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Natación artística

Andrea Fuentes (43 años), seleccionadora española de natación artística y medallista olímpica: "Vengo de una infancia difícil y Anna Tarrés me sacó del pozo"

La actual seleccionadora del equipo español reflexiona sobre tu etapa como nadadora y el despido de Tarrés tras los Juegos Olímpicos de Londres 2012

Andrea Fuentes, seleccionadora del equipo español

Andrea Fuentes, seleccionadora del equipo español / Dani Barbeito

Cristina Moreno

Cristina Moreno

Andrea Fuentes, exnadadora, medallista olímpica y actual seleccionadora del equipo español de natación artística ha protagonizado el recién estrenado documental 'Informe + | Andrea Fuentes, locura artística', en el que se repasa la trayectoria de la catalana desde sus tiempos de nadadora hasta su nueva faceta al frente de la selección.

"Me han llamado loca muchas veces", afirma en los primeros minutos del documental, algo por lo que da las gracias, porque "qué mejor cumplido que no ser mediocre, en el sentido que me gusta esa emoción de hacer cosas que no estaban previstas, de sorprender".

Para Fuentes, la natación artística "es el deporte más surrealista que existe, no se podía inventar algo más retorcido para el ser humano, en el medio acuático en el cual no hemos nacido para estar. Es tan mágico que un cuerpo pueda hacer esto", reflexiona.

En los primeros minutos de la cinta, Fuentes recuerda cómo fueron sus inicios en la 'sincro'. Por entonces, Anna Tarrés no era todavía la seleccionadora, era entrenadora del CN Kallípolis e hizo ruta por las escuelas a "vender un poco el deporte". No necesitó mucho para decidir apuntarse junto a su hermana y su mejor amiga. Así empezaba su historia, una de las carreras más exitosas del deporte español con tres platas y dos bronces olímpicos entre otros muchos éxitos.

Entre los episodios que se repasan en el documental se encuentra el convulso período de los Juegos de Londres de 2012 que dio paso a la destitución de la seleccionadora, Anna Tarrés, tras la denuncia pública de varias de las nadadoras. "Toda mi salida fue preparada con antelación. Era demasiado rebelde y molestaba a la federación", afirma la propia Tarrés.

Un momento complicado

A diferencia de algunas de las compañeras de equipo en su momento, Fuentes defiende el trabajo de la seleccionadora."Yo la defiendo mucho porque es una persona que me ha dado tanto en la vida... Vengo de una infancia difícil y ella me sacó del pozo. Me dio guía, estructura, valentía... Si en mi vida no hubiera estado Anna Tarrés yo no sería la persona que soy ahora", afirma contundente. A Fuentes no le "sobró esa disciplina" de la que se quejaban otras nadadoras y aunque reconoce que hubo momento en que podía haberse pasado, "se lo decía".

Anna Tarrés, durante un entrenamiento

Anna Tarrés, durante un entrenamiento / Marc Casanovas

"Luché por tirar hacia adelante y sobrevivir en un mundo masculino con un deporte minoritario y de mujeres donde pasamos a ser las 'sirenitas' a ser el referente del deporte español. Era durísima pero no había otro camino, no sabía cómo hacerlo", reconoce en el documental Tarrés, quien afirma haber cambiado su método con los años.

"No me gusta nada cómo se llevó esto ni como lo llevé yo", afirma por su parte Andrea Fuentes. "Me pareció muy triste y duró muchos años esta división", continuó, buscando el lado positivo: "Aquí estoy yo para volver a unirlo".

En su primera gran competición al frente del equipo español, el Mundial de Singapur del pasado verano, Andrea cosechó un total de nueve medallas, uno de los mayores botines de la sincro española en un gran campeonato. Un éxito forjado con una filosofía de trabajo duro que sus nadadores han apreciado desde el principio. "Dicen que están más felices en el agua y que eso no ha quitado resultados sino al revés, los ha atraído", decía en una entrevista a SPORT tras el Mundial.

"Les escucho y creo que tienen mucho que aportar y que yo puedo aprender de ellos. Eso les empodera porque ven su valor y no se les trata con desconfianza ni se les hace pequeños. Eso te tiene que gustar porque además al creer más en ti aportarás más ideas y más cosas. Yo creo que es una retroalimentación que no sé por qué no se ha hecho antes", analizaba.