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Entrevista SPORT

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VELADAS SONORAS | Miriam Rodríguez Cantante

"La incertidumbre es mucho peor que el miedo"

La cantante gallega atiende a SPORT antes de cerrar este lunes su participación como presentadora en 'Conexión OT'

Miriam Rodríguez, cantante gallega

Miriam Rodríguez, cantante gallega / Dani Barbeito

Ignasi Sagnier

Ignasi Sagnier

Miriam Rodríguez (Pontedeume, 1996) cierra el lunes su participación como presentadora en 'Conexión OT'. La cantante gallega ha aportado su experiencia -fue tercera en Operación Triunfo 2017 por detrás de Aitana y Amaia- a la edición 2025 del concurso musical que llega a la final con cinco nombres: Claudia Arenas, Olivia, Tinho, Cristina y Guille Toledano. Como artista independiente desde 2020, Miriam se ha forjado una legión de seguidores que llenó Las Ventas a principios de año en una velada mágica y única que se ha traducido en el exclusivo disco y documental ‘Live Las Ventas’ que salió a la venta el viernes. SPORT se sentó con ella para hablar de deporte, fútbol femenino, música, MotoGP y su amado ‘Depor’.

Siempre empezamos este ciclo de entrevistas con idéntica pregunta. Deportivamente hablando, si tuviese que hacer un paralelismo, ¿en qué momento se encuentra su carrera?

Me compararía con el fútbol porque en mi casa siempre se vivieron muy de cerca música y pelota. Me siento en una especie de pretemporada porque he vivido muchas cosas en mi carrera profesional que me han hecho debutar, subir y caer. En el fútbol ganas o pierdes y aparecen situaciones diversas por lo que tienes que estar siempre a tope con capacidad de remontada y resiliencia. Noto que estoy en ese momento en el que esperas que la temporada sea mejor que la anterior y no lo digo porque sea una mala época. Si me comparase con un equipo sería con el Deportivo de La Coruña que es de mi tierra y al que sigo. El momento profesional actual me está dando mucho y debo estar preparada.

Me hacía ilusión entrevistarle por lo que comenta. Ha vivido una trayectoria de subidas y bajadas, pero sigue ahí pese a los sinsabores de la industria.

Internamente he sentido bajadas que me han enseñado mucho y es donde más aprendes. Mi trayectoria forma parte de la madurez que tengo y que te permite estar ahí, ocho años después de haber jugado la Champions que sería habiendo competido en Operación Triunfo. Estoy en un punto maduro y con tablas no sólo como artista, sino también como persona en un mundo y una industria muy cambiante que te lo puede dar todo, pero también quitar en menos de un minuto.

Ya que lo ha mencionado y se ha comparado. ¿Qué es el ‘Depor’?

El equipo que en casa seguimos muy de cerca, un entorno con el que he vivido y crecido junto con la música. Mi hermano Efrén y sus amigos siempre se han dedicado al fútbol desde pequeños y Efrén llegó a debutar en el primer equipo. He tenido ese paralelismo en la educación y en la manera de crecer, evolucionar y madurar porque la disciplina que mi hermano ha tenido desde pequeño ha sido la que mi padre le ha inculcado entrenando con ese sacrificio de vida personal, infancia y adolescencia. He vivido entrenamientos, partidos, días grandes, decepciones y he visto a mi hermano, que me acompaña en mi profesión, sufrir con el fútbol.

Era pequeña, pero ¿qué recuerda del ‘SuperDepor’?

Viví la época del presidente Lendoiro y me vienen muchas cosas a la cabeza. Tengo nombres grabados como el de Diego Tristán o mi hermano que jugó el Trofeo Juan Acuña aunque se lesionó en un amistoso y tuvo un proceso complicado que le llevó a categorías inferiores. Recuerdo estar en la ciudad deportiva de Abegondo viéndole entrenar y vivir la adrenalina de los partidos y la parte mala del aficionado que critica. El ‘SuperDepor’ lo viví con orgullo y puso a La Coruña en el mapa.

Por lo que comenta, ¿se ve reflejada en el ‘Depor’?

Siento el paralelismo. Por la afinidad que te cuento y por las fases que hemos atravesado. El ‘Depor’ se ha caído y levantado en varios momentos de su historia. En 2024 iba más al estadio y veía a la afición que, aunque no estuviese en Primera, sabía que había un equipo que cada domingo luchaba por devolver al club dónde merece estar. Con mis primas tenemos el plan de ir los domingos a Riazor y ves a la afición que no decae y ocupa su butaca llueva, truene o relampaguee. En mi caso, desde que soy artista independiente, he notado junto a mí a un público fiel, arraigado, con confianza en lo que iba a venir después de mi cambio de etapa y esperando lo mejor de mí. Eso me ha motivado como al futbolista que salta a un estadio lleno porque afronta el partido diferente.

Miriam Rodríguez, presentadora de 'Conexión OT'

Miriam Rodríguez, presentadora de 'Conexión OT' / Dani Barbeito

¿Qué queda de la Miriam que cantaba en bodas y bautizos?

Todo y nada. Lo que he sido para llegar hasta aquí no se pierde y nunca cambiará. Me he trabajado y evolucionado como persona que es lo importante. Creo que esa energía de cuando eres pequeño y que te impulsa a lograr lo que quieres sin tener miedo a nada se ha ido apagando en momentos por cosas vividas en mi carrera. A nivel humano sigo siendo la misma, pero he pasado momentos duros en los que he tenido que hacer una búsqueda interna y reconectarme con esa Miriam que cantaba en una boda o un bar para 10 personas que eran amigos y familia. He tenido que hacerlo porque la industria musical te obliga a crear un caparazón protector que empaña toda esa energía y esa inocencia de los inicios. Esa capacidad de pensar que me dedico a esto porque me gusta cantar y componer canciones; porque me llena y no por dinero. Todos tenemos ambiciones y metas en la vida, pero la ambición sana y reconectar con esa Miriam niña es fundamental.

No hay que olvidarse de los orígenes pase lo que pase.

Exacto. No debes perder el horizonte y el foco del por qué estoy aquí, de dónde vengo y qué soy. Y saber qué legado quiero dejar, no por un reconocimiento social, sino por mi familia, mis hijos, mis amigos. Que el día que yo no esté vean que lo que hice fue porque lo sentía, me hacía feliz y lo creía.

¿Por qué se independizó alejándose de la industria?

Por varios motivos. Fundamentalmente creo que cada uno debe saber cuál es su casa creativa según el momento personal y profesional en que se encuentre. No reniego de multinacionales, ni mucho menos. Lo mío fue un proceso y un ciclo que se terminó en ese momento lo cual no quiere decir que no pueda volver. En 2017 salí de un programa de televisión que estaba ligado a una multinacional y saqué dos discos. Al final nos separamos porque en ese momento la proyección o la perspectiva respecto al camino a afrontar tenía diferentes opiniones. Fue un proceso duro y me costó enfrentarme a la frase de “ahí fuera hace frío” porque pasé miedo e incertidumbre y es mucho peor la incertidumbre que el miedo. Dar ese paso y enfrentarte a algo que para muchos ha sido una derrota menos para ti. No quería quedarme cerrada en un cajón ni dejar de evolucionar y experimentar. Toco la guitarra, pero puedo bailar, tocar el piano. Bebo y me nutro de muchos artistas, pero el momento de independizarme en 2020 viniendo de dónde venía era como tirarte al precipicio.

De finalista en OT 2017 a presentadora de Conexión O.T. en 2025 que este lunes tendrá un ganador entre cinco finalistas. ¿Cómo lo ha vivido desde el otro prisma?

He tenido que vivir un proceso de reconciliación conmigo misma y con este programa para poder volver de la manera que comentas; como conductora de un espacio seguro para los concursantes. El hecho de haber estado aquí, darle sentido y que tenga coherencia es por la conexión de haberlo vivido, sufrido y disfrutado a mi manera. Acompañarles y darles mi visión personal que no es la mejor o la peor. De joven me hubiese gustado escuchar ciertas cosas que no pude. O por el hecho de haberlo vivido hay instantes que no puedo evitar comentar qué me ha pasado para poder ayudar o que se sientan mejor y empatizar. Ha sido una oportunidad maravillosa.

¿Qué desea transmitir con su música? ¿Podemos encontrar algún mensaje?

Depende del momento. Es imposible que no escriba desde el lado humano y la honestidad para canalizar mis emociones. A veces me cuesta más verbalizarlo a través de una conversación de tú a tú que desde la música. Mis canciones son las que me han hecho conectar directamente con mi público. A través de las letras noto que, dependiendo de la etapa que atravieso, trasmito lo que siento y puede ser que estés feliz y hables de cosas que no lo son. La gente se hace las canciones suyas y las lleva a su terreno como le apetece. La has escrito por un motivo en concreto y el fan las capta de otra manera y es lo que me hace sentir viva a la hora de armar un proyecto. Ves cómo se transforman las canciones y al cabo de los años notas que evolucionan y se ven con otro prisma. No lanzo nada concreto y lo verbalizo para que la gente lo acoja de una manera y se identifique.

"Aitana Bonmatí, Teresa Abelleira, Mapi León o Alexia Putellas han picado piedra y labrado el camino durante muchos años para que aquellas niñas futbolistas que vienen detrás tengan la aspiración de emularlas y unos referentes a los que seguir"

Miriam Rodríguez

— Cantante

¿Qué parte tiene el deporte a la hora de preparar sus conciertos?

El deporte es fundamental y siempre me ha gustado. Por un lado, te ayuda en la parte física a estar fuerte en las giras. En la última he incorporado a bailarines y el hecho de tener un fondo físico es imprescindible y a nivel mental lo es todo. No por apariencia física o por imagen. Por algo que cuando lo haces te libera mentalmente, ayuda a gestionarte y te sientes bien. Mi momento del día para desconectar es hacer deporte ya sea en el gimnasio o con cualquier disciplina. Me compré una pelota de baloncesto para jugar al 21 porque me conectaba con mi infancia. A nivel ocio me gusta el pádel y la rutina semanal de intentar, en este caos en el que estamos inmersos, encontrar un momento de desconexión y pensar en mí.

¿Hay algún deporte que siga en el día a día?

No tengo tiempo para ver la tele, pero en mi casa de Galicia es sagrado ver MotoGP y F1. No se perdona. También el tenis; hasta el punto de apostar con Nadal y Djokovic. El deporte siempre forma parte de planes familiares y tiene sus conexiones por lo vivido en casa y para mí son referentes Rossi o Márquez. A Alonso no lo seguí tanto porque era pequeña, pero recuerdo comentarios en casa acerca de su competitividad, el juicio social que te comentaba y las expectativas que generaba.

Ya que lo menciona. ¿Que supuso ver a Marc Márquez volver del agujero tras la lesión de brazo que sufrió en 2020 y ganar otro Mundial?

Me parece brutal esa capacidad y valentía de continuar luchando cuando hay un juicio social y casi todo el mundo espera que te retires porque dicen que pasó tu momento. Aguantar eso tiene que ser durísimo y es lo que más admiro. Estás expuesto y lo das todo y ese esfuerzo para volver y demostrar que estás ahí es brutal. Tanto en el deporte como en la música se generan expectativas que, a veces, generan decepción y convives con ellas y es triste. Así que volver y tener que demostrar algo, aunque no tengas que demostrar nada hace la conquista más bonita y épica. Para Marc ganar este título debió ser muy gratificante. Los deportistas se enfrentan a lesiones que parten sus planes como la de rodilla de Alexia Putellas en el mejor momento de su carrera. Eso genera impotencia y frustración, pero tener capacidad y energía de volver es un ejemplo para todos. Rafa Nadal o Carlos Alcaraz son gente que se retroalimenta y te acaban motivando.

¿Ha ido a MotoGP?

Nunca y me encantaría vivir un Gran Premio desde dentro. Tengo ganas de ir y aunque las agendas son complicadas a ver si en 2026 lo logramos.

Ya que lo comenta, el fútbol femenino se ha postulado en lo más alto tras años de trabajo. Ahora se ven buenos partidos y la gente acude en masa a los estadios.

Alexia, Aitana, Teresa Abelleira o ‘Mapi’ León han hecho que esto suceda. Han conseguido muchas cosas, pero han trabajado duro para lograr ese reconocimiento social. Han abierto ese espacio y han dado al fútbol femenino una visibilidad muy necesaria. Ellas han picado mucha piedra en el camino para que las niñas que vienen detrás tengan la aspiración de emularlas.

Aitana Bonmatí tiene, nada más y nada menos que, tres balones de oro.

Se dice rápido, pero se consigue lento y es admirable por la constancia y la perseverancia que ha demostrado. Escuchas ciertos comentarios y ves a una Aitana que ha ganado tres balones de oro y piensas, ¿qué más necesita? Merece lo mismo que el fútbol masculino porque el deporte es el mismo, pero el espacio y el reconocimiento no y esos logros son igual de admirables.

Miriam Rodríguez, durante la entrevista con SPORT

Miriam Rodríguez, durante la entrevista con SPORT / Dani Barbeito

¿Qué son las redes y cómo las gestiona?

¡Que complicado! Me encantaría decirte que es una herramienta de trabajo maravillosa a través de la cuál tienes una exposición increíble y llegas a muchos sitios y un público que no te conoce. Ojalá fuese sólo eso, pero posee una parte peligrosa. Cuando muestras mucho en redes o te ven vulnerable das a los espectadores ese lado de creerse dueños de algo que no es suyo. Piensa que al salir de O.T. 2017 mi exposición fue masiva. A lo largo de los años las he gestionado con un lado natural, orgánico, porque creo que son una herramienta de trabajo maravillosa donde canalizo la visibilidad de lo que quiero promocionar. El comentario, la crítica destructiva, las comparativas, el juicio desde perfiles que no tienen cara, ni nombre pueden afectar tanto a según quién me parece duro y peligroso por lo que trato de quedarme con lo bueno. Tenía miedo por la sobreexposición en el concurso de 2025 pues en su día sufrí mucho y creé una capa de protección porque aunque hay cien comentarios buenos y dos malos te quedas con los malos y también hay gente que te apoya.

¿Ha aprendido a decir que no?

Por supuesto. A decir que no y a poner límites.

La última, ¿qué sonaba en el coche de sus padres?

Desde Scorpions a música de los ochenta. He escuchado artistas como Tina Turner, Bonnie Tyler, Withney Houston, Bryan Adams o Maná. Mi padre los ponía y han sido referencias en mi carrera. Son cosas que me han llenado y me hubiese gustado vivir en los ochenta porque me he criado en ese entorno musical. Soy consciente de que no soy nadie sin la gente que se sube conmigo a un escenario, cree en mí y me ayuda a brillar. De ahí mi pasión por las bandas de rock que hacen piña.