Un clásico con un ‘problema central’

El Madrid no podrá contar con Sergio Ramos ni Varane para enfrentarse a un Barça que cada vez es menos optimista con la recuperación a tiempo de Gerard Piqué

Koeman ya avisó que no correrá ningún riesgo en la visita al eterno rival

Gerard Piqué vuelve a los entrenamientos con el Barça | FCB

El estadio Alfredo Di Stéfano acogerá el próximo sábado un partido trascendental en la lucha por el título de Liga. Real Madrid y FC Barcelona intentarán llevarse tres puntos clave en la carrera hacia el trono de la regularidad. El conjunto blanco, espoleado tras la contundente victoria europea contra el Liverpool, y el azulgrana, que ha ganado 13 de los 14 compromisos ligueros que ha disputado en 2021 y depende de sí mismo para ser campeón, buscarán un triunfo vital a nivel numérico y anímico en un encuentro marcado por el ‘problema central’ que sufren Zinedine Zidane y Ronald Koeman.

Mientras que el técnico francés ya ha asumido que no podrá contar con Sergio Ramos, que sufre una lesión muscular en el gemelo interno de la pierna izquierda, el entrenador neerlandés estará muy pendiente en las últimas horas de la evolución de la rodilla derecha de un Gerard Piqué que no está teniendo buenas sensaciones a medida que se acerca el duelo. El héroe de Wembley no quiere que el central catalán arriesgue ni precipite su regreso a los terrenos de juego si no se encuentra en perfectas condiciones. A 48 horas del partido, la sensación es que tanto el Madrid como el Barça tendrán que sobreponerse a la baja de su principal pilar defensivo; de su líder de la retaguardia; de su jefe de campo; de dos jugadores capitanes y capitales.

Si Piqué no se recupera a tiempo, el clásico se quedará sin dos de los futbolistas con más apariciones en los enfrentamientos directos entre los eternos rivales. Ramos (45), que ha intervenido en todos los Madrid-Barça de Liga desde que llegó al Santiago Bernabéu, lidera una lista en la que el defensa barcelonista (39) ocupa la onceava posición. Entre los dos suman 84 presencias y, aunque la balanza del rendimiento ofrecido está muy igualada, en el aspecto goleador el andaluz se lleva la partida con cinco tantos a dos.

El Madrid, con la defensa en cuadro

La baja del futbolista de 35 años, que esta temporada ha disputado 1.700 minutos repartidos en 20 partidos y ha marcado cuatro dianas, no será la única para Zidane en el eje de la defensa. Raphaël Varane, positivo por coronavirus, tampoco podrá ayudar al equipo blanco a intentar superar al Barça. El entrenador francés, de esta forma, solo tendrá dos centrales disponibles de la primera plantilla, Nacho y Militao, más Víctor Chust, del filial. Aunque su margen de maniobra es minúsculo, la opción de que apueste por Mendy como tercer central y Marcelo y Lucas Vázquez (o Carvajal, en la recta final de su recuperación) de carrileros no se puede descartar.

Frente al Liverpool, el Madrid recuperó el 4-3-3 y no le fue nada mal. Zidane explicó que la baja de última hora de Varane no modificó sus planes y que lo único que provocó fue que entrara Militao en el once. El míster blanco es poco partidario de modificar las cosas cuando le funcionan, pero no es menos cierto que el gran partido del Valladolid en el Camp Nou, en el que el ‘modo espejo’ de Sergio González bloqueó al Barça, no pasó desapercibido en Valdebebas. El cuerpo técnico merengue analizará la posibilidad de ‘copiar’ la estrategia pucelana.

Araujo podría regresar a la titularidad

A la espera de Piqué, en el Barça las dudas giran alrededor del uruguayo. Ronald solo ha jugado 77 minutos en los últimos tres encuentros; desde que se recuperó de la lesión en el tobillo, de hecho, no ha sido titular. El conjunto culé se siente cada vez más cómodo con el sistema de tres centrales y parece complicado que Koeman cambie de planes antes de uno de los partidos más importantes de la temporada. En este contexto, Mingueza y Lenglet se postulan como titulares y Araujo o De Jong serán los encargados de completar el eje de la defensa. Si el primero está bien, el segundo tendrá la oportunidad de volver a su posición natural, en el medio del campo, y acercarse al área contraria. Los seis goles que ha marcado y las seis asistencias que ha repartido este curso abalan el movimiento hacia delante del neerlandés, aunque éste llevaría al banquillo, muy probablemente, a Griezmann.

En el carrilero derecho, Sergiño Dest tiene más opciones de jugar de inicio que Sergi Roberto. El de Reus todavía no ha recibido el alta y, aunque lo haga en las próximas horas, no tendrá el rodaje del joven futbolista estadounidense, que en las últimas jornadas ha completado actuaciones verdaderamente ilusionantes. El catalán, versátil, podría reforzar otras posiciones en caso de que lo necesitara el equipo azulgrana. No hace falta decir que la banda izquierda está reservada para el intocable Jordi Alba.

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