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AsÍ será la seguridad en el clásico Barça - Real Madrid

Unos 3.000 miembros de seguridad, entre ellos más de 1.000 Mossos d'Esquadra, desarrollarán un dispositivo que "será poroso, no un blindaje"

El conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, garantizó la celebración del partido y criticó la decisión de Javier Tebas de aplazarlo en su momento

Agentes de los Mossso dEsquadra desplegados en el Camp Nou en los prolegómenos de un partido
Agentes de los Mossso dEsquadra desplegados en el Camp Nou en los prolegómenos de un partido | AFP

Alrededor de 3.000 efectivos entre Mossos d'Esquadra, Guardia Urbana, seguridad privada del Barça y cuerpos de atención ciudadana integrarán el dispositivo de seguridad previsto para el clásico Barça-Real Madrid (Camp Nou, 20.00 horas) del próximo 18 de diciembre.

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Así lo anunció el conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, en una comparecencia ante los medios de comunicación en la que estuvo acompañado por los máximos responsables del dispositivo especial del clásico, así como por el coordinador de seguridad del FC Barcelona.

MÁS DE MIL MOSSOS

Mossos d'Esquadra desplegará por encima de los 1.000 agentes, aunque la cifra exacta todavía no está cerrada pues se considera que este tipo de dispositivos "son dinámicos" aunque la cifra estará muy próxima a la habitual cuando se trata de garantizar la seguridad en un Barça-Real Madrid que siempre tiene la catalogación de 'Alto riesgo'.

A los agentes de Brimo, Arro, Tedax, Información y demás áreas de los Mossos, se sumarán unos 2.000 efectivos de la seguridad del FC Barcelona, que se encargarán de la seguridad interior del perímetro de las instalciones del Camp Nou así como del propio estadio.

COORDINACIÓN TOTAL

A ellos se debe añadir también los agentes de Guàrdia Urbana que habitualmente se despliegan para organizar la movilidad y el tráfico; así como el personal de asistencia sanitaria y auxiliar.

El dispositivo lo ha desarrollado la Policía catalana que siempre ha estado en contacto con Policía Nacional así como con los responsables de seguridad del Barça y el Real Madrid, cuya "predisposición ha sido total, son unos grandes profesionales", señalaron los responsables policiales catalanes y de seguridad del Barça. Josep Maria Bartomeu ya mostró su confianza en que el duelo se jugará sin problemas.

CRÍTICAS A JAVIER TEBAS

Miquel Buch dio "la garantía total de que se jugará el partido", y añadió que "nos reafirmamos en nuestra opinión de que no era necesario aplazar el clásico porque los Mossos hubieran garantizado la seguridad el 26 de octubre como lo harán el 18 de diciembre".

El conseller de Interior aludió directamente al expresidente de la Liga (LFP) y candidato a la reelección, Javier Tebas, para recordar que aquella "fue una decisión no policial, sino de la LFP, y fue una decisión equivocada".

Más adelante, Buch insistió en este aspecto: "El partido se suspendió por causas políticas o intereses 'x' o 'y', pero no por motivos  deportivos o de seguridad". Tras valorar que "en ningún caso fue un acierto", valoró que "es una pregunta que deberían hacer al (ex)presidente de la Liga (Tebas)".

TSUNAMI DEMOCRÀTIC

Los responsables de seguridad explicaron que no se tratará de un 'blindaje', sino de un dispositivo "poroso" que arrancará en la mañana del miércoles con un perímetro que se irá adaptando en tamaño y efectivos a las necesidades del momento y las incidencias. 

Los tres criterios en base a los que han trabajado los responsables de seguridad son: el estado de alerta terrorista 4 sobre 5 en el que se encuentra Barcelona desde hace años; la catalogación de 'partido de alto riesgo' que tiene siempre el clásico; y el anuncio por parte de Tsunami Democràtic de que utilizará el partido como caja de resonancia para sus reivindicaciones independentistas a partir del lema 'Seat and Talk'.

EL interior, a cargo del BARÇA 

A partir de aquí, Mossos contactó con los dos clubes y el equipo arbitral, "como es habitual" para desarrollar "el dispositivo de orden público" que garantice la seguridad, el acceso, asistencia y salida del estadio de equipos y aficionados.

Los responsables de la policía catalana afirmaron que según sus informaciones, Tsunami Democràtic piensa realizar sus actuaciones en el exterior del Camp Nou y no en el interior. Será el Barça el que se encargue de gestionar la seguridad interior aunque será Mossos quien se haga cargo e identifique a los posibles detenidos en caso de que se registre alguna incidencia.

El objetivo es que se respete "de forma estricta la reglamentación deportiva". También se dieron consignas de recomendación para los aficionados que asistan al choque: que se desplacen con el tiempo suficiente y siempre que sea posible, en transporte público -preferentemente Metro- o a pie. 

ACCESO DE REAL MADRID Y EQUIPO ARBITRAL

En este sentido, las autoridades policiales admitieron que el peor escenario, "el que no debería pasar, el no deseado", sería una invasión de campo,  pero reiteraron que "las informaciones que traslada Tsunami es que no tiene intención interrumpir el partido".

Por otra parte, se llevará a cabo el seguimiento habitual a los sectores radicales de la afición del Barça y no se espera la asistencia de grupos 'ultra' del Real Madrid.

No se facilitaron detalles sobre el alojamiento o los desplazamientos de los equipos y el conjunto arbitral por motivos de seguridad aunque sí quedó claro que se ha diseñado "un dispositivo para garantizar que ese espacio" por el que deberán desplazarse los protagonistas del clásico "está libre y se puede transitar con normalidad".

Los presidentes del Barça, Josep Maria Bartomeu, y del Real Madrid, Florentino Pérezestán convocados el próximo lunes a la última junta directiva del año de la RFEF.

  

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