Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Mundial balonmano

La apuesta pendiente con los nuevos Hispanos

El seleccionador español, Jordi Ribera, optó por la veteranía en los partidos decisivos del Mundial, dejando a los debutantes con menos minutos de lo esperado

Djordje Cikusa, durante un partido

Djordje Cikusa, durante un partido / RFEBalonmano

Cristina Moreno

Cristina Moreno

La selección española de balonmano, tras los Juegos Olímpicos de París, arrancó un proceso de cambio generacional con vistas a la próxima cita olímpica en Los Ángeles 2028. Una renovación obligada de una generación de oro que genera siempre incertidumbre y que tenía como primera prueba de fuego el Mundial de Croacia, Dinamarca y Noruega.

Para la cita, Jordi Ribera volvió a hacer una apuesta por los jóvenes, colocando en la convocatoria hasta a cinco jugadores debutantes en un gran campeonato, algunos de ellos aún en edad junior. Djordje y Petar Cikusa, Ian Barrufet, Carlos Álvarez y Víctor Romero fueron los elegidos para tomar el relevo de la vieja guardia en un equipo que combina tradicionalmente la veteranía y la juventud.

Con esta premisa España se presentó a un Mundial que acabó antes de lo previsto. Como reconoció el seleccionador Jordi Ribera, el objetivo era alcanzar los cuartos, aunque la realidad fue la eliminación en la Main Round, donde no se ganó ninguno de los tres partidos. Los Hispanos cerraron el campeonato en la 18ª posición pero satisfechos con los brotes verdes que ya han empezado a surgir en esta nueva selección. "Ahora hay que tener paciencia con los chicos, con el grupo que hay, pero evidentemente cuando hay un trabajo y una experiencia y nivel, pues posiblemente eso aportará que en un futuro se volverá a luchar por los puestos de arriba", decía el técnico español tras el último partido.

La proyección quedó más que demostrada en el duelo contra Brasil, el último de la Main Round, pese a la derrota. Ribera optó por la veteranía en el siete inicial pero ante el atasco español dio opciones a los más jóvenes. La entrada de Djordje y Petar Cikusa revolucionó el ataque y Víctor Romero, que obtuvo sus primeros minutos, se marchó del partido con buenas sensaciones y cuatro goles. Se pasó de cuatro dianas en 15 minutos a multiplicar ese balance y marcharse al descanso con un ajustado 13-14 en el marcador.

Ian, el favorito

Paradójicamente y en contra de lo que es habitual en Ribera, los cinco nuevos Hispanos no han contado con todos los minutos que se podía esperar, con una excepción. Ian Barrufet ha sido el único que ha estado sobre el parquet en los seis partidos de la selección, y el que más minutos ha disputado. El extremo cedido por el Barça esta temporada en el MT Melsungen de la potente liga alemana, está llamado a ser uno de los líderes de este equipo y así lo ha dejado claro Ribera. El seleccionador le ha otorgado entre los 25 y los 45 minutos de juego en todos los encuentros, a excepción del partido contra Suecia, en el que solo dispuso de 16 minutos y 56 segundos de juego.

Para ese trascendental choque de la Ronda Preliminar, los menos experimentados apenas tuvieron oportunidades. Petar Cikusa estuvo en pista 25 minutos y 56 segundos; Carlos Álvarez, 15 minutos y 47 segundos, y Djordje Cikusa poco más de tres minutos. Víctor Romero ni siquiera fue convocado y, de hecho, no disputó ni un solo minuto hasta el último e intrascendente partido.

Jordi Ribera, durante el partido contra Brasil

Jordi Ribera, durante el partido contra Brasil / EFE

Tampoco apostó Ribera por la juventud en el duelo más importante probablemente de la serie, el que les enfrentó a Portugal. El equipo se jugaba gran parte de sus opciones de cuartos y ahí Ribera volvió a confiar en Barrufet (casi 36 minutos en pista), pero olvidó al resto. Petar, por ejemplo, disputó apenas ocho segundos, ya en el tramo final, cuando poco se podía hacer. Djordje dispuso de tres minutos y Carlos Álvarez ni siquiera llegó a pisar el parquet.

En general, los jóvenes han ido de más a menos en cuanto a presencia en este campeonato, sin contar el partido contra Brasil en el que ya estaba todo decidido. Con solo la presión de acabar bien, demostraron que tienen potencial y que pueden convertirse en el futuro de esta selección.

La próxima oportunidad de conseguir galones será el próxim mes de marzo con los dos partidos de clasificación para el Europeo 2026. El 13 de marzo España se medirá a Serbia en el Sports Hall SC IBAR de Kraljevo y el 16 de marzo los Hispanos recibirán al combinado balcánico en el Quijote Arena de Ciudad Real.