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8-M

Carolina Marín vuelve a ilusionarse con el bádminton

La onubense sigue dando pasos adelante tras sufrir en las 'semis' de París 2024 su tercera lesión grave de rodilla

Carolina Marín, en París con su entrenador Fernando Rivas

Carolina Marín, en París con su entrenador Fernando Rivas / EFE

David Rubio

David Rubio

El pasado 4 de agosto en el corazón de uno de los barrios más peligrosos de Europa (Porte de la Chapelle), Carolina Marín dejó helada a toda España cuando se fue al suelo en la semifinal individual de bádminton de los Juegos Olímpicos de París cuando dominaba a la china He Bingjiao por 21-14 y 10-4.

"¡No puede ser! ¡Otra vez no!", gritaba la onubense mientras se retorcía de dolor en la pista central del Arena Porte de la Chapelle. La campeona olímpica hace más de ocho años en Río 2016 (única no asiática en colgarse el oro femenino) trató de seguir pese a no poder moverse y se retiró cuando ganaba el segundo set por 10-8.

El diagnóstico no pudo ser peor: rotura del ligamento cruzado anterior y de los meniscos de la rodilla derecha. Tercera lesión de gravedad y otra vez el calvario. La primera tuvo lugar el 27 de enero de 2019, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla en la final del Masters de Indonesia. Consiguió volver y se proclamó campeona de Europa en 2021, pero un mes antes de los aplazados Juegos de Tokio fallaron el ligamento cruzado en la rodilla izquierda y los dos meniscos.

"Ahora no pienso en el bádminton", confesó en septiembre en su primera aparición pública tras la lesión. Sin embargo, la mejor volantista europea de la historia es una competidora nata y poco a poco ha calado en su interior el deseo de retirarse en una pista. En la semana del 8-M, ¿qué mejor ejemplo de resiliencia?

La tricampeona mundial y heptacampeona continental regresó testimonialmente a los entrenamientos el penúltimo día del año pasado y el pasado 5 de febrero dio un paso más en la pista del Centro de Alto Rendimiento de Madrid en el que trabaja desde que dejó su Huelva natal siendo aún una niña, aunque sentada en una silla y con una muleta.

Premio Princesa de Asturias de los Deportes el pasado mes de octubre y recién elegida como una de las tres deportistas españolas más admiradas junto a la atleta Ana Peleteiro y la nadadora Mireia Belmonte, Marín no piensa en absoluto se plantea estar a punto para el inminente Europeo que se disputará del 8 al 13 de abril en Horsens (Dinamarca), con Viktor Axelsen como gran protagonista.

"La diferencia con respecto a las otras dos lesiones es que esta vez me lo estoy tomando con mucha más tranquilidad", ha confesado en más de una ocasión en los últimos meses. Tampoco le obsesiona el Mundial que se disputará del 25 al 31 de agosto en París en el mismo pabellón en el que se lesionó en los Juegos: el Porte de La Chapelle Arena, recientemente renombrado como Adidas Arena por motivos publicitarios.

Lo que sí le produce cierta ilusión es el Europeo del año que viene con sede en su Huelva natal. De todas formas, Carolina Marín ya sabe lo que es celebrar un oro europeo en su ciudad, ya que en 2022 se pasó durante todo el torneo y en la final pasó por encima de la escocesa Kirsty Gilmour en la final (21-10 y 21-12).