Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Entrevista SPORT

Entrevista SPORT

VELADAS SONORAS | VEGA Cantante española

“Me gustaba Mourinho porque es un ‘punki’ como yo”

La cantante cordobesa departió con SPORT sobre su extensa carrera y el concierto de cierre de ciclo que ofrecerá mañana sábado en la sala Razzmatazz de Barcelona enmarcado en el GuitarBCN.

Vega atesora ya 24 años de carrera y actuará mañana en la Razz2 de Barcelona

Vega atesora ya 24 años de carrera y actuará mañana en la Razz2 de Barcelona / Adrián Morote

Ignasi Sagnier

Ignasi Sagnier

La cantante cordobesa departió con SPORT sobre su carrera y el concierto que ofrecerá mañana sábado en la sala Razzmatazz de Barcelona enmarcado en el GuitarBCN. Vega reconoce que será una actuación especial y emotiva que le servirá para cerrar el ciclo de ‘Ignis’, su último disco, que cosechó buenas críticas entre la industria además de haber recibido premios por su bella factura.

Vega, siempre empezamos estas entrevistas con idéntica pregunta. Deportivamente hablando, si tuviese que hacer un paralelismo, ¿en qué momento se encuentra su carrera?

Por definición, mi comparación sería con un deporte nada masivo y en el que las mujeres estarían en una posición en la que se les reconocería su valía dentro de una especialidad. Jamás te diría el fútbol, eso seguro, por lo que me iría al baloncesto y sería un equipo que estaría en mitad de la tabla.

Pensaba que se iría al fútbol por su declarada afición por este deporte.

Soy futbolera, pero, pese a que hay mujeres muy brillantes y Balones de Oro, pienso que todavía hay mucho por hacer en esta disciplina. No tanto por el deporte en sí, pero creo que, a nivel social, el futbol femenino sigue estando a años luz del masculino y también es algo que sucede un poco en la música por lo que sería un paralelismo bastante bueno.

¿Por qué lo ve así?

El fútbol femenino llama la atención porque hay unos nombres propios como Alexia, Aitana o Vicky que están consiguiendo cosas por méritos propios, pero en el mundo de la música, en esa franja intermedia, como pasa en el fútbol, no existe una tabla media y los partidos que se juegan durante la liga regular no tienen público, ni una demanda suficiente porque no hay costumbre. En la música hay nombres de mujeres destacados que son carreras puntuales con unas consignas determinadas y no existe una tabla media pues son pocas las que están arriba y son mainstream. Vivimos en una cultura, no diría machista porque no soy de las que piensa que hay una sociedad super machista actualmente, pero vemos que hay una cultura que vive asentada y normalizada dentro de una sociedad que, cultural y deportivamente, lo ha aceptado así.

¿Qué podemos esperar del concierto que ofrecerá mañana en la Razz2 de Barcelona?

Verán a una artista que se está despidiendo de una gira y de un disco que me ha dado muchas alegrías y también muchos quebraderos de cabeza. Soy alguien que tiene claro que, cada paso que da, es como si fuese el ultimo. No porque quiera, pero cuando encaro mis proyectos lo hago desde la independencia total y absoluta y eso tiene cosas buenas y malas porque soy dueña y señora de lo que puedo controlar. Decir que lo de mañana será una vez de tantas sería osado y me lo tomo como un cierre de gira y nunca se sabe si será la última vez que tocaré en Barcelona. La emoción esta puesta en eso. A la vez que digo esto y tengo un proyecto nuevo grabado y aunque no poseo la energía o la ingenuidad que tuve al lanzar mi primer disco mantengo la ilusión. Hay un cambio de paradigma en la industria que es más tajante y excluyente y donde todo está concentrado con proyectos que tienen un alcance brutal y que van focalizados hacia los grande aforos y festivales y Vega está fuera de ambas cosas. La cosa, para quienes desarrollamos nuestras carreras en salas, está un poco complicada.

¿Es así cómo lo siente?

Tal cual. Hay gente que me dice que soy pesimista, pero no lo veo así. Pienso que soy una optimista experimentada porque estos 24 años de carrera te dan para hacer un análisis y saber en qué punto estás. La madurez tiene eso y te hace tomar decisiones más sesgadas y consensuadas con el equipo y no es algo que responda a mi voluntad. Soy músico y moriré siendo músico. Mi pasión es escribir discos y canciones que, cada vez, intento que sean mejores subiendo un escalón sobre mi propia autoexigencia. La música no tiene que ir acompañada de lo que sucede alrededor.

“De pequeña me hice del Madrid por rebeldía para llevar la contraria a mi padre y mi hermana que son culés y mi madre del 'Depor' y pienso que es más divertido ver los partidos discutiendo, ¿no?”

VEGA

— Cantante española

¿Qué ha supuesto ‘Ignis’ para su carrera?

Ese disco que siempre he querido hacer y donde volqué mucha ilusión por cosas que ya venía haciendo. La clave era mostrar un diseño del packaging que fuera un poco más allá, tener una historia bien hilada y expresar el momento de mi vida en el que me encuentro como artista y autora. Es un disco que amo profundamente y que la gente, cuando le da paciencia en unos tiempos en los que nadie la tiene porque sólo ve veinte segundos en ‘tik-tok’, ya es decir mucho. Es un disco para escuchar y dejarte acompañar. Año y medio después de lanzarlo, sigo recibiendo feedback de gente que lo ha descubierto ahora de manera sorprendente y lo acoge. Es importante en mi carrera porque pega con lo que me gusta, pero menos con lo que viene. Es un disco que tiene una definición de Vega mucho más clara que los anteriores con canciones que tienen una capacidad de escucha de más de 20 segundos que enganchan.

Yo le veo épica, desgarre, sentimientos…

El verbo desgarrar va asociado conmigo (risas). Hay una honestidad brutal como en mis discos en los que no hay ni trampa ni cartón y en los que escribo de cosas que me hacen feliz y me duelen porque esta es la vida real más allá de las redes sociales. El día tiene 24 horas y da tiempo para tener muchas historias y pasar por momentos emocionales diversos.

¿Puede avanzar algo de lo próximo que ya prepara?

No, porque primero tengo que acabar primero el ciclo ‘Ignis’ con mucha certeza, pero lo próximo ya está hecho y me siento orgullosa de ello.

¿En algunos momentos se ha sentido poco valorada en su carrera?

Ni más, ni menos que muchísimas compañeras. Cuando tiras con una carrera independiente y con un sello propio esto alcanza muchas cosas porque soy muy terca y currante, pero ‘Ignis’, a pesar de tener una inversión mayor que en otro disco, no sólo en el packaging sino en publicidad, nació atropellado. Se cayó la agencia de comunicación a poco de salir y cambié el management y era como hablar de un incendio y de cómo resurgir mientras me estaba pasando otro por encima. Es complicado. Si te sientes infravalorada te pones en un lugar que a mí no me corresponde porque no depende solo del público. Es verdad que mis trabajos no llegan lo que deberían o lo que corresponderían con una artista de 24 años de carrera y siento que no me pasa solo a mí. Los proyectos en solitario femeninos en el género en el que me muevo sufren más que otros. Casi todas las compañeras que están en esa situación están dentro de en una multinacional y en otro género musical que a esta cultura le parecen más apropiados para las féminas mientras que a las que hacemos rock o pop-rock no nos tienen tanto en cuentas sobre todo si eres solista.

¿Se considera una curranta?

No te puedes imaginar. Al final cuando te lo haces sola se trata de componer, ver la parte artística, interpretar, llegar al público, pensar qué tocaré, estar en la industrialización de todo el proceso, los códigos, el registro de la propiedad, la distribución. Cuando tienes un sello que hace de 360 grados la persiana del autónomo no se baja jamás. Es la carrera que elegí y soy una mujer orquesta. Estoy desde la previa, la composición, la creación, el llevarlo a un escenario, gestionarlo y hacer que salga a la calle que, aunque fuese una vaga , o me lo podría permitir. Me encantaría recibir una llamada de alguien con un mañana te recogemos aquí, vuelas allí, tienes que estar allá, tocas y te vuelves con todo hecho, pero soy yo quien hace esas llamadas a todo el mundo. Estoy despierta 24 horas. Me gustaría saber qué es un domingo o un momento del día en el que no tengo nada que hacer y cuando dejo de ser autónomo paso a ser ‘curranta’ también en la familia. Tengo una hija que amo y adoro, pero es de las cosas más incompatibles que hay con el ámbito laboral. La conciliación con mi curro no es imposible, es una patraña que nos han vendido.

“Tenemos a muchas cracks y grandes nombres propios en España, pero pienso que el fútbol femenino sigue a años luz del masculino”

VEGA

— Cantante española

¿Qué papel juega el deporte en su día a día?

Hago deportes de mantenimiento que me permiten, a mis 47, poderme sentir bien encima del escenario. Un concierto del que la gente sólo ve las dos horas empieza desde que coges una furgoneta y te cruzas España, haces una prueba de sonido que dura lo mismo que el bolo, tocas, atiendes a la gente. Desde el punto de vista deportivo hago todo lo que tiene que ver con corregir el cuerpo para que esté suficientemente fuerte y poder resistir ese desgaste físico como pilates con máquinas o el TRX. Una ya tiene 47 años y una banda que rozan los 40 y los 50 y por ser músicos no tiene que ser todo ‘destroyer’ y se debe comer bien. Necesito comer tranquila no sólo yo, también banda y la parte técnica porque somos cuerpos con una edad que debemos cuidarnos y el tema deporte es muy importante pero también influye llevar una vida ordenada dentro de lo poco que puede ser la música.

¿Y desde el punto de vista de la aficionada?

He sido muy futbolera, pero me generaba una ansiedad tremenda. Veía los partidos con un cojín en la cara y, de repente, me di cuenta de que el fútbol no lo era todo y entré de lleno en la música, pero hubo una época en la que programaba los conciertos mirando que en las ciudades en las que tocaba no hubiese partidos importantes. Me sabía el calendario de La Liga mejor que el mío. Ahora ya paso porque a mí público si le gusta el fútbol, salvo que no sea un derby o un clásico, no les importa. Era muy aficionada al fútbol hasta el punto de chuparme las tertulias y me ponía de mala torta por las formas que se usan para hablar de un deporte. Para mí, los valores del deporte son positivos y de repente se desfiguraban por el fútbol como un chafardeo rosa y desvirtuaba lo que es el deporte.

¿Qué le gusta ver?

Ya no veo tanto fútbol y soy muy fan de esos deportes más minoritarios, no porque sean menos, pero de masas más contenidas como la natación sincronizada, el esgrima, el patinaje sobre hielo, los saltos de trampolín y los Juegos Olímpicos. Me gustan los deportes que requieren belleza y virtuosismo y si encima conllevan música, mucho mejor.

¿En el colegio practicaba algún deporte?

El de intentar zafarme del deporte. No iba para nada conmigo lo de correr y esas cosas. Me gustan los deportes que requieren coordinación y equilibrio y era muy buena en flexibilidad y resistencia.

¿Julen Guerrero, pese a su desencanto por el fútbol, sigue siendo uno de sus mitos?

¡Sigo teniendo su camiseta! Y hay otros futbolistas que, con su juego, han acuñado una forma de jugar que han definido y ayudado a los más jóvenes que venían detrás. Julen me gustaba como futbolista y como persona como a tantas mujeres en esa época. Estoy muy contenta cuando una futbolista consigue cosas importantes como Balones de Oro y lo que hemos vivido con Alexia todos estos años ha sido bonito para ella e inspirador para muchas jóvenes que persiguen sus sueños.

¿Qué referentes tiene?

Futbolistas como Iker Casillas en la portería, Zinedine Zidane, Lukas Modric o Leo Messi son gente que han instaurado una forma de hacer fútbol que perdura y también hay entrenadores que me gustan más y otros menos, pero voy a muerte con el Cholo Simeone.

¿Y eso? Si usted es una madridista reconocida.

Me gusta mucho como entrenador porque tiene carácter. Imprime algo especial en los equipos que lidera y se les nota a la hora de jugar. Está haciendo una buena temporada pese a que se les escapó la Copa del Rey. No he sido nunca del Atlético, pero su hinchada, que es envidiable, y el trabajo del entrenador cuando los ves jugar y la relación del Cholo con sus futbolistas me parece muy sanota. Me gustaba mucho Carlo Ancelotti y José Mourinho porque esas formas que tan punkies que tenía iban conmigo. Y Xabi Alonso me gustaba como centrocampista.

Pese al desencanto, ¿sigue siendo merengue?

Mmm…ahora no soy de ninguno. Empecé a mirar de nuevo fútbol como alguien que no tiene equipo porque dejé de tenerlo. Esto no quiere decir que sea una chaquetera porque perdí el interés y lo veo de una manera más crítica y sana que me gusta este y este independientemente de cómo les vaya. Me hice del Madrid por rebeldía y para dar por saco a mi padre y mi hermana que son del Barça y quise llevar la contraria. Mi madre es de ‘Depor’ y no mola ver los partidos si todo el mundo es del mismo equipo. En casa hacíamos apuestas y la gracia es discutir por el fútbol.

¿Qué le parece este Barça de jóvenes canteranos?

No sé los nombres, pero les va de puta madre, ¿no? Conozco a hijos de amigos que están en La Masia y lo que tiene que sentir el Barça es que su cantera les rinde. Es importante tener a jóvenes promesas. Es fantástico y estoy feliz en que España reciba todo aquel que venga a currar a nuestro país. Apostar por la cantera es bueno porque da ilusión a los chicos de pensar que pueden hacer una carrera y no hace falta venir de fuera. Si solo trabajas con fichajes le dices al canterano que su hueco es muy limitado y no es justo por lo que hay que darles oportunidades a los de casa.

¿Tiene referentes en el deporte?

Me siguen deportistas que escuchan mi música. Cuando celebran los títulos ya es más complicado encontrar canciones de mi estilo que suenen, pero tengo jugadoras que me siguen y eso es algo que me hace feliz porque significa que las niñas tienen un espejo en el que reflejarse. Casi todos mis gustos deportivos van asociados al atletismo o la natación sincronizada porque el esfuerzo que hay detrás es muy guay y han elevado el nivel de nuestro país como referente gracias a esos deportes que no son masivos. Me fijo mucho en la disciplina de los deportistas porque estamos acostumbrados a ver solo un trozo de los entrenamientos de los futbolistas y cómo se largan en sus cochazos. Pienso en aquellos que no tienen ni coche para ir a entrenar.

¿Qué importancia tienen las colaboraciones? Usted ha hecho infinidad.

He hecho muchas, pero han sido con sentimiento y deben tener una razón de ser. Una colaboración que se sustente en los números o en intentar contentar al algoritmo me parece de lo más kafkiano y absurdo del planeta. Cuando todo apunta que podría ser guay y te juntas con alguien con quien no hay química te preguntas qué narices estoy haciendo si no querré repetir. Con toda la gente con la que he cantado ha primado la parte emocional más allá de si es interesante comercialmente o no. Mi último dueto ha sido con Gordi, una cantante australiana a la que admiro, con la que hay sinergias y que ha readaptado ‘Incondicional’. Le ha quedado preciosa.

¿Cómo maneja las redes en su carrera?

Sé manejarlas muy bien, pero detesto cómo funcionan por lo que las llevo muy mal. Posteo cuando quiero y me niego a entrar en ese redil que no tiene nada que ver con lo humano y que se enfoca más a que otras empresas ganen dinero.

¿Qué exigencia deportiva tiene el componer?

En la música y en el deporte la constancia es importante. Dedicar tiempo a la concentración es un oficio y el de componer requiere de constancia, autocritica y no conformarte con lo primero que te sale. Conforme pasan los años la autoexigencia es mayor y buscas tener ese punto de dificultad.

¿Hay que cuidar las salas por delante de los recintos más grandes?

Si no cuidamos las salas se acabará la música porque son el verdadero motor. Las formas de consumir música actualmente han destruido toda capacidad de clase media y desaparecerán aquellos grupos que están consolidados en un formato sala no tan grande porque no se puede sostener cualquier proyecto si no se venden entradas. Si todo el presupuesto está volcado en grandes eventos tendremos una escena menos diversa y con menor capacidad para cosas que no estén tan teledirigidas.

Para acabar, ¿qué sonaba en el coche de sus padres?

Sonaban estilos que luego he reproducido en mis discos. Mucha música italiana de los años 50 y 70 y mi disco ‘Non Ho L’Età’ es un homenaje a mis padres. En su coche sonaban Beach Boys, Toquinho, Serrat, una diversidad musical que está presente en mi vida. He escuchado canciones en muchos idiomas que manejo o entiendo y que, junto a mis vivencias vitales, suman cultura. Soy de las de allí dónde fueres haz lo que vieres. Me gusta poner oreja y tengo una banda que habla catalán y entiendo todo y si no lo pregunto porque quiero aprender y estoy cómoda al igual que en Galicia.

Hemos pasado de la media hora de charla y ni una palabra de O.T., programa en el que participó en su segunda edición en 2002. ¿Es algo bueno?

Ni bueno, ni malo. Después de 24 años me quedan pocas respuestas que dar sobre el tema y debería ser una pregunta muy hábil para poder responder algo diferente. Al final pienso que les salí muy rentable porque es una ‘publi’ que ya no me pagan y agradezco que hayamos hablado de otras cosas. Al fin y al cabo, O.T., fue un primer escalón en mi carrera así que todo bien.