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Crítica de 'Weapons': lo inesperado y lo siniestro

Zach Cregger sigue explorando con habilidad la fórmula que desplegó en la aplaudida 'Barbarian', sin limitarse a firmar una variación apresurada de aquella película

Una imagen de 'Weapons'

Una imagen de 'Weapons' / Warner Bros

Desirée de Fez

'Weapons'

Director: Zach Cregger.

Reparto: Julia Garner, Josh Brolin, Alden Ehrenreich, Amy Madigan, Benedict Wong

Año: 2025

Estreno: 7 de agosto de 2025

★★★★

El nuevo largo de Zach Cregger es continuista con 'Barbarian' (2022), su anterior, aplaudida y controvertida película, sin resentirse de la presión que suelen arrastrar las películas de naturaleza sorpresiva. En 'Weapons' vuelve a moverse en el terreno de la película de dispositivo, a alinearse con un cine de terror que huye de estados mentales y lecturas psicologistas, y a perseguir el desconcierto y el disfrute del espectador no tanto jugando con sus expectativas como impidiéndole saber qué esperar. Pero, por suerte, sigue explorando esa fórmula sin firmar una variación apresurada de 'Barbarian'.

El punto de partida de 'Weapons', introducido oralmente en la película como el inicio de un cuento, es ete: 17 niños de una pequeña comunidad, todos compañeros de clase, desaparecen la misma noche. A partir de ahí, Cregger dispone la investigación de lo sucedido desde distintos personajes y puntos de vista. Es elegante en la caligrafía visual para describir el universo de la historia. Hay algo en el planteamiento formal de 'Weapons', en el uso de la luz y la concepción de los espacios, que remite a 'It Follows' (2014). El director sabe, a su vez, crear atmósferas turbias sin recurrir a recursos evidentes. Y, como en 'Barbarian', alterna humor y horror de la manera más desconcertante.

Cregger es también un narrador ocurrente, aunque aquí el ritmo se resienta del juego con la estructura y las perspectivas: la primera mitad de 'Weapons' es algo morosa. Por suerte, los puntos fuertes compensan ese escollo. Son, además de la contundencia formal y el trabajo con las expectativas, una forma realmente turbadora de rajar lo cotidiano con machetazos siniestros y, sobre todo, un final inolvidable por su originalidad, su intensidad y lo increíblemente bien ejecutado que está a nivel formal.

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Vía: El Periódico