El Palmeiras somete al Flamengo y revalida su reinado en la Libertadores

El Verdao supera al Mengao (2-1) con un gol tempranero de Raphael Veiga y un tanto de Deyverson en la prórroga

Los paulistas, que ya suman tres títulos, hacen historia encadenando dos ediciones bajo la dirección de Abel Ferreira

Palmeiras se proclamó campeón de la Copa Libertadores | Perform

El Palmeiras, con su fútbol pragmático y rácano, desactivó todos los argumentos creativos del súper Flamengo y sumó su segunda Libertadores consecutiva, la tercera en su historia (también ganó en 1999). Ganó (2-1), con un gol definitivo de Deyverson en la prórroga, ante un Mengao, que en la hora H, no dio la talla. El ex delantero del Getafe y del Alavés, que solo había pisado el terreno de juego en el minuto 90, se convirtió en el héroe improbable de los paulistas.

PAL

2-1

FLA

Palmeiras

Weverton, Maykeb (Gabriel Menino, 105), Luan, Gustavo Gómez, Piquerez (Felipe Melo, 112'), Zé Rafael (Danilo Barbosa, 81'), Danilo (Patrick de Paula, 69'), Scarpa, Raphael Veiga (Deyverson, 90'), Dudú (Wesley, 76') y Rony.

Flamengo

Diego Alves, Isla (Mateuzinho, 78'), Rodrigo Caio, David Luiz, Filipe Luis (René, 31'), Willian Arao, Andreas Pereira (Pedro, 110'), De Arrascaeta (Vitinho, 110'), Everton Ribeiro (Michael, 62'), Bruno Henrique (Kenedy, 90') y Gabigol.

Árbitro

Néstor Pitana (Argentina). T.A.: Piquerez (66'), Gustavo Gomez (73'), el técnico Abel Ferreira (93'), Felipe Melo (120') / Rodrigo Caio (64'), De Arrascaeta (77').

Goles

1-0, Raphael Veiga, min 6; 1-1, Gabigol, min 72; 2-1, Deyverson, min 95.

Incidencias

Estadio Centenario, en Montevideo. Unos 30.000 espectadores.

El técnico Abel Ferreira, que suma su segunda Libertadores, fue el gran triunfador de la final en una victoria de autor que se forjó en su pizarra mourinhista. El portugués, al llegar al estadio Centenario, pidió a sus jugadores que fueran más “fieles” que nunca a su estilo de juego. Y en un acto de fe colectivo, absolutamente encomiable, el Palmeiras se impuso siendo más Palmeiras que nunca, con un juego de contención planteado a través de un sistema muy sólido.  

El conjunto paulista rasgó el guion preestablecido. Salió valiente y propositivo. Y puso la final patas arriba, ejecutando a la perfección una acción estudiada. Gustavo Gómez dio un pase en profundidad, Mayke ganó las espaldas a Bruno Henrique, que había bajado a hacer la cobertura, y sirvió hacia atrás para que Raphael Veiga pusiera el 1-0 (min. 6) con un remate preciso. Fue una clase de fútbol directo y de efectividad: una oportunidad, un gol, con tres futbolistas jugando al primer toque.

El Verdao se puso el mono de trabajo e, insuflado por el tanto, se dedicó con ahínco a la labor de contención ante un Flamengo desorientado y poco mordedor.  El partido se había puesto allí donde Abel Ferreira había soñado: ventaja en el marcador, repliegue defensivo con su equipo entregado a la causa, dominio en la batalla de la medular y ataques directos intentando explorar las espaldas de David Luiz.

El Flamengo, lento, previsible, estático y apático, no se encontró en todo el primer tiempo. Su dominio del balón (tuvo un 65%) era estéril. Eso sí, a los rubronegros les sobra calidad en el último tercio y De Arrascaeta, cuando fue activado por Bruno Henrique, casi empata (min. 42). Demasiado poco, para un equipo con tantos recursos.

REACCIÓN DEL 'FLA'

Los cariocas se sacudieron la modorra. Con las pilas puestas, los de Renato Portaluppi aumentaron las revoluciones y Gabigol tuvo dos opciones clarísimas en el arranque del segundo tiempo.

El Palmeiras no se arrugó ante el bombardeo flamenguista y sus opciones clarísimas generadas a balón parado... y siguió a lo suyo. Rony pudo sentenciar en dos contras.

El Flamengo estaba en un atolladero. Portaluppi llamó a Michael, su jugador amuleto, para que incendiara el partido con sus latigazos.

Y cuando el partido entró en su momento clave, apareció, como no, Gabigol, hasta entonces un coadyuvante. De Arrascaeta le asistió y el 9 del Mengao, artillero de la competición fusiló a Weverton por el ángulo corto (1-1, min 72).

El Palmeiras se encogió peligrosamente y el Flamengo, alentado por su torcida, se fue a por el segundo, que no llegó... la prórroga dictaría sentencia

EL GOL MILAGRO DE DEYVERSON

Raphael Veiga, la brújula del Verdao, no pudo aguantar más y, en el minuto 90, entró Deyverson. Y el ex del Getafe y del Alavés, prácticamente en el primer balón que tocó, marcó el gol de su vida.

Andreas Pereira falló incomprensiblemente un control fácil, siendo el último jugador del Mengao... y el carismático delantero, muy pillo, aprovechó el regalo para fusilar a Diego Alves.

El Verdao, mucho más entero, administró bien la prórroga y selló su segundo título consecutivo. Así, como ocurrió en la última edición, con un gol del entonces desconocido Breno Lopes, el Palmeiras venció con otro tanto de un héroe por acaso.

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