrar
Sport

SPORT.es

Descarga gratis la app en tu móvil