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BÁDMINTON

Carolina Marín, adiós a un icono total: “Podría haber ganado tres oros olímpicos”

La volantista renunció a su quimérico objetivo de despedirse en la pista el mes que viene en el Europeo de Huelva

Carolina Marín anuncia su retirada en un video

SPORT.es

David Rubio

David Rubio

Carolina Marín cuelga la raqueta por culpa de las lesiones y lo hace más que consolidada como una de las mejores deportistas españolas de la historia en un Olimpo que comparte con otras campeonas olímpicas, como las atletas María Pérez y Ruth Beitia, la haltera Lydia Valentín, la piragüista Mialen Chorraut, la regatista Theresa Zabell, la nadadora Mireia Belmonte o la cuádruple medallista Arantxa Sánchez Vicario (dos platas y dos bronces).

Su legado supera los resultados o las medallas y la encumbra como gran precursora de un deporte semidesconocido (o totalmente desconocido) en España como el bádminton. Algo muy parecido a lo que hicieron Joaquín Blume en gimnasia, Severiano Ballesteros en golf, Lilí Álvarez en el tenis o Paquito Fernández Ochoa en esquí alpino o Javier Fernández en patinaje artístico.

Los inicios

Para ponerlo todo en perspectiva, Carolina Marín nació en Huelva el 15 de junio de 1993, un año después del debuit del bádminton español en Barcelona en unos Juegos Olímpicos. El granadino David Serrano perdió en primera ronda por 15-9 y 15-10 ante un rival que cayó en la siguiente ronda por 15-3 y 15-2.

En un deporte copado por asiáticos, la onubense empezó a destacar muy pronto y con tan solo 14 años tuvo que tomar la difícil decisión de marcharse a Madrid para instalarse en el CAR. Ese mismo día firmó su renuncia a la vida propia de cualquier adolescente con un sueño: ser la mejor.

Desde ese 2007, la heptacampeona europea se puso a las órdenes de Fernando Rivas, un auténtico hueso que le inculcó una disciplina espartana que dio su primer resultado en 2014 con su oro en el Europeo de Kazán. Con 18 años, había llevado en 2012 al tercer set a la futura campeona (la danesa Tine Baun). En la capital de Tartaristán se plantó en la final sin ceder sets y allí se impuso a la danesa Anna Thea Madsen por 21-9, 14-21 y 21-8 para empezar a forjar su leyenda.

histórica carolina La boda de su mejor amiga causó un pequeño cisma con su entrenador, ya que la volantista se ‘escapó’ a Huelva un par de días. Fernando Rivas tenía claro que cualquier desliz podría resultar fatal.

En 2014 hizo historia al lograr el oro en Copenhague y convertirse en la primera campeona mundial no asiática, pese a ser la novena cabeza de serie. Lo logró con una remontada en la final contra la china Li Xuerui (21-17, 17-21 y 18-21). Desde entonces, Asia conoce España por la tortilla, por el flamenco y... por Carolina Marín.

Todo salía a pedir de boca. En 2015 revalidó en Yakarta su título universal y en 2016 el continental en La Roche-sur-Yon en 2026.

La andaluza llegó a los Juegos de Río decidida a hacer historia en un Riocentro que parecía más Yakarta, Bangkok, Tokio o Pekín que Brasil. Carolina derrotó por 2-0 a la danesa Line Kjaersfeldt y a la finlandesa Nanna Vainio en la primera fase, a la surcoreana Sung Ji-hyun en cuartos y a la china Li Xuerui en semifinales.

Faltaba lo más difícil ante la india Sindhu, que empezó ganando (19-21). Ahí la española exhibió su mejor juego para remontar (21-12 y 21-15) y encumbrarse para siempre.

El drama

“Carolina podría haber ganado tres oros olímpicos”, comentaba a SPORT alguien de su entorno. El caso es que ella seguía ganando oros: Mundial de Nanking’18, Europeos de Kolding’17 y los de 2018 en su Huelva natal.

Tokio’20 estaba en el horizonte cuando el 27 de enero de 2020 se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha en la final del Masters de Indonesia. Fueron siete meses con jornadas maratonianas de 10 horas diarias con los Juegos como meta, aplazados finalmente por el Covid.

Carolina Marín regresó para lograr en mayo de 2021 su sexto título continental, pero el 28 de mayo de 2021 se rompió el ligamento cruzado anterior y ambos meniscos de la rodilla izquierda en un entrenamiento y dijo adiós al Mundial de Huelva y a Tokio.

Carolina Marín volvió a emerger para ganar otros dos títulos europeos, una plata universal y alcanzar las ‘semis’ en los Juegos de París’24. Tras ganar el primer set a la china He Bingjiao (21-14) y dominar el segundo por 10-5, se fue al suelo y rompió a llorar. El silencio era sepulcral. Se había roto el ligamento cruzado anterior y los dos meniscos de la pierna izquierda.

Adiós a un mito

Premio Nacional del Deporte Reina Sofía a la mejor deportista española (2014), Medalla de Bronce de la Real Orden del Mérito Deportivoen (2014), Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo (2016) y Medalla de Andalucía (2018), la onubense vivió otro día inolvidable en 2024 al recibir el Premio Princesa de Asturias de los Deportes.

Había vuelto al quirófano para agotar las opciones de retirarse en abril en el Europeo de Huelva en el pabellón que lleva su nombre, pero ayer anunció su adiós. Se va un mito... Alguien único.